Arsenal arranca la temporada con ambición tras vencer al City
Martin Ødegaard salió de Cardiff con una sonrisa ancha y un mensaje claro: este Arsenal va en serio. El capitán elogió sin reservas el impacto inmediato de Bruno Guimarães y Christos Tzolis tras la contundente victoria en la Community Shield ante Manchester City, y dejó caer una ambición sin matices: pelear por varios títulos esta temporada.
Arsenal golpea primero… y fuerte
El equipo de Mikel Arteta no se limitó a competir. Aplastó al vigente campeón de la FA Cup. En Cardiff, Arsenal se lanzó sobre el City y en menos de 50 minutos ya mandaba 3-0, una declaración de intenciones en pleno agosto.
Tzolis, fichado por 34 millones de libras desde Club Brugge, entró en escena como si llevara años en el club. Primero asistió a Kai Havertz para el 2-0, y justo después del descanso sirvió el pase para que Ødegaard firmara el tercero. Dos asistencias en una tarde que lo colocan de inmediato en el radar de la afición.
En el centro del campo, Bruno Guimarães ofreció otro tipo de impacto: autoridad. En su primera titularidad desde su llegada desde Newcastle por 75 millones de libras, el brasileño mandó en la medular antes de dejar su sitio a Declan Rice en el descanso. No necesitó más para convencer al capitán.
Ødegaard, rendido a Bruno y Tzolis
“Desde el primer día que llegó, ha sido algo muy natural”, confesó Ødegaard sobre Guimarães. El noruego recordó las batallas previas contra el brasileño, pero subrayó que su adaptación ha sido inmediata. “Aunque tuvimos grandes peleas con él en el pasado, ha entrado en el equipo como una parte realmente natural del grupo. Y se ve su calidad. Puede ganar el balón, es un luchador, pero también tiene muchísima calidad con el balón”.
Ødegaard fue más allá al describir la calma de Bruno en la circulación. “Está tan tranquilo con el balón. Siempre toma el tiempo justo y encuentra el pase. Es brillante”. Y no se olvidó de Tzolis: “También es bueno tener jugadores nuevos que rindan así desde ya”.
Son palabras que pesan. El capitán no reparte elogios a la ligera, y el vestuario de Arsenal necesitaba comprobar que las grandes inversiones del verano no eran solo un golpe de efecto en el mercado, sino refuerzos listos para elevar el nivel competitivo desde el primer día.
Un capitán con cuentas pendientes
La actuación de Ødegaard en Cardiff también tiene lectura personal. La pasada temporada solo pudo iniciar 16 partidos de Premier League, lastrado por diferentes lesiones, y apenas marcó un gol. Para un futbolista que marca el ritmo del equipo y que se exige impacto en el último tercio, fue un año incómodo.
“Perderse tantos partidos por lesión fue realmente frustrante”, admitió. “He trabajado para usar eso como motivación para este año y hacerme más fuerte. Y para utilizar todas esas experiencias de forma positiva”.
El verano le devolvió sensaciones. Con Noruega alcanzó los cuartos de final del Mundial y recuperó confianza, ritmo y protagonismo. Ahora quiere trasladar ese nivel al día a día con su club. “Obviamente, quiero ayudar más al equipo a marcar goles, dar más asistencias y todo eso. Fue una buena forma de empezar la temporada”, remató.
Un campeón que quiere más
El contexto hace que la Community Shield no se quede en un simple trofeo de apertura. Arsenal llega como vigente campeón de la Premier League y, tras tumbar al City de Enzo Maresca, el mensaje interno es inequívoco: repetir no basta.
“Queríamos mostrar nuestro nivel”, explicó Ødegaard sobre el triunfo ante el City. “Claro que el año pasado ganamos la liga. Pero este año queremos más. Hay mucho más por lo que jugar. Queremos hacerlo otra vez en la liga y luego están los otros trofeos. Hay mucho por lo que trabajar y todavía mucho margen de mejora”.
El primer examen serio en la defensa del título llega el viernes por la noche ante el recién ascendido Coventry. No será un rival de la magnitud del City, pero sí una oportunidad perfecta para marcar territorio desde la jornada inaugural, para demostrar que lo de Cardiff no fue una tarde aislada, sino el preludio de algo mayor.
Guimarães ya manda, Tzolis ya asiste, el capitán vuelve a sentirse importante y el campeón no esconde su ambición. La pregunta, a estas alturas de agosto, ya no es si Arsenal puede competir por varios trofeos. Es cuántos de ellos estará dispuesto a dejar escapar.






