Roma y Porto: ruptura por Rodrigo Mora
El fichaje de Rodrigo Mora se ha convertido en un pulso duro entre Porto y Roma. Ayer por la mañana, el club portugués decidió romper las negociaciones después de que los giallorossi rechazaran unas condiciones consideradas demasiado exigentes para la cláusula de compra del joven talento.
Porto fue claro desde el inicio: 10 millones de euros por la cesión, más una opción de compra fijada en 40 millones. Sobre ese núcleo, un entramado de cláusulas que, según la información del medio portugués Ojogo, podrían convertir esa opción en una obligación de compra con relativa facilidad. A eso se añaden bonus ligados a objetivos deportivos y un porcentaje sobre una futura venta.
Roma dijo no. Sin matices.
La tensión creció de inmediato. Porto se levantó de la mesa, las conversaciones se congelaron y durante todo el día de ayer no hubo contactos directos entre los dos clubes. El acuerdo parecía resquebrajarse, pero aún no está enterrado.
En medio del bloqueo aparece una figura clave: Jorge Mendes. El agente actúa como mediador, intentando recomponer puentes y encontrar un punto intermedio que no deje escapar a uno de los jóvenes más cotizados del mercado.
El escenario ahora es nítido y áspero a la vez. Roma tiene solo dos caminos: aceptar el paquete económico que propone Porto o presentar una mejora concreta en los términos de la obligación de compra que convenza a los dragones de volver a sentarse.
La pelota ya no está en el campo de Rodrigo Mora. Está en el despacho de Roma. Y el reloj del mercado no se detiene.






