Newport County busca extender su racha invicta ante Colchester
Newport County ha pasado una semana de mascarillas, termómetros y puertas cerradas en el campo de entrenamiento. Ahora, con el vestuario recuperándose del brote vírico que obligó a varios jugadores a quedarse en casa, el equipo se agarra a una certeza: en Rodney Parade no quieren soltar su racha.
El sábado, ante Colchester United, en League Two (15:00 BST), los Exiles buscan alargar su condición de invictos en casa. No llegan relajados. Llegan reforzados.
Un punto que supo a victoria
El 0-0 del pasado fin de semana en el campo de Gillingham tuvo más mérito del que refleja el marcador. Hayden Mullins viajó sin su máximo goleador, Shaquille Gwengwe, y sin el centrocampista Kieron Evans, ambos fuera de combate por un virus que empezó a golpear al grupo el jueves.
Aun así, Newport resistió. Aguantó el empuje local, protegió su área y se llevó un punto que, con la lista de ausencias, se sintió como algo más que un simple empate. Un pequeño mensaje: este equipo no se rinde ni enfermo.
El virus golpea al vestuario
La plaga no se quedó en Gwengwe y Evans. Ciaran Brennan, capaz de actuar tanto en defensa como en el centro del campo, cayó después, afectado por el mismo problema. Se perdió el duelo del martes en la EFL Trophy frente a Plymouth Argyle, un partido intenso que terminó 2-2 y que el líder de League One se llevó en la tanda de penaltis.
Mullins explicó el escenario con claridad. El técnico reconoció que el cuerpo médico recomendó a varios jugadores mantenerse alejados del grupo para evitar que el virus se extendiera todavía más. Hubo que improvisar sesiones, ajustar cargas y trabajar con lo justo. La prioridad, por unos días, dejó de ser la pizarra y pasó a ser el termómetro.
El plan funcionó. No se desató una crisis interna y el club ha ido recuperando efectivos a tiempo para la cita de este fin de semana.
Rodney Parade, refugio y fortaleza
En medio de ese contexto, Rodney Parade se ha convertido en algo más que un estadio. Es el lugar donde Newport se siente fuerte, donde la racha invicta se ha ido construyendo paso a paso. El equipo de Mullins quiere proteger ese impulso, ahora que el vestuario empieza a respirar tranquilo tras la enfermedad.
Colchester United llega como el siguiente examen, no solo futbolístico, sino anímico. Después de días marcados por bajas de última hora, alineaciones condicionadas por el parte médico y jugadores enviados a casa por precaución, Newport encara el sábado con una sensación distinta: por primera vez en días, la batalla vuelve a ser únicamente sobre el césped.
La pregunta ya no es quién está enfermo. La pregunta es hasta dónde puede llegar este Newport County cuando está, por fin, casi al completo.





