Willock lidera a Newcastle en la Carabao Cup
Newcastle sufrió, se atascó y por momentos coqueteó con el desastre en el Den. Pero está en los octavos de final de la Carabao Cup. Y lo está gracias a Joe Willock.
El equipo de Jaissle, campeón de la edición de 2025, presentó un once fuerte para evitar sustos ante Millwall. Sobre el papel, una declaración de intenciones. Sobre el césped, otra historia: dominio claro de la pelota, pero una alarmante falta de filo en los metros finales.
Durante más de una hora, el guion fue siempre el mismo. Newcastle movía el balón, Millwall aguantaba. Los visitantes apenas lograron un disparo a puerta en ese tramo inicial, síntoma de una noche mucho más incómoda de lo previsto. Cuando por fin apareció Willock, el portero local Filip Marschall respondió con una parada magnífica, volando abajo para repeler un derechazo envenenado en su primer palo.
El aviso no cambió el marcador, pero sí el tono. Newcastle empezó a apretar con algo más de intención, aunque sin claridad. La grada visitante comenzaba a mirar de reojo al reloj y a la posibilidad de una tanda de penaltis que nadie en negro y blanco deseaba.
Minuto 81
Hasta que llegó el minuto 81.
Lewis Hall, muy preciso en el golpeo, conectó un centro raso y tenso al corazón del área. Esta vez Willock no perdonó. Se adelantó a todos, metió el pie y empujó el balón a la red, derribando por fin el muro de Millwall. Un gol simple en la ejecución, enorme en el contexto: alivio inmediato para los aficionados desplazados al sur de Londres y oxígeno para un Newcastle que llevaba demasiado tiempo atascado.
Antes de ese zarpazo, el riesgo de sorpresa había sido real. Millwall olió sangre en alguna contra y rozó el 1-0 en la ocasión más clara del partido para los locales. Tairyk Arconte, recién salido desde el banquillo, aprovechó un error de Tino Livramento, se plantó ante la portería y soltó un disparo seco y raso que se estrelló en el poste. El Den rugió. Newcastle tembló.
La sensación de frustración visitante se acentuó justo antes del descanso. Fabian Schär cayó en el área tras un aparente agarrón de camiseta de Caleb Taylor. Los jugadores de Newcastle reclamaron penalti con insistencia, pero el colegiado desestimó las protestas y dejó seguir, obligando a los de Jaissle a buscar la clasificación sin ayuda desde los once metros.
Con el tanto de Willock, Newcastle aseguró el billete a los octavos y Jaissle mantuvo su arranque de temporada sin derrotas. No fue brillante, ni mucho menos, pero fue efectivo cuando más lo necesitaba.
Ahora, la mirada se desplaza a la Premier League. Les espera Leeds United en el próximo compromiso liguero, una prueba para comprobar si este sufrimiento en copa se convierte en impulso o en advertencia.
Millwall, por su parte, deberá levantarse rápido. El casi milagro en la Carabao Cup se queda en un “casi”. Toca volver a la realidad del Championship, donde Blackburn Rovers será el siguiente examen en el Den y donde los puntos pesan bastante más que las heroicidades de una noche de copa.






