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El Arsenal inicia la defensa del título con un contundente 3-0

El Arsenal ya no llega al Emirates como aspirante. Llega como campeón.

Basta mirar la fachada del estadio: sobre la entrada principal, un nuevo letrero dorado, sencillo y contundente, lo recuerda a todos: “Champions”. Es el mensaje que marca el tono de una tarde en la que el equipo de Mikel Arteta se impuso 3-0 a un Coventry recién ascendido y abrió su defensa del título con la naturalidad de quien se sabe ganador.

Un campeón que quiere atacar su corona

La comunión entre grada y césped se notó desde el calentamiento. Uno a uno, los jugadores fueron presentados mientras el público coreaba sin descanso el ya clásico “champions of England”. No era celebración atrasada. Era una declaración de intenciones.

En el programa oficial, Martin Odegaard ya había avisado: el trofeo de la temporada pasada les ha dado “más confianza” y ha cambiado el enfoque. No se trata de proteger nada, sino de ir a por más. Lo repitió después ante las cámaras de Match of the Day: la mentalidad no es defender el título, sino atacarlo. “El año pasado ya terminó. Queremos hacerlo de nuevo y queremos atacarlo y pelearlo otra vez”, subrayó el capitán.

La advertencia no se quedó en palabras. El Arsenal salió a imponer su ley desde el primer minuto ante un Coventry que llegaba con la energía propia del recién ascendido, pero que pronto entendió la diferencia de escalón.

Arteta, en la élite de los banquillos

El recuerdo de aquel tropiezo en 2021 ante el Brentford recién ascendido planeaba sobre el partido. Entonces, el Arsenal inició la temporada con una derrota que dejó cicatriz. Desde ese día, el proyecto de Arteta ha dado un giro radical.

Con este cómodo 3-0, el técnico vasco se convirtió en el quinto entrenador que alcanza las 150 victorias en la Premier League en menos de 250 partidos. Solo Pep Guardiola, Jose Mourinho, Jurgen Klopp y Sir Alex Ferguson lo habían logrado antes. Un club muy exclusivo para un entrenador que ha cambiado la cara del Arsenal.

Parte de ese cambio pasa por el Emirates. Arteta ha insistido una y otra vez en convertir el estadio en un fortín, en desatar una atmósfera que intimide al rival y sostenga al equipo en los momentos difíciles. La temporada pasada, los aficionados fueron señalados en ocasiones por su nerviosismo, por cómo esa tensión se trasladaba al césped en plena persecución del título.

Ante Coventry, la historia fue distinta. Ambiente de campeón, cero ansiedad.

“Veremos cuando estemos 0-0 o cuando vayamos perdiendo, cómo reaccionamos”, advirtió Arteta en declaraciones a BBC Sport al ser preguntado por el clima en la grada. El técnico no quiso sacar conclusiones precipitadas: el 2-0 en 23 minutos ofreció un colchón perfecto para que todo fluyera. Aun así, se mostró encantado: “En este tipo de atmósfera en el estadio, es una alegría presenciarlo y jugar al fútbol”.

Odegaard se suelta, el once se asienta

Las dudas de la pasada campaña no solo nacieron de la presión. Las lesiones a jugadores clave obligaron a Arteta a improvisar y alteraron la fluidez del equipo. Contra el Coventry de Frank Lampard, no hubo rastro de esa fragilidad.

Los goleadores de la noche lo simbolizan bien: Kai Havertz, Martin Odegaard y Bukayo Saka. Los tres solo habían coincidido una vez como titulares en Premier League el curso anterior. Con ellos desde el inicio, el Arsenal alcanzó una versión mucho más dominante, más cercana a la que Arteta había imaginado para su equipo.

El 2-0 llegó antes del minuto 23, la ventaja más rápida de dos goles en liga desde un encuentro ante Wolves en 2023. El mensaje era claro: este Arsenal quiere resolver pronto y mandar.

Odegaard, lastrado por problemas físicos el año pasado, parece haber recuperado su mejor versión. Venía de ser el mejor jugador del partido en la Community Shield frente al Manchester City y volvió a mandar con autoridad. Con su tanto en la jornada inaugural de la Premier y el logrado ante Coventry, ya ha superado el único gol que firmó en 36 apariciones la temporada pasada. El brazalete le pesa menos; la responsabilidad, también.

Tzolis enciende al Emirates

El club ha rastreado el mercado en busca de un delantero de élite que eleve todavía más el nivel ofensivo. Mientras tanto, un fichaje ya ha empezado a agitar al Emirates: Christos Tzolis.

El atacante griego llegó por 34 millones de libras tras su mejor curso en el Club Brugge, donde firmó 17 goles y 23 asistencias camino del título en Bélgica. Sus primeros pasos con el Arsenal han encendido la imaginación de la grada: actuaciones llamativas en pretemporada y dos asistencias en la Community Shield ante el Manchester City.

Frente a Coventry, en su debut en Premier League, volvió a marcar diferencias. De sus botas nació el centro que acabó en los pies de Saka para el segundo tanto de la noche. Vertical, atrevido, siempre encarando.

Odegaard no escatimó elogios en BBC Sport: “Increíble, jugó un partido brillante. Ha estado brillante toda la pretemporada. Es muy vivo. Es difícil defenderle. Es un jugador realmente inteligente. Siempre levanta la cabeza y encuentra el pase correcto”.

Arteta fue en la misma línea. Destacó la energía que transmite cada vez que toca el balón y aseguró que se ha ganado ese respaldo. Habló de un futbolista “muy directo, muy incisivo, constantemente”, que quiere que pasen cosas y que posee una enorme variedad de recursos en los últimos 30 metros. La clave, apuntó, estará en que tome siempre la mejor decisión incluso cuando los espacios se estrechan al máximo. De momento, el técnico se declara “muy feliz” con él.

Un inicio que huele a aviso

El 3-0 al Coventry no definirá la temporada. Es solo el primer paso de un camino largo, lleno de trampas. Pero sí deja una sensación nítida: este Arsenal ya no se comporta como un aspirante temeroso, sino como un campeón que se siente cómodo en ese papel.

El letrero dorado en el Emirates no es un trofeo colgado en la pared. Es un recordatorio diario. La pregunta ya no es si este equipo puede ganar la liga.

La cuestión es si alguien será capaz de quitarle esa palabra, “Champions”, de la fachada.