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Andoni Iraola admite que Liverpool necesita extremos

Andoni Iraola no se anduvo con rodeos. A pocos días del inicio de la temporada, el técnico de Liverpool admitió lo que ya se intuía en Anfield: le faltan extremos y la plantilla, tal como está hoy, no le basta.

“Sobre la banda ahora mismo no tenemos suficientes jugadores específicos para esas posiciones”, reconoció el entrenador, que encara su primera campaña al mando del club tras sustituir a Arne Slot. La sensación es clara: el equipo está “fino” de efectivos por fuera y el reloj del mercado corre.

Un mercado tenso y un objetivo claro: Barcola

Liverpool ya ha recibido el primer portazo serio. Un ofrecimiento de 50 millones de libras por Yankuba Minteh fue rechazado por Brighton esta misma semana, una señal de que cada operación va a ser una batalla.

El club también ha sondeado la posibilidad de incorporar a Ibrahim Mbaye desde Paris St-Germain, pero el gran objetivo sigue siendo otro nombre del conjunto francés: Bradley Barcola. Es el principal deseo para reforzar las bandas antes de que se cierre la ventana de fichajes.

Iraola, preguntado por la planificación, dejó claro qué quería y cuándo lo quería: “Como entrenador, esta es fácil para mí. Yo quería a los jugadores desde el primer día, el 13 de julio: todos aquí y todas las posiciones dobladas con jugadores de máximo nivel”. Esa foto ideal no ha llegado. Y el campeonato ya asoma.

“El mercado está abierto y empiezas la competición. Tenemos que adaptarnos como entrenadores a esta situación”, asumió. No le gusta nada ese tramo final de ventana: “Odio estas dos semanas o estos diez días que tenemos porque hay mucha incertidumbre – pero no solo en Liverpool, en todas partes. Pero tenemos que adaptarnos”.

Fichajes importantes, huecos evidentes

Desde su llegada, Liverpool no ha estado quieto. El club ha invertido 34,5 millones de libras en Victor Munoz y ha cerrado la cesión de Ronald Araujo desde Barcelona, dos movimientos de peso para apuntalar el equipo.

También se ha incorporado Jeremy Jacquet, central francés procedente de Rennes en una operación de 60 millones de libras, aunque ese acuerdo se había cerrado ya en enero. La línea defensiva, al menos en número, parece cubierta.

La otra cara del mercado, sin embargo, deja cicatrices profundas. Mohamed Salah, Andy Robertson e Ibrahima Konate abandonaron el club durante el verano, tres salidas que tocan la columna vertebral del once. A eso se suma Curtis Jones, que está en Italia para cerrar un traspaso de 30 millones de libras a Inter Milan.

Con ese contexto, las palabras de Iraola sobre el perfil de los refuerzos suenan casi como un aviso interno: “No se trata de fichar porque necesitamos un jugador aquí. No, se trata de mejorar la plantilla. Y ya tenemos muy buenos jugadores aquí, así que para mejorar a nuestros muy buenos jugadores necesitas un nivel de jugador muy específico, sí”.

La exigencia es alta. No vale cualquiera. Pero el tiempo aprieta.

“Estamos bastante justos”: Iraola pide más sin perder el pulso

En una entrevista con Jamie Carragher en Sky Sports, Iraola fue todavía más directo: “Definitivamente vamos a fichar algunos jugadores. Algunos acuerdos tienes que esperarlos hasta el final. Pero el final es la imagen importante, la que tendremos el 1 de septiembre. Porque es verdad que seguimos bastante finos”.

No es la primera vez que lanza ese mensaje. Ya durante la gira de pretemporada en Estados Unidos, el técnico había deslizado preocupaciones similares al hablar de las opciones defensivas. Dentro del club se asume que el final de mercado será intenso, casi frenético, en Anfield.

La sensación es de carrera contra el calendario: el entrenador reclama perfiles claros, el club trabaja con varios frentes abiertos y la Premier no va a esperar a nadie.

El caso Curtis Jones: comprensión y despedida

En medio de este escenario, el adiós de Curtis Jones tiene un tono distinto. Menos bronco, más humano. Iraola explicó así la situación: “Con Curtis, ya sabes. Creo que todavía no es oficial pero hay una situación en curso. Lo entendí con Curtis. Hablé con él. Creo que en la primera o segunda sesión de entrenamiento hablamos”.

El técnico no escondió su admiración: “Lo valoro mucho como jugador. Él amaba este club – fue muy claro desde el principio para mí – pero entendí que probablemente el desenlace iba a ser el que ha sido al final”.

Y remató, sin medias tintas: “Nunca lo he escondido: para mí Curtis es un muy buen jugador. Un jugador muy, muy bueno, pero lo entendí enseguida cuando me habló de su situación. Era una situación que podía suceder y parece que va a suceder”.

Liverpool pierde a un centrocampista formado en casa y, al mismo tiempo, abre un hueco más en una plantilla que ya se siente corta.

Ahora la cuestión es sencilla y brutal a la vez: ¿podrá Iraola transformar este verano de incertidumbre en un once competitivo cuando el 1 de septiembre ya no haya margen para rectificar?