Tottenham enfrenta dudas médicas antes del debut
Tottenham llega al estreno de la Premier League con el parte médico en la mano y el reloj corriendo. Buenas noticias por un lado, preocupación por otro. En Hotspur Way se vio sobre el césped a Mateus Fernandes, James Maddison y Destiny Udogie antes del duelo inaugural ante Brentford. Pero Micky van de Ven sigue entre algodones y apunta a seria duda para el viaje al oeste de Londres.
Maddison y Udogie, entre el cuidado y la necesidad
Roberto De Zerbi ha tenido que hilar fino durante toda la pretemporada con varios titulares. Maddison y Fernandes han visto sus minutos muy racionados en los amistosos, mientras que Van de Ven y Udogie ni siquiera llegaron a participar.
El caso de Udogie es especialmente delicado: arrastra una cadena de problemas musculares desde la temporada pasada y el cuerpo técnico ha optado por manejar cada carga al detalle. Maddison, por su parte, continúa el camino de vuelta tras la grave lesión de ligamento cruzado anterior sufrida el verano pasado. No está todavía en plenitud, pero ya asoma la versión competitiva que De Zerbi quiere tener sobre el césped.
Pese a todo, ambos aprietan para estar en la convocatoria frente a Brentford. Lo mismo ocurre con Mateus Fernandes, uno de los fichajes del verano, que ha lidiado en las últimas semanas con una molestia en el gemelo. La sesión reciente con el grupo le abre la puerta a participar, aunque el cuerpo técnico medirá cada riesgo.
Van de Ven, la gran sombra en Hotspur Way
Donde el optimismo se frena es con Micky van de Ven. El central neerlandés no fue visto en el entrenamiento en Hotspur Way y las señales no invitan al entusiasmo para el sábado.
El internacional de Países Bajos, que firmó hace poco un nuevo contrato de gran calibre con el club, no ha aparecido en ninguna de las convocatorias de De Zerbi durante la pretemporada tras regresar del Mundial. Con tan poco rodaje y sin rastro en la última sesión, su presencia ante Brentford se antoja muy complicada.
El problema no se queda ahí. Dominic Solanke también figura como duda. El delantero ha tenido una participación mínima en pretemporada después de perderse la mayor parte del curso pasado por problemas de tobillo y de isquiotibiales. Otro rompecabezas para el once inicial.
Un estreno con presión y 237 millones sobre la mesa
Con este contexto médico, Spurs afronta el desplazamiento al Gtech Community Stadium el sábado por la tarde con la obligación de mandar un mensaje. No solo a la liga. A sí mismos.
El club del norte de Londres ha firmado un verano agresivo: 237 millones de libras invertidos en seis nuevas incorporaciones. Una apuesta clara para borrar de un plumazo el recuerdo de la pasada campaña, cuando el equipo terminó en un decepcionante 17.º puesto.
El plan deportivo es ambicioso, el mercado ha respondido y el discurso es de reconstrucción inmediata. Pero todo proyecto se sostiene desde el césped… y desde la disponibilidad de sus piezas clave. La primera respuesta llegará en Brentford. Con o sin Van de Ven. Con o sin Solanke. Y con la presión de demostrar que el Tottenham de esta temporada no se parece en nada al del año pasado.






