Savannah DeMelo demanda a hospital por paro cardíaco en partido
Savannah DeMelo, internacional con la selección femenina de Estados Unidos y jugadora de Racing Louisville, ha presentado una demanda contra un hospital y dos médicos a los que acusa de negligencia médica tras el paro cardíaco que sufrió sobre el césped el año pasado.
La centrocampista, de 28 años y con siete internacionalidades absolutas con USA, ha demandado a University of Louisville Health (UofL Health) ante el Tribunal de Circuito de Jefferson, en Kentucky, un año y un día después de desplomarse durante un partido de la National Women's Soccer League (NWSL), el 14 de septiembre de 2025.
La secuencia que lleva a la demanda
DeMelo se derrumbó en la primera parte de aquel encuentro con Racing Louisville. El diagnóstico posterior fue contundente: paro cardíaco provocado por una taquicardia ventricular, una arritmia grave.
En la demanda, a la que ha tenido acceso BBC Sport, la futbolista sostiene que UofL Health y dos médicas, la doctora Sarabjeet Suri y la doctora Jennifer Daily, “no actuaron como una práctica médica razonablemente prudente y competente, y dicha negligencia fue un factor sustancial” en que ella sufriera “lesiones físicas graves, incluyendo, entre otras, su paro cardíaco”.
Según el escrito, DeMelo estuvo bajo el cuidado de la doctora Daily —jefa de los servicios médicos de Racing Louisville, según su biografía en UofL— desde enero de 2024 hasta julio de 2026.
En marzo de 2025, siempre de acuerdo con la demanda, Daily remitió a la jugadora a la doctora Suri para “evaluación y tratamiento” después de que DeMelo llevara tiempo quejándose de dolores en el pecho, mareos y sensación de falta de aire. Suri tomó antecedentes, realizó una exploración física y ordenó pruebas diagnósticas.
Casi seis meses después, la futbolista se desplomó en pleno partido.
Un año después, la voz de la jugadora
Este martes, coincidiendo con el aniversario del colapso, la internacional estadounidense rompió el silencio en su cuenta de Instagram.
“Hace un año hoy, mientras jugaba al fútbol, me desplomé debido a una arritmia cardíaca no diagnosticada que me provocó un paro cardíaco”, escribió.
También dejó entrever el impacto emocional de todo lo vivido: “Respeto y aprecio la privacidad con la que todo el mundo me ha tratado mientras atravesaba todo lo que he pasado este año. Nunca seré capaz de expresar completamente con palabras lo duro que ha sido emocionalmente. Ha habido mucha incertidumbre y muchas emociones entrelazadas en todo esto”.
La demanda abre ahora un frente judicial que se cruzará con su futuro deportivo. La cuestión ya no es solo cuándo podrá volver a pisar un campo de la NWSL, sino bajo qué condiciones médicas y con qué confianza después de haber sentido cómo el corazón le fallaba en pleno partido.






