Rodri pide perdón a Valencia tras polémica por comentarios
Rodri ha tenido que salir al paso de una polémica que estalló lejos del césped, pero a raíz de una goleada. El centrocampista del Barcelona aseguró que ya ha pedido disculpas a toda la plantilla del Valencia después de que las cámaras de televisión le captaran, aparentemente, calificando al conjunto che como "muy débil".
La escena se produjo en el banquillo, el domingo, durante el 5-0 del Barcelona en Mestalla. Rodri, ya sustituido, conversaba con Pau Cubarsí y Raphinha cuando las cámaras de Movistar enfocaron al trío. Sin audio, pero con lectura de labios, el canal aseguró que el exjugador del Manchester City decía: "Son muy débiles. No han pasado del medio campo".
El contexto deportivo no ayudaba a rebajar el ruido. La derrota dejó al Valencia colista, sin victorias en las primeras cuatro jornadas de Liga. Las imágenes corrieron rápido por redes sociales y tertulias, y una parte de la afición valencianista y de la prensa española acusó al mediocentro de falta de respeto.
Rodri, flamante Balón de Oro del Mundial 2026 conquistado por España, decidió dar la cara tras el siguiente compromiso europeo del Barça. Lo hizo después del 5-1 ante Feyenoord en la Champions League, cuando fue preguntado por el asunto.
"Pedí perdón a mi amigo y compañero José Gayà y también a toda la plantilla", explicó el centrocampista, consciente del malestar generado en Mestalla. A partir de ahí, quiso matizar el sentido de sus palabras y el tono de la conversación.
"Quiero dejar claro que fue simplemente una expresión de sorpresa; cualquiera que vea el vídeo se puede dar cuenta", señaló. "En ningún momento quise burlarme de nadie ni aprovechar un momento difícil para un equipo. Todo lo contrario: todos queremos que el Valencia vuelva al lugar que le corresponde en la Liga, es uno de los mejores clubes de la competición. Simplemente quería decir eso".
Rodri insistió en el carácter privado del comentario, realizado en plena dinámica de partido y sin micrófonos alrededor. "También añadiría que fue una conversación privada; creo que todos deberíamos aprender un poco de esto, porque las cosas se sacan de contexto muchas veces", apuntó, antes de rematar el mensaje: "Pero en ningún momento quise faltar al respeto. Mis disculpas al Valencia".
El episodio deja una reflexión evidente en un fútbol vigilado por cámaras desde todos los ángulos: cada gesto, cada frase al banquillo, puede convertirse en munición pública. Y, en un Valencia herido y último en la tabla, cualquier palabra pesa el doble.






