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Presión sobre Gianni Infantino: Irlanda retira apoyo y el Norte se alinea con Uefa

La presión sobre Gianni Infantino se recrudece: Irlanda le retira el apoyo y el Norte se alinea con Uefa

La presidencia de Fifa de Gianni Infantino entra en zona de turbulencias seria. La Football Association of Ireland (FAI) ha retirado oficialmente su apoyo al dirigente suizo, mientras que la Irish Football Association (IFA), el organismo del fútbol en Irlanda del Norte, ha confirmado que respalda la postura de Uefa.

Ola de desconfianza en Europa

El movimiento irlandés llega tras un golpe coordinado desde el corazón del fútbol europeo. El lunes, Uefa firmó una carta abierta junto a Concacaf y la Asian Football Confederation en la que acusa a Infantino de haber roto la confianza “mediante el engaño”. Un mensaje directo, sin matices.

En el centro de la polémica, un intento ya abortado de vender una participación del negocio comercial de Fifa a una empresa de inversión privada. La operación no prosperó, pero dejó tocada la credibilidad del presidente y ha puesto en serio riesgo su aspiración a un cuarto mandato al frente del máximo organismo del fútbol mundial.

La reacción ha sido en cadena. La federación de Gales fue la primera de las asociaciones británicas en retirarle el respaldo la semana pasada. La FA inglesa se desmarcó pocos días después. Ahora, se suma la federación de la República de Irlanda.

La FAI se desmarca: “Obligación particular”

La FAI, que ya había expresado su apoyo a Infantino antes de que estallara la controversia posterior al Mundial, ha cambiado de rumbo tras una reunión de su junta directiva.

“Tras una reunión del consejo de la FAI, se tomó la decisión de rescindir la carta de apoyo que la Asociación remitió a comienzos de este año”, confirmó el organismo en un comunicado remitido a Fifa.

La federación irlandesa subraya que valora la ayuda recibida desde Zúrich, pero deja claro que el clima ha cambiado: “La Asociación está agradecida por el apoyo que Fifa proporciona al fútbol irlandés, pero los acontecimientos recientes han generado preocupaciones significativas sobre la gobernanza, la transparencia y la falta de una consulta significativa”.

El mensaje tiene un trasfondo muy concreto. La FAI ha atravesado en los últimos años su propia crisis de gestión y siente que no puede mirar hacia otro lado: “Teniendo en cuenta los desafíos de gobernanza que la FAI ha tenido que superar en los últimos años, la Asociación siente una obligación particular de defender y promover las mejores prácticas”.

No es solo un gesto político. Es una declaración de principios desde una federación que conoce de primera mano el coste de una mala gestión.

Irlanda del Norte no rompe… pero se coloca

Al otro lado de la frontera, la Irish Football Association no ha llegado al extremo de retirar formalmente su apoyo a Infantino, pero ha dejado clara su posición: se alinea con Uefa y sus preocupaciones.

“Nos tomamos muy en serio nuestras responsabilidades como asociación miembro tanto de Uefa como de Fifa”, señaló un portavoz de la IFA. “Apoyamos la posición actual de Uefa en este asunto y seguiremos participando de forma constructiva en las cuestiones relativas a la gobernanza del fútbol”.

El organismo norirlandés admite que está siguiendo muy de cerca el terremoto político que sacude a Fifa: “Somos, por supuesto, conscientes de los acontecimientos recientes y de las preocupaciones más amplias dentro de la comunidad futbolística. Estamos analizando estas cuestiones con detenimiento y continuaremos implicados a través de las estructuras y canales de gobernanza apropiados”.

Y ahí, por ahora, ponen el punto final: “En este momento, no tenemos más comentarios”.

Un cuarto mandato en el aire

El mapa político alrededor de Infantino cambia a gran velocidad. Uefa ha pasado del malestar interno a la confrontación abierta. Varias federaciones históricas ya han roto filas. Otras, como la de Irlanda del Norte, se colocan en una posición de vigilancia crítica.

La cuestión ya no es solo si Infantino logrará recomponer apoyos para optar a un cuarto mandato. La pregunta empieza a ser otra: cuánta presión más puede soportar la presidencia de Fifa antes de que alguien, dentro o fuera de Europa, decida que ha llegado el momento de un relevo en la cúpula del fútbol mundial.