Logotipo completo Cancha Firme

Análisis del dominio de Hapoel Beer Sheva en UEFA Champions League

Hapoel Beer Sheva impuso un dominio territorial y estructural muy claro en el Rapid-Giulesti Stadium, apoyado en su 4-3-3 y en una circulación paciente pero agresiva hacia los últimos metros. El 2-1 final frente a Sabah FA en la fase de Play-offs de la UEFA Champions League refleja el control del partido más que un marcador abultado: 67% de posesión, 18 tiros totales y 16 intentos desde dentro del área describen a un equipo que vivió instalado cerca del arco rival, obligado a remontar tras encajar muy pronto y que terminó imponiendo su estructura, su amplitud y la presión tras pérdida.

Sabah FA, con un 4-2-3-1, planteó un guion reactivo: bloques medios-bajos, salida directa y ataques mucho más selectivos (8 tiros totales, 5 a puerta). Su plan tuvo premio inicial, pero el volumen ofensivo israelí fue inclinando el duelo hacia el área de S. Pokatilov.

Fase Ofensiva

En fase ofensiva, Hapoel Beer Sheva se organizó en un 2-3-5 muy claro: los centrales Miguel Vitor e I. Rotman sosteniendo la base, los laterales P. Amador y G. Mizrahi proyectados, y un triángulo de mediocentros con Lucas Ventura como eje de primer pase, N. Yehoshua como interior de apoyo y E. Peretz atacando los intervalos entre líneas. Por delante, el tridente J. East – I. Zlatanovic – Z. Ahmed fijó a la línea de cuatro rival y generó superioridad constante en el carril central gracias a la acumulación de hombres entre los dos mediocentros de Sabah FA.

El dato de 659 pases totales, con 595 precisos (90%), subraya una circulación muy limpia, con paciencia para mover de lado a lado hasta encontrar el espacio interior o el envío al área. Los 16 tiros desde dentro del área indican que Hapoel no se conformó con disparos lejanos: logró progresar y pisar zona de remate con continuidad, apoyado en la movilidad de Zlatanovic y las llegadas desde segunda línea de Peretz.

Defensa

Defensivamente, el bloque de Ran Kozuch se ordenó tras pérdida con mucha agresividad: 12 faltas cometidas, pero solo 3 tarjetas amarillas, reflejan un equipo intenso pero relativamente controlado en su riesgo. Cuando Sabah FA lograba superar la primera presión, el repliegue se organizaba en un 4-1-4-1, con Lucas Ventura protegiendo el pasillo central por delante de la zaga. El hecho de conceder solo 8 tiros (5 a puerta) pese a un gol encajado muy temprano habla de una corrección rápida del plan tras el 0-1.

En portería, O. Marciano (Hapoel Beer Sheva) firmó 4 paradas, un registro que, comparado con los 5 tiros a puerta rivales, muestra que el equipo local permitió pocas llegadas realmente limpias y que el guardameta respondió en los momentos puntuales de exigencia. En el otro lado, S. Pokatilov (Sabah FA) también realizó 4 paradas frente a 7 tiros a puerta recibidos, síntoma de un asedio prolongado en el que el portero sostuvo a su equipo durante fases largas, pero no pudo evitar la remontada.

Sabah FA, con 305 pases totales y 237 precisos (78%), mostró un plan mucho más directo. La doble base U. Rakhmonaliyev – I. Lepinjica tuvo dificultades para dar continuidad a la posesión ante la presión alta de Hapoel, y el equipo de Valdas Dambrauskas dependió mucho de las conducciones de los mediapuntas y de los envíos hacia J. Mickels. Los 0 tiros bloqueados indican que, cuando disparó, Sabah FA lo hizo en situaciones relativamente limpias, pero su bajo volumen ofensivo limitó sus opciones de puntuar.

Transformación Defensiva

El 4-2-3-1 visitante se transformó a menudo en un 4-4-1-1 sin balón, con V. Simic replegando a la altura de la línea de mediapuntas. Sin embargo, la falta de faltas tácticas (solo 6 en todo el partido) y la ausencia de tarjetas amarillas sugieren un bloque más pasivo que agresivo, que trató de cerrar líneas de pase sin romper la estructura, pero que terminó cediendo demasiados metros y permitió a Hapoel Beer Sheva instalarse con comodidad en campo contrario.

Las tres amarillas locales —para Miguel Vitor (“Tripping”), I. Rotman (“Roughing”) y A. C. Ganah (“Foul”)— se concentran en el tramo final, cuando Hapoel ya defendía la ventaja y gestionaba transiciones rivales con intervenciones más contundentes. Sabah FA, sin amonestados, confirma su perfil más contenidamente defensivo, pero también menos capaz de cortar el ritmo del adversario.

Control del Partido

En términos de control, el 67% de posesión, los 18 tiros (7 a puerta) y los 5 disparos bloqueados por parte de Hapoel Beer Sheva dibujan un dominio claro tanto con balón como en la generación de ocasiones. Sabah FA, con 33% de posesión y solo 8 tiros, compitió desde la eficiencia y la solidez, pero su estructura defensiva no logró contener la acumulación de hombres y balones en su área.

El resultado 2-1 encaja con la fotografía estadística: un equipo local de alto volumen, circulación muy precisa y presión intensa, contra un visitante reactivo, de menor carga ofensiva, que aprovechó su momento inicial pero terminó sometido al peso táctico y territorial de Hapoel Beer Sheva.