Pocognoli, nuevo seleccionador de Escocia tras la era Clarke
La etapa de Steve Clarke ya es pasado y Escocia parece haber encontrado al hombre que marcará el nuevo rumbo de la selección. Según Sky Sports, el exdefensa de la Premier League, Pocognoli, se ha convertido en el claro favorito para ocupar el banquillo nacional, con la Federación Escocesa señalándolo como objetivo prioritario para revitalizar un equipo tocado tras el último Mundial.
No es un simple relevo generacional. Es un giro de volante. La SFA apuesta por un técnico más joven, con un perfil táctico moderno y una idea de juego más actualizada. Pocognoli, de 39 años, está libre, un detalle que facilita la operación y acelera los tiempos de decisión en Glasgow, donde quieren cerrar el nombramiento cuanto antes.
De héroe en Bélgica a reto internacional
Aunque su carrera en los banquillos todavía está en fase ascendente, su hoja de servicios ya ha seducido a los dirigentes escoceses. En Bélgica firmó una gesta que recorrió Europa: llevó a Union Saint-Gilloise a conquistar el título de liga, el primero en 90 años para el club. Ese éxito no solo devolvió a una institución histórica a la cima, también elevó el nombre de Pocognoli al escaparate continental. Demostró que sabe construir equipos sólidos, competitivos y constantes en la élite del fútbol doméstico.
El impulso de ese título lo llevó a Ligue 1. En octubre asumió el mando de Monaco, uno de los clubes más prestigiosos de Francia. Su etapa en el Principado terminó este verano tras firmar un séptimo puesto en el campeonato, una posición que no prolongó su continuidad, pero sí reforzó su experiencia al frente de un vestuario con jugadores de alto nivel y exigencia diaria.
Para la SFA, ese paso por la élite francesa pesa. Consideran que su contacto directo con el fútbol europeo de máximo nivel y su capacidad para gestionar perfiles de renombre son credenciales que encajan con las necesidades de una selección que quiere competir sin complejos.
Un nombre conocido en las islas
Para el aficionado británico, Pocognoli no es un desconocido. Su nombre remite a tardes de Premier League y Championship. El exlateral izquierdo defendió los colores de West Bromwich Albion, donde vivió en primera persona el rigor físico y mental del fútbol inglés.
A ese periodo se suma una cesión a Brighton & Hove Albion hace una década. Ese pasado le da un plus: conoce el contexto británico, sus ritmos, su cultura futbolística, sus exigencias. Y ahora lo combina con el bagaje táctico que ha pulido en el continente. Un puente entre dos mundos: la tradición británica y los métodos de la nueva escuela europea.
Como jugador, Pocognoli disputó más de 300 partidos a nivel doméstico y llegó a vestir en 13 ocasiones la camiseta de la selección belga. Una carrera sólida, sin estridencias, que ahora da paso a un desafío de otra dimensión.
Un seleccionador histórico y un mandato claro
Su llegada no solo sería un cambio de estilo, también un hito. A sus 39 años, está llamado a convertirse en el primer seleccionador extranjero de Escocia desde Berti Vogts, que dirigió al combinado entre 2002 y 2004. Dos décadas después, la federación vuelve a mirar fuera de sus fronteras en busca de respuestas.
El encargo es nítido. La SFA le plantea una misión de calado: inaugurar una nueva era competitiva, devolver impulso a una selección que viene de una dolorosa eliminación en la fase de grupos del último Mundial y encadenar dos ciclos de clasificación exitosos.
En el horizonte ya están marcadas las metas: alcanzar la Eurocopa 2028 y, después, el Mundial 2030. Si el belga acepta el reto y la federación cierra el acuerdo, el próximo capítulo del fútbol escocés se escribirá con acento extranjero… y con la presión de demostrar que este giro de timón llega a tiempo.






