Al-Hilal gana 4-2 pero enfrenta críticas de Al-Shamrani
Al-Hilal arrancó la Roshn League con un 4-2 vibrante ante Al-Faisaly. Goles, espectáculo, tres puntos. Sobre el papel, una noche perfecta. Pero Nasser Al-Shamrani no compró el relato triunfal.
La leyenda de Al-Hilal y de la selección saudí fue directa: el resultado maquilló problemas “claros” dentro del equipo. Para él, “el Boss” está muy por debajo del nivel que exige una plantilla de este calibre.
Crítica frontal al rendimiento
En el programa “Dawrina Ghair”, Al-Shamrani desnudó el partido sin contemplaciones. Señaló que el equipo no alcanzó el techo que se espera de este grupo y que, pese a la goleada, reaparecieron los mismos errores de las últimas semanas.
Nada nuevo en lo táctico, nada que haga pensar en un salto competitivo. Ese fue el mensaje. Y, con ello, un aviso directo al cuerpo técnico de Simone Inzaghi, al que le espera —en palabras del exdelantero— un “gran desafío” para corregir el rumbo futbolístico del conjunto.
Bono, el salvavidas; Koulibaly, bajo lupa
En medio de las críticas, Al-Shamrani sí encontró una figura para elogiar: Yassine Bono. El guardameta marroquí, veterano y determinante, fue para él una de las grandes razones por las que el marcador no se complicó más ante Al-Faisaly.
Su actuación, subrayó, marcó diferencias y tapó varias de las grietas defensivas que se vieron durante el encuentro. Sus intervenciones sostuvieron a Al-Hilal en los momentos delicados y rebajaron el castigo en el marcador.
“Las bellezas de Bono son demasiadas para Inzaghi”, lanzó Al-Shamrani, resaltando el peso de sus paradas y su capacidad para sacar al equipo de situaciones comprometidas. Un guardameta de ese nivel, remarcó, le da al grupo un margen de error mucho mayor.
El análisis no se detuvo ahí. El exgoleador señaló a Kalidou Koulibaly como pieza clave del sistema. No solo por su jerarquía individual, sino porque su rendimiento, explicó, se proyecta sobre todo el colectivo. Si el senegalés sufre, tiembla la estructura. Si está firme, el equipo gana en estabilidad, algo esencial para cualquiera que pretenda pelear por títulos.
Las mismas fallas, el mismo problema
Pese al 4-2, Al-Shamrani fue tajante: Al-Hilal no ofreció nada nuevo desde el punto de vista técnico. A su juicio, persisten los mismos errores que han marcado la etapa de Inzaghi hasta ahora, y la victoria no debería servir como excusa para ignorar lo que está ocurriendo dentro del campo.
El exdelantero insistió en que el club debe corregir rápido esos aspectos negativos. La temporada se perfila exigente, con rivales de mayor peso esperando más adelante. Y lo que hoy alcanza para golear a Al-Faisaly, mañana puede costar caro frente a un aspirante directo al título, incluso si el equipo sigue sumando triunfos.
Un examen temprano para Inzaghi
Las palabras de Al-Shamrani colocan a Simone Inzaghi ante una prueba temprana. Al-Hilal consiguió el inicio deseado en términos de puntos, pero la crítica deja un mensaje inequívoco: ganar ya no basta.
Con una plantilla construida para dominar y con figuras como Bono y Koulibaly bajo el foco, el listón está mucho más arriba que un simple 4-2 inaugural. La exigencia es otra: que el juego esté a la altura de las ambiciones. La pregunta es clara y empieza a sobrevolar el vestuario: ¿cuánto tiempo tendrá Inzaghi para transformar estos avisos en un equipo realmente campeón?






