El Newcastle vence al Tottenham: Elanga y Wissa marcan la diferencia
El verano fue de chequera abierta, pero el otoño futbolístico de Tottenham empieza con silbidos. Dos partidos de Premier League, dos derrotas, ni un solo gol. Esta vez, el verdugo fue un Newcastle serio, solidario y letal en las áreas, que se llevó un 0-2 del Tottenham Hotspur Stadium gracias a los tantos de Anthony Elanga y Yoane Wissa.
El contraste no pudo ser mayor. Mientras el club londinense ha invertido unos 320 millones de libras en ocho fichajes que todavía no encajan, el equipo de Matthias Jaissle se marchó de Londres con su primera victoria liguera de la temporada… y la sensación de haber encontrado, por fin, la versión que se esperaba de dos atacantes carísimos.
Dominio sin premio y un estadio que pierde la paciencia
Durante una hora larga, el plan de Roberto De Zerbi pareció el correcto. El Tottenham mandó, generó ocasiones y encerró al Newcastle en su área. El problema fue el de siempre: sin pegada, el guion acaba volviéndose en contra.
Lucas Hornicek sostuvo a los visitantes en el primer acto. A los 15 minutos voló a su izquierda para sacar un disparo con rosca de Mathys Tel. Dos minutos después, Lewis Hall se lanzó al suelo para bloquear un remate a bocajarro de Pedro Porro que olía a gol seguro. Antes del descanso, Jan Paul van Hecke ganó un córner al primer palo y de nuevo Hornicek respondió con reflejos.
El Tottenham estrenaba en casa en liga a Omar Marmoush, pero ni siquiera el nuevo delantero logró romper la sequía. Nada más volver del descanso, el egipcio se adelantó a Malick Thiaw dentro del área y cayó tras el contacto. El estadio pidió penalti, Peter Bankes dijo que no y el VAR respaldó la decisión. La grada rugió; el marcador siguió inmóvil.
El equipo local acumulaba llegadas, disparos, posesión. Lo que no encontraba era el gol. Y esa falta de filo acabaría costando carísimo.
Elanga rompe el partido; el Newcastle huele sangre
El encuentro cambió con una acción directa, casi simple, pero ejecutada con precisión quirúrgica. Minuto 62. Nico Gonzalez, debutante con el Newcastle, levantó la cabeza y lanzó un envío diagonal largo. Amar Dedić ganó el duelo aéreo y dejó la pelota muerta en el área para Anthony Elanga.
El sueco, que el curso pasado se perdió en dudas y baja forma, giró sobre sí mismo y golpeó de primeras. El balón besó el poste izquierdo y se coló. 0-1. El estadio se congeló durante un segundo antes de estallar en frustración.
El gol dejó tocado al Tottenham. De Zerbi reaccionó con un triple cambio, intentando reactivar líneas y encontrar algo de chispa en los metros finales. No bastó. El equipo perdió orden, “las distancias”, como reconocería el propio técnico, y dejó de morder con la misma convicción.
El Newcastle, en cambio, olió el miedo.
Wissa sentencia y los aficionados del Tottenham se marchan
Diez minutos después del 0-1, llegó el golpe definitivo. Córner para el Newcastle. Nick Woltemade, recién entrado al campo, peinó el balón hacia el corazón del área pequeña. Allí apareció Yoane Wissa, de espaldas a portería, sin espacio ni tiempo para controlar.
El delantero improvisó. Enganchó una especie de semichilena, un gancho por encima de su cabeza, y la pelota superó a todos hasta besar la red. 0-2 en el minuto 72. Otra vez Hornicek celebraba desde su área; en la contraria, los brazos del Tottenham caían al suelo.
A partir de ahí, el partido se jugó más en la grada que en el césped. Muchos aficionados locales empezaron a abandonar el estadio antes del pitido final. Los que se quedaron, hicieron oír su veredicto con una sonora pitada cuando el árbitro señaló el final.
De Zerbi pide calma: “No somos un equipo todavía”
El técnico del Tottenham, Roberto De Zerbi, defendió el trabajo de los suyos pese al mal arranque de liga:
“Durante 60-65 minutos jugamos mejor que el Newcastle. Tuvimos ocasiones para marcar, pero no lo hicimos. Después de su gol, perdimos las distancias”, explicó.
“Disparamos más, tuvimos más oportunidades. No somos un equipo todavía. Tenemos que mejorar algunas cosas. Olvidemos el resultado, no estoy enfadado. Estamos trabajando bien. Hoy tuvimos mala suerte, sobre todo con el resultado”.
La inversión, sin embargo, ya pesa. Entre los fichajes figura Savio, extremo de 75 millones de libras que se perdió el encuentro por “fatiga muscular”. Sandro Tonali, fichado precisamente desde el Newcastle por cerca de 100 millones, fue objeto de burlas de parte de la afición visitante, encantada de ver cómo su exequipo sumaba su primer triunfo liguero con nuevo entrenador.
Redknapp señala a los veteranos: “Faltan líderes”
Jamie Redknapp fue directo al analizar la situación del Tottenham. Para él, el problema no es solo de adaptación de los nuevos.
“Hay muchos jugadores nuevos y va a llevar tiempo. El entrenador tiene un rompecabezas y tiene que encajar las piezas, elegir el sistema, decidir quiénes son los tres mejores centrocampistas”, apuntó.
“Habrá problemas de ajuste. Pero también miro a los jugadores experimentados y futbolistas como Van de Ven no hicieron lo suficiente para liderar hoy, especialmente en los goles. Los que llevan más tiempo en el club pueden hacerlo mejor”.
El mensaje es claro: no basta con fichar. Hace falta carácter.
Jaissle, orgulloso: “Un inicio para disfrutar”
En el otro banquillo, Matthias Jaissle no ocultó su satisfacción. Su Newcastle mostró una versión compacta, disciplinada y, sobre todo, efectiva en las áreas.
“Ha sido increíble y estoy muy orgulloso. Estamos muy orgullosos como club y cuerpo técnico de ver a un equipo ejecutando el plan de partido a un nivel tan alto, y ver a los jugadores totalmente comprometidos con lo que hacemos”, dijo.
“Es un buen inicio y un momento para disfrutar”.
Elanga y Wissa, fichados el verano pasado por un total de 110 millones de libras, encarnan mejor que nadie ese nuevo aire. Bajo el mando anterior, Eddie Howe, nunca llegaron a consolidarse como referencias. Con Jaissle, parecen renacidos. El sueco suma ya dos jornadas seguidas viendo puerta, tras marcar también contra Liverpool, y el congoleño ha pasado de decepción a hombre decisivo en un abrir y cerrar de ojos.
Un Newcastle liberado… y un Tottenham bajo sospecha
Desde la grada visitante, el mensaje fue de euforia irónica: cánticos sobre Europa en un estadio que se marchaba cabizbajo. Quizá haya algo de broma en ese sueño europeo tan temprano, pero también hay una realidad: este Newcastle juega con libertad, se mueve en bloque y transmite una sensación de equipo que el Tottenham, de momento, no encuentra.
Jaissle ha dado forma en pocas semanas a un conjunto reconocible, valiente sin perder el orden, capaz de sufrir atrás y matar arriba. El Tottenham, pese a su dominio en tramos largos del partido, sigue sin traducir la inversión en puntos ni en goles.
Dos jornadas, cero tantos, dos derrotas, fichajes por estrenar o lesionados y un estadio que ya pita. El calendario no espera. La pregunta es clara: ¿cuánto tiempo más tendrá De Zerbi para convertir este costoso proyecto en el equipo que todavía no es?






