El nuevo Liverpool: de candidato al título a incógnita
La mirada sobre el nuevo Liverpool ha cambiado de forma drástica en solo un año. La temporada pasada, 22 de los 35 pronosticadores de la BBC veían a los reds como campeones y solo tres se atrevían a colocarlos por debajo del segundo puesto. Ahora, el péndulo se ha movido: de 28 analistas, únicamente cuatro creen que acabarán más arriba del tercer lugar.
De candidato al título a incógnita
El desembarco de Andoni Iraola en Anfield despierta curiosidad y respeto, pero también rebaja expectativas. El contexto ya no es el de un Liverpool instalado por defecto en la pelea por la Premier, sino el de un gigante en transición al que se le exige reinventarse sin perder competitividad.
Thomas Hitzlsperger, sin embargo, se mantiene firme y los coloca como subcampeones. Su apuesta nace de una convicción futbolística clara: le seduce el estilo de los equipos de Iraola. La intensidad, la presión alta, la valentía con balón. A eso suma una ilusión muy concreta: ver por fin la gran temporada de Florian Wirtz que muchos esperaban el curso pasado. Su pronóstico mezcla análisis y deseo, pero mantiene al Liverpool en la zona noble.
Danny Murphy es algo más cauto y sitúa a los reds en el tercer puesto. Para él, este proyecto aún necesita tiempo antes de volver a discutir el título de tú a tú. El foco, inevitable, se posa sobre el vacío que deja Mohamed Salah. Murphy duda de si el club considera que ya tiene el relevo interno y con los refuerzos actuales —con nombres como Victor Munoz y un posible mayor protagonismo para Rio Ngumoha— o si, por el contrario, irá con todo en los próximos días a por un perfil tipo Bradley Barcola, de Paris St-Germain, o alguien similar. El debate sobre cómo reemplazar a un futbolista de ese calibre marca, para Murphy, el techo inmediato del equipo.
Sue Smith es aún más fría con sus expectativas y baja al Liverpool al cuarto lugar. Su análisis arranca con un matiz importante: dirigir a Liverpool no tiene nada que ver con Bournemouth. La escala, la presión, el ruido mediático, todo se multiplica. Y precisamente por eso le intriga cómo responderá Iraola a ese salto. Lo que ha mostrado hasta ahora le convence: valora su trabajo en Bournemouth y lo califica de brillante. Pero no pasa por alto un punto débil que le preocupa especialmente: la defensa, con el foco en el costado derecho. Ahí, advierte, puede estar una grieta seria si no se corrige a tiempo.
El consenso es claro: el Liverpool de Iraola genera interés, respeto y cierta esperanza, pero ya no infunde el miedo automático de otras temporadas. La pregunta ya no es si va a ganar la liga, sino cuánto tardará en volver a parecer un candidato indiscutible.






