Logotipo completo Cancha Firme

Achraf Hakimi: juicio por violación mientras lidera a Marruecos en el Mundial 2026

La vida de Achraf Hakimi avanza en dos planos que chocan de frente. Sobre el césped, capitán de Marruecos en el Mundial 2026, referencia indiscutible de su selección. Fuera del campo, en el centro de un caso judicial que ya no admite matices: la justicia francesa ha decidido que hay pruebas suficientes para enviarle a juicio por violación.

Un caso que llega a juicio

El procedimiento nace de una denuncia presentada por una joven por una presunta agresión sexual en febrero de 2023, en el domicilio del jugador en Boulogne-Billancourt. Tras una larga investigación judicial, que se ha prolongado durante tres años, las autoridades de Hauts-de-Seine han considerado que el sumario reúne elementos suficientes para abrir un juicio penal completo contra el futbolista de 27 años.

La fiscalía había solicitado ya la celebración de un juicio antes de que la cámara de instrucción del tribunal de apelación confirmara la remisión del caso. Con la decisión de la corte de apelación, el proceso entra en una fase decisiva: ya no se trata de si habrá juicio, sino de cuándo y cómo se celebrará.

La voz de la denunciante y el mensaje a las víctimas

Desde la parte civil, la reacción fue inmediata y cargada de significado para el entorno del deporte de élite. La abogada de la denunciante, Rachel-Flore Pardo, celebró la decisión como un paso coherente con todo lo recabado durante la instrucción y alineado con las posiciones del fiscal, del juez de instrucción y del abogado general ante la corte de apelación.

Subrayó que la cámara de instrucción ha concluido que existen indicios suficientes de que Achraf Hakimi habría cometido violación. Para su clienta, el auto supone alivio y esperanza. No solo por la perspectiva de que su caso sea escuchado en un tribunal, sino por lo que puede representar para otras mujeres que denuncian violencia sexual en el entorno del fútbol masculino, un ámbito históricamente blindado por el silencio y la impunidad.

El mensaje que se desprende desde la acusación es claro: este juicio pretende abrir grietas en esa “fortaleza de la negación” que durante años ha protegido a figuras de primer nivel frente a señalamientos de este tipo.

La defensa contraataca

En el lado opuesto, el entorno jurídico de Hakimi mantiene una postura frontalmente contraria. Sus abogados denuncian que la instrucción habría pasado por alto múltiples elementos exculpatorios que, según su versión, en cualquier otro caso habrían desembocado en un sobreseimiento.

La defensa sostiene que el expediente está lleno de indicios que, a su juicio, desacreditan la acusación, y que la decisión de enviar el caso a juicio es injustificada. El propio jugador, hasta ahora muy prudente en sus apariciones públicas sobre el tema, ha roto parcialmente su silencio a través de las redes sociales.

Hakimi asegura que un tribunal le habría llegado a decir: “Si no fueras famoso, nunca habría habido caso”. Explica que optó por callar durante años, confiando en que la dignidad, la paciencia y la fe en la justicia bastarían para que se tomaran “las decisiones correctas”. Ahora, según su defensa, espera el juicio con el objetivo de poder pronunciarse públicamente sobre lo que califica como una falsa acusación.

Mundial, presión y un futuro incierto

El desarrollo judicial irrumpe en el momento más sensible de la carrera deportiva reciente del lateral. Hakimi no solo está en plena disputa del Mundial 2026; además porta el brazalete de capitán de Marruecos, con todo lo que eso implica en un torneo de este calibre.

En lo inmediato, le espera un partido de enorme peso emocional y competitivo: el segundo encuentro de la fase de grupos ante Escocia, el viernes por la noche. Sobre él recaerá la responsabilidad de liderar a un vestuario que no puede abstraerse del ruido exterior, mientras el capitán se prepara para un juicio penal en Francia.

El impacto también alcanza a su club, Paris Saint-Germain. La entidad parisina observa con atención cada movimiento del caso a las puertas de la pretemporada. En el horizonte, la fijación de una fecha definitiva para el juicio en territorio francés puede condicionar tanto la planificación deportiva como la imagen pública del jugador y del propio club.

Entre la banda derecha del Mundial y el banquillo de los acusados, el margen de maniobra de Hakimi se estrecha. El balón sigue rodando, pero la próxima gran cita del defensor marroquí no será en un estadio, sino en un tribunal. Y ahí no habrá prórroga posible.