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El tropiezo de Maresca: Manchester City ante Arsenal

Manchester City llegó al Community Shield con una idea clara en la cabeza tras la gira por Asia: el plan de Enzo Maresca empezaba a encajar. Automatismos, posiciones, roles. Las piezas parecían alinearse. Pero en Wembley, ante Arsenal, todo ese trabajo se deshilachó en 90 minutos desconcertantes.

No fue solo que City jugara mal. Fue la sensación de ver un equipo mucho menor que la suma de sus partes, justo cuando el nivel del rival subía de golpe. Frente a un Arsenal intenso y estructurado, el vigente campeón de la Premier League se pareció más a un laboratorio improvisado que a un bloque en construcción avanzada.

Maresca rompió su propio guion

El técnico italiano sorprendió desde la alineación. Erling Haaland, Elliot Anderson, Nico O’Reilly y Jeremy Doku, recién regresados de sus vacaciones y con apenas unos entrenamientos, saltaron directamente al once titular. Una decisión que, sobre el césped, dio la impresión de responder a una urgencia por ganar un trofeo más que a la lógica de consolidar ideas.

Había alternativas con más rodaje en el modelo de Maresca. Sin embargo, el entrenador explicó después del partido que su plan pasaba por acelerar la puesta a punto de sus estrellas de cara al inicio de la Premier League. Mejor que empezaran de inicio, con una preparación completa, y retirarlos pronto, que lanzarlos desde el banquillo en un contexto menos familiar.

“Hay jugadores que prefieren salir de inicio, hacer el calentamiento completo y empezar desde el principio”, argumentó. La intención, según detalló, era cambiar a todos ellos al descanso o como mucho a la hora de juego. El mensaje implícito era claro: el objetivo principal no era el Community Shield, sino llegar listos al duelo ante Bournemouth y a las primeras jornadas del campeonato.

El experimento con Anderson sale caro

El caso de Anderson fue el más llamativo. Días antes, Maresca había sido tajante: sus mejores posiciones son como mediocentro (No.6) o interior (No.8). En Wembley, en cambio, lo desplazó a la derecha en un rol flotante, indefinido, que no favoreció a nadie.

Anderson dejó un par de destellos con dos centros de mucho nivel hacia Haaland y Doku, pero la sensación general fue de incomodidad. No terminaba de ser extremo, ni interior, ni falso lateral. Y ese desajuste arrastró al resto.

El gran damnificado fue Mateo Kovacic. Sin un compañero claro a su lado y con Anderson descolocado, el croata quedó expuesto como único mediocentro. Arsenal olió sangre y lo rodeó. City perdió control, perdió línea de pase y perdió seguridad en la base de la jugada.

La ausencia de Nunes y una defensa desnuda

También extrañó la ausencia de Matheus Nunes. Maresca lo ha respaldado como lateral derecho titular hasta el punto de frenar la búsqueda de competencia en el mercado. Sin embargo, en un partido exigente y de escaparate, se quedó fuera del once.

En su lugar, Abdukodir Khusanov sufrió como casi toda la zaga. Sin la ayuda adecuada y ante un Arsenal agresivo, el joven defensor vivió una tarde complicada. La estructura defensiva de City, que venía mostrando solidez en la gira, se descompuso con demasiada facilidad.

Esas dos decisiones —Anderson fuera de sitio y Nunes en el banquillo— hicieron cuesta arriba el encuentro y abrieron interrogantes sobre el criterio del entrenador. Pero, al mismo tiempo, chocan tanto con lo que Maresca había mostrado y explicado durante el verano que invitan a pensar que el Community Shield fue, en varios aspectos, una excepción táctica más que un adelanto del City que se verá durante la temporada.

La reaparición inesperada de Grealish

El otro giro de guion llegó con Jack Grealish. El inglés, que la pasada campaña jugó cedido en Everton y que ni siquiera participó en la gira veraniega mientras el club escuchaba ofertas por él, apareció tras el descanso.

Sus minutos bien podrían haber servido para consolidar a alguien como Rayan Ait-Nouri. Sin embargo, Maresca optó por darle foco a un futbolista cuyo futuro sigue abierto. El efecto colateral es evidente: cualquier club interesado en el jugador de 100 millones habrá tomado buena nota de su rendimiento en Wembley. Y eso puede acercar una posible salida.

Un suspenso en el primer gran examen

Como primer gran examen, el Community Shield deja a Maresca con un suspenso y con dudas sobre cómo piensa trasladar su idea al día a día competitivo. El rendimiento ante un rival directo por la Premier League y la Champions League no estuvo a la altura de las expectativas ni del potencial de la plantilla.

Al mismo tiempo, varias decisiones fueron tan atípicas respecto al trabajo previo que cuesta tomarlas como referencia definitiva. El técnico pareció jugar una partida a largo plazo, priorizando estados de forma, carga de minutos y mercado por encima de la foto inmediata del resultado.

El ruido alrededor del partido ha sido intenso. La derrota, y sobre todo la forma en que llegó, ha disparado juicios contundentes sobre el City post-Pep Guardiola. Pero reducir el nuevo proyecto de Maresca a esos 90 minutos aislados corre el riesgo de contar solo un fragmento de la historia.

La verdadera respuesta no llegará en Wembley, sino en las próximas semanas, cuando el City empiece a desvelar si este tropiezo fue un síntoma preocupante o solo una sacudida inicial antes de encontrar su nueva identidad.