Tchouameni en el radar del Manchester United
El futuro de Aurelien Tchouameni vuelve a agitar el mercado. El Real Madrid está dispuesto a escuchar ofertas por el centrocampista francés y el Manchester United ya se ha movido con decisión para intentar llevárselo a Old Trafford.
El club inglés, necesitado desde hace años de un mediocentro defensivo puro, ha preguntado recientemente por la situación del internacional francés. En Madrid, las fuentes hablan de un interés “fuerte” por parte del United ahora que la participación de Tchouameni en el Mundial con Francia ha terminado. No es un tanteo ligero: es una operación que el club inglés estudia con seriedad.
El ruido alrededor del jugador llega en un momento delicado. Se había filtrado que Tchouameni, de 26 años, tenía un acuerdo para ampliar su contrato con el Real Madrid, pero no ha habido anuncio oficial ni comunicado del club blanco. De momento, solo silencio. Y el silencio, en el mercado, casi nunca es inocente.
Mourinho le quería, el club escucha
José Mourinho, recién aterrizado en el banquillo del Real Madrid, contaba con Tchouameni en sus planes. El francés encaja en el perfil de mediocentro físico, táctico y fiable que gusta al técnico portugués. Sin embargo, la realidad económica y deportiva del club apunta en otra dirección: los 15 veces campeones de Europa están preparados para hacer caja si llega una oferta adecuada.
Tchouameni firmó por el Madrid hace cuatro años procedente del Monaco, en una operación que arrancó en 80 millones de euros y podía alcanzar los 100. No fue un fichaje menor, ni deportiva ni financieramente. Ahora, con contrato en vigor hasta 2028, el Madrid sabe que está ante uno de sus activos con mayor valor de mercado.
El interés del United no es nuevo. El francés ya había sido incluido en las listas de posibles objetivos de los de Old Trafford a comienzos de año. Entonces no hubo movimiento concreto. Ahora, el contexto ha cambiado.
El United busca por fin su ‘6’
El club inglés ya ha reforzado su centro del campo con Andrey Santos y Youri Tielemans, pero ninguno de los dos responde al perfil de mediocentro posicional, un ‘6’ de manual, que ordene, barra y sostenga al equipo. Esa es la casilla que el United lleva años sin cubrir del todo.
Ahí encaja Tchouameni. Su edad, su disponibilidad y, sobre todo, su pedigrí —titular en una final de Copa del Mundo y campeón de la Champions con el Real Madrid— le convierten en un objetivo especialmente atractivo. Además, el francés entra de lleno en la franja de edad que el United ha marcado como prioritaria para sus fichajes: de 22 a 26 años.
No es la primera vez que el club de Old Trafford se cruza con el camino del francés. En 2021, cuando aún jugaba en el Monaco, se ofreció la posibilidad de ficharle, pero el United no había reservado presupuesto para un refuerzo en el centro del campo. Ole Gunnar Solskjaer, entonces entrenador, presionaba para incorporar un mediocentro y se inclinaba más por Declan Rice. La historia tomó otro rumbo.
El efecto dominó en el Bernabéu
Mientras el United mira hacia Madrid, el club blanco ya ha empezado a mover sus propias piezas. Ha incorporado a Bernardo Silva, que la última temporada en el Manchester City dio un paso atrás en el campo para actuar en zonas más interiores y profundas. Y en la plantilla siguen Eduardo Camavinga y Federico Valverde, dos centrocampistas totales, con contrato un año más corto que el de Tchouameni.
El dibujo es evidente: el Madrid tiene músculo y alternativas en la medular. Si aparece una oferta potente por el francés, la estructura deportiva no se derrumba. Al contrario, podría financiar un nuevo golpe de mercado.
En ese escenario entra un nombre mayúsculo: Rodri. El internacional español, elegido mejor jugador del Mundial, termina contrato con el Manchester City el próximo año y ya se ha especulado con un posible movimiento este mismo verano. El interés del Madrid por el mediocentro del City se ha dejado sentir y encaja con la idea de un relevo de máximo nivel en el eje del campo.
De Casemiro a Tchouameni… y vuelta al United
La historia entre el Real Madrid, el United y el puesto de mediocentro tiene un curioso hilo conductor. En 2022, el club inglés pagó 70 millones de libras por Casemiro en pleno incendio deportivo, tras un 4-0 sonrojante en el campo del Brentford. El Madrid reaccionó y compró a Tchouameni para llenar el hueco que dejaba el brasileño.
Dos años después, el círculo podría cerrarse con otro movimiento en la misma dirección: del Bernabéu a Old Trafford. Mientras tanto, Casemiro ya es pasado para el United. El brasileño, que llegó con 30 años, dejó un gran nivel en su primera y en su última temporada, pero también formó parte de dos de los peores equipos del club en 34 y 51 años, antes de ser liberado el mes pasado.
No es el único precedente reciente. Raphael Varane aterrizó en Manchester con 28 años en 2021, lastrado por las lesiones, aunque tuvo tiempo de ser titular en las finales de la League Cup y de la FA Cup. También acabó saliendo libre. Más atrás en el tiempo, Angel Di Maria llegó en 2014 como fichaje récord en Reino Unido, por 59,7 millones de libras, y no llegó a completar un año. Su regreso a Old Trafford con el Paris Saint-Germain se saldó con una sonora pitada.
El United conoce bien los riesgos de pescar en el Bernabéu. Esta vez, sin embargo, el perfil es distinto: Tchouameni está en plena madurez, con contrato largo y sin historial de lesiones preocupante. El Madrid, por su parte, ya no lo considera intocable.
La pelota está ahora en el tejado de Old Trafford. ¿Se atreverá el United a apostar fuerte por un mediocentro que, hace apenas unos años, dejó escapar por presupuesto y prioridades?






