Ahanor se une a la Sub-21 para el duelo crucial contra Polonia
Honest Ahanor no estará en el escaparate del Stade de France, pero su próxima cita pesa tanto o más que una noche de Nations League. El atacante de Atalanta ha abandonado la concentración de la selección absoluta de Italia y se incorpora a las órdenes de Silvio Baldini en la Sub-21, que se juega el billete al Europeo de 2027 en un duelo a vida o muerte contra Polonia.
La decisión se confirmó este viernes a través de la FIGC: Ahanor no viaja a París para medirse a Francia y pasa a reforzar a los Azzurrini en la recta final de una fase de clasificación que no admite errores.
El corte de Mancini y una lista demasiado larga
Roberto Mancini había arrancado este larguísimo parón de septiembre-octubre con una convocatoria amplia, de 34 futbolistas. Dos salieron pronto del grupo: Nicolo Zaniolo y Giacomo Raspadori abandonaron el campamento sin sustitutos, reduciendo la lista a 32 nombres.
Ahí apareció el problema reglamentario. Para los partidos de Nations League solo se permiten 23 jugadores en cada convocatoria de partido. Nueve tenían que quedarse fuera del choque ante Francia. El recorte fue duro.
- Ahanor
- Massimo Pessina
- Diego Coppola
- Daniele Ghilardi
- Eddy Kouadio
- Alessandro Romano
- Rolando Mandragora
- Nicolo Cambiaghi
- Samuele Inacio
Todos, sacrificados en la criba previa al duelo de alto voltaje en París.
El atacante ya venía con poca presencia: fue suplente sin minutos en la derrota por 2-0 ante Bélgica y ni siquiera entró en la lista de 23 en el contundente 4-1 frente a Turquía en Bursa el pasado lunes. El mensaje era claro: su protagonismo, de momento, no iba a llegar en la absoluta.
De la grada al foco: un rol clave con Baldini
El giro llega ahora con la Sub-21. Baldini y su cuerpo técnico reciben un refuerzo de peso para el tramo decisivo. Italia viene de ganar 1-0 a Armenia en su penúltimo compromiso clasificatorio, un triunfo corto, trabajado, que no le ha bastado para asaltar el liderato del grupo.
Los Azzurrini son segundos del Grupo E con ocho victorias en nueve partidos. Un registro notable… que palidece ante la perfección de Polonia, líder con pleno de triunfos y próxima rival el lunes por la noche en un choque que lo decide casi todo.
Ahanor aterriza en un equipo que ya funciona, pero que necesita pegada y personalidad en el momento más delicado. En este contexto, su presencia no es un simple premio de consolación tras caer de la lista de Mancini: es una responsabilidad.
Un sistema de clasificación sin red
El formato del Europeo Sub-21 de 2027 no deja demasiado margen para el error. Habrá 16 selecciones en la fase final del próximo verano. Dos plazas están ya reservadas para las coanfitrionas, Albania y Serbia. Las otras 14 se reparten en una carrera de fondo.
Nueve grupos. Nueve campeones clasificados de forma directa. A ellos se suma el mejor segundo de todos los grupos. Los otros ocho segundos se ven las caras en una repesca que reparte las cuatro plazas restantes para completar el cuadro.
Italia, con su segundo puesto en el Grupo E, se mueve en esa delgada línea entre el éxito directo y la incertidumbre de depender de terceros. Por puntos y rendimiento, ya tiene asegurado, como mínimo, un lugar en el play-off. Pero el objetivo real es otro.
Polonia, el muro final
El escenario es sencillo y brutal: solo la victoria ante Polonia el lunes garantiza matemáticamente el pase directo al torneo. Cualquier otro resultado —empate o derrota— condena a Italia a mirar de reojo el resto de grupos, pendiente de cálculos para intentar ser el mejor segundo. Y, si no alcanza, a jugarse la vida en la repesca.
Ahí entra Ahanor. De quedar fuera de un partido de Nations League con la absoluta a convertirse en una pieza potencialmente decisiva en un encuentro que puede marcar una generación. Su cambio de vestuario no reduce la presión. La transforma.
Mientras Mancini afina su lista definitiva de 23 para medirse a Francia en el Stade de France y después a Turquía en el Dall’Ara de Bolonia, Baldini gana un arma más para el duelo que definirá el rumbo de la Sub-21.
La pregunta ya no es por qué Ahanor no está en París, sino qué impacto puede tener el lunes cuando Italia se juegue, en 90 minutos, el derecho a estar entre la élite europea del próximo verano.






