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Michael Carrick exige más refuerzos para Manchester United

Michael Carrick se prepara para su primera temporada completa al mando de Manchester United en la Premier League y no tiene intención de levantar el pie. El técnico sabe exactamente dónde está y qué representa. Lo llama “un privilegio”. También sabe que ese privilegio viene con una lupa constante sobre cada decisión, cada palabra y, ahora mismo, sobre cada fichaje.

United ha movido ficha. Han invertido 83 millones de libras en Andrey Santos, llegado desde Chelsea, y Youri Tielemans, procedente de Aston Villa. A ellos se suma Karl Darlow, sin contrato, como portero suplente. Carrick está satisfecho con lo hecho hasta ahora. Pero no engaña a nadie: no es suficiente.

Un mercado que se le queda corto a United

Las carencias son claras. Falta profundidad en el lateral izquierdo. Falta jerarquía en el centro del campo. Y todo esto con la Champions League a la vuelta, tras dos años de ausencia. El club ha dejado escapar objetivos marcados como Elliot Anderson y Matheus Fernandes al negarse a igualar ofertas rivales, mientras gasta menos que recién ascendidos como Ipswich y Coventry.

En ese contexto, Carrick no se esconde: el trabajo en los despachos no ha terminado.

“Queremos más, necesitamos más, seguimos buscando cómo podemos lograrlo”, afirma. “El dinero es el dinero, lo entiendo. Sentimos que tenemos que pelear por todo en lo que participamos, siendo realistas con lo que ha sido la historia reciente durante un periodo de tiempo”.

El mensaje es claro: sin despilfarros, pero sin resignarse.

“Por ahora, tenemos que sacar el máximo de lo que tenemos, pero tenemos que empujar todos los límites posibles para poder ganar otra vez, básicamente. Ese es el reto”.

Un verano diferente para Carrick

En lo personal, el jueves dejó una sonrisa amplia en el entrenador: su hija consiguió las notas de A-level que esperaba. Y él se ha mostrado más relajado que muchos de sus predecesores en pretemporada. No ha habido giras extenuantes al otro lado del mundo. El equipo ha viajado a Escandinavia para enfrentarse a Wrexham, Rosenborg, Atletico Madrid y Paris St-Germain, antes de medirse a Leeds en Dublín.

“Me encanta la posición en la que estoy”, reconoce. “Está la parte futbolística: lo táctico, los entrenamientos, armar el equipo. Y está la otra parte: ser la cara del club, liderarlo, tratar de marcar los mensajes adecuados, los comportamientos correctos y el tono que queremos como club”.

Y remata: “Nunca doy nada por sentado de lo que trae este puesto y este club”.

Rashford, el gran interrogante

Ahí es donde la calma se mezcla con la tensión. Carrick tuvo varias oportunidades de garantizar públicamente que Marcus Rashford seguirá siendo jugador de United cuando cierre el mercado el 1 de septiembre. No lo hizo.

“Es nuestro jugador”, repitió. Una y otra vez. Solo eso.

Llamó la atención que, al hablar del delantero inglés, insistiera en que Rashford no es el único futbolista al que ha entrenado, dirigido o con el que ha sido compañero, pese a que esa relación se ha señalado como una de las claves de su reenganche.

“No es una situación única en absoluto y lo tratamos exactamente igual que a cualquier otro jugador”, subrayó.

En la grada, muchos no han olvidado la frialdad de Rashford hacia el club durante sus cesiones en Aston Villa y Barcelona, donde prácticamente todos le veían este curso. Incluso quienes mejor le conocen admiten que hay un abismo entre la figura apática en la que se convirtió bajo Ruben Amorim y el jugador plenamente motivado al que se considera el mejor producto de la academia del club desde la retirada de Sir Alex Ferguson en 2013.

La ironía está servida: el regreso de Rashford a los colores de United probablemente se produzca frente al AC Milan de Amorim en Wroclaw, Polonia, este sábado.

Carrick, pese a todo, sigue viendo mucho futuro en él. “El fútbol tiene diferentes direcciones”, explica. “Tienes que gestionar las etapas para tener una carrera de 10 o 15 años. Nunca va a ser un camino de rosas”.

La mirada del técnico va hacia adelante: “Tienes que seguir avanzando. Si miras demasiado hacia atrás, no le haces ningún favor a nadie. Ha sido bueno tener a Marcus alrededor esta semana. Es nuestro jugador. Es un buen jugador y nos da algo un poco diferente”.

Mainoo, de la decepción mundialista a un nuevo comienzo

Rashford no fue el único internacional inglés en regresar a la disciplina de United el domingo por la noche. Kobbie Mainoo también volvió al punto de partida. O al menos así lo siente Carrick.

Cuando tomó el relevo de Amorim, tras los dos partidos de Darren Fletcher como interino en enero, se encontró con un centrocampista joven, de talento indiscutible, pero con la confianza tocada después de haber sido prácticamente ignorado por su entrenador.

Al menos Amorim le dio minutos en la Premier League. Thomas Tuchel ni siquiera llegó a eso en el Mundial, donde Mainoo no disputó un solo minuto pese a que muchos veían en su capacidad para conservar el balón una solución evidente para Inglaterra en las últimas rondas.

Carrick entiende perfectamente ese vacío. Él vivió algo similar con Fabio Capello en el Mundial de 2010 en Sudáfrica.

“He hablado con él durante todo el Mundial, no mucho, pero en pequeñas dosis”, cuenta sobre Mainoo. “Es un reto. Desde fuera todos vemos el brillo, el glamour y todas las cosas positivas del fútbol. Pero los jugadores son seres humanos. Todos tenemos altibajos. Es importante que nos apoyemos”.

El técnico valora el torneo como un paso adelante, pese a la falta de minutos: “Ha sido una buena experiencia para Kobbie. Es un Mundial y eso es un gran salto. Sigue siendo un chico muy joven y ha logrado muchísimo, muy rápido. Estar en el punto en el que está ya es un logro”.

Mientras el verano avanza y el mercado se estrecha, Carrick se mueve entre dos frentes: exigir refuerzos y exprimir al máximo a quienes ya tiene. Quiere más. Sabe que necesita más. La cuestión es si el club estará dispuesto a seguirle el ritmo en esta carrera por devolver a Manchester United al lugar donde, según él, debe estar: compitiendo para ganar otra vez.

Michael Carrick exige más refuerzos para Manchester United