Países Bajos: el tapado que amenaza en el torneo
Países Bajos llega al torneo con un papel que le resulta tan incómodo como familiar: no está en la primera fila de candidatos, pero nadie en su sano juicio se atreve a descartarlo. No es Brasil ni Argentina, no es la gran favorita europea del momento, pero es ese “tapado” pesado, con historia, con nombres, con carácter, al que nadie quiere cruzarse en un cruce a vida o muerte.
El sorteo no les regaló nada. Japón, Suecia y Túnez forman un grupo áspero, de esos que castigan cualquier distracción. Aun así, la Oranje parte como favorita para terminar arriba. Tiene argumentos. Desde la jerarquía de Virgil van Dijk en la zaga, pasando por la brújula de Frenkie de Jong en la sala de máquinas, hasta el filo de Memphis Depay y Cody Gakpo en ataque, el esqueleto del equipo rezuma calidad.
Bajas, dudas y un aviso temprano
El problema es todo lo que falta alrededor de ese esqueleto. Xavi Simons, Jurrien Timber y Matthijs de Ligt se han caído por lesión antes incluso de que ruede el balón. Tres ausencias que tocan tres líneas distintas y reducen el margen de maniobra de Ronald Koeman. A eso se suma la polémica: Jeremie Frimpong y el prometedor centrocampista Kees Smit se quedaron fuera de la lista definitiva, una decisión que levantó cejas en el país.
El equipo tampoco llega arropado por los resultados. La derrota ante Argelia en el primer amistoso de preparación fue un golpe de realidad. Un aviso. La posterior victoria por la mínima frente a Uzbekistán calmó algo el ruido, pero no despejó del todo las dudas. La sensación es clara: esta Oranje aún no ha encontrado la versión que intimide a cualquiera con solo ver el once inicial.
Koeman, entre la herencia y la crítica
Ronald Koeman conoce mejor que nadie el peso de esa camiseta naranja. Se hizo cargo de la selección por primera vez en 2018, firmó cuatro años tras la salida de Dick Advocaat, llevó al equipo a la final de la UEFA Nations League 2019 y aseguró el billete para la Euro 2020. Cuando el proyecto parecía asentado, llegó la llamada de Barcelona y el técnico se marchó.
Dos años y medio después, en 2023, regresó al banquillo para relevar a Louis van Gaal. Desde entonces ha guiado a Países Bajos a dos nuevas semifinales: en la Nations League 2023 y en la Euro 2024. Los resultados, fríos, hablan de un seleccionador que compite. El debate, sin embargo, va mucho más allá de las estadísticas.
Su trabajo divide al país. Koeman ha tenido el valor de dar entrada a una nueva generación de talentos, pero una parte de la afición y de la crítica le reprocha el estilo. No siempre se reconoce en esta Oranje la impronta ofensiva que marcó la escuela neerlandesa desde Rinus Michels y Johan Cruyff. El romanticismo del “fútbol total” choca con un equipo más pragmático, más calculador, menos brillante en la circulación y más pendiente del equilibrio.
La pregunta es si esa versión más fría no será, precisamente, la que por fin empuje a Países Bajos a un título que se le resiste.
Memphis, el último gran tótem
En medio de la transición, un nombre se mantiene por encima del resto: Memphis Depay. Ya no juega en Europa, se acerca probablemente a su último gran torneo con la selección, pero sigue siendo el faro ofensivo de la Oranje.
Los números son contundentes. Memphis es el máximo goleador histórico de la selección neerlandesa, por delante de gigantes como Robin van Persie, Dennis Bergkamp, Arjen Robben o Ruud van Nistelrooy. Suma 55 goles con la camiseta naranja. Una cifra que explica por qué, en un país que hoy no dispone de un ‘9’ clásico de talla mundial, Koeman vuelve a mirar hacia él cuando piensa en el gol.
Desde Corinthians, Memphis ha seguido siendo el motor ofensivo del equipo en la fase de clasificación. Su promedio roza un tanto cada dos partidos a nivel internacional, una regularidad que pocos pueden igualar. Hay, no obstante, una espina: solo seis de esos goles han llegado en grandes torneos. La gran cita le debe aún una actuación realmente dominante. Y quizá él también se la deba a su propia leyenda.
Brobbey, del tropiezo a la amenaza
Mientras Memphis sostiene el presente, otra figura asoma como símbolo del futuro inmediato: Brian Brobbey. Formado en la academia del Ajax, su paso por el RB Leipzig fue duro. Se le colgó demasiado pronto la etiqueta de fracaso. Parecía uno más de esos talentos que se pierden en el salto a la élite continental.
El giro de guion llegó en Inglaterra. En Sunderland, con apenas 24 años, Brobbey ha reconstruido su carrera. Siete goles en 31 partidos de Premier League no son cifras deslumbrantes a primera vista, pero el contexto lo cambia todo: fue pieza clave en la sorprendente clasificación de los Black Cats para la próxima Europa League. Su impacto va más allá de la estadística.
Apodado ‘Brobbeast’, el delantero combina potencia y velocidad, sabe jugar de espaldas, ataca el espacio y puede sostener él solo la línea de ataque. Es un ‘9’ moderno, que intimida por físico pero también por movilidad. Hace unos años se le comparaba con Romelu Lukaku. Hoy ya no necesita ese espejo. Se ha convertido en referencia propia para muchos jóvenes que sueñan con ser delanteros.
Y ahí aparece la gran incógnita: ¿hasta dónde puede llevar a esta selección una dupla en la que Memphis aporta jerarquía y gol, y Brobbey ofrece ese punto de ferocidad que tanto se echa de menos en las grandes noches?
Un tapado con colmillo
Países Bajos no llega como favorito absoluto. No deslumbra por juego, acumula bajas importantes y se mueve en el filo entre la exigencia histórica y la prudencia actual. Pero tiene algo que todos respetan: estructura, talento y un punto de rebeldía.
Entre la experiencia de Memphis, el liderazgo silencioso de Van Dijk, la clarividencia de De Jong y el hambre de Brobbey, la Oranje vuelve a presentarse como ese invitado incómodo que puede dinamitar cualquier cuadro de eliminatorias.
Tal vez no figure en la primera línea de las apuestas. Pero si este “tapado” encuentra el ritmo adecuado, ¿quién se atreverá a ponerle techo en este torneo?






