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Aston Villa acelera por Mateta y Leao ante presión de Al Hilal

Aston Villa ha empezado a mover fichas a toda velocidad. El club de Birmingham ya ha establecido un primer contacto con Crystal Palace por Jean-Philippe Mateta, al mismo tiempo que ha sondeado a AC Milan para intentar el fichaje de Rafael Leao. Todo, con un telón de fondo inquietante: la presión de Al Hilal para sacar del club a Ollie Watkins.

Según ha informado Sky Sports News, el conjunto saudí mantiene conversaciones avanzadas para incorporar al delantero inglés y ya ha visto rechazada al menos una oferta. El interés es real y el tiempo corre.

El vacío de Watkins y una frase heladora de Emery

La situación de Watkins ya se dejó sentir en el césped. El internacional inglés no estuvo ni siquiera en la convocatoria en la dura derrota por 4-0 ante Brighton el domingo. Tras el encuentro, cuando se le pidió una explicación, Unai Emery lanzó una respuesta tan corta como contundente para Sky Sports: “Preguntadle a él. Solo puedo responder con silencio”.

Después se ha sabido que Watkins regresó a los entrenamientos el lunes y se disculpó ante sus compañeros por su ausencia. Pero la sensación de inestabilidad permanece. Y en los despachos de Villa Park no quieren que les pille a contrapié.

Mateta, una opción de área con un problema de precio

Ahí entra en juego Jean-Philippe Mateta. El francés, que entra en su último año de contrato con Crystal Palace, lleva meses en el radar de Aston Villa; su nombre ya sonó con fuerza en el mercado de invierno.

A sus 29 años, Mateta fue titular en la derrota por 2-0 de Palace ante Everton el pasado fin de semana. Villa lo ve como una opción inmediata para reforzar la delantera si Watkins termina saliendo, pero hay un obstáculo claro: existe una diferencia de valoración entre lo que pide Palace y lo que está dispuesto a pagar el club de Birmingham. El interés es firme, el acuerdo, todavía no.

Leao, la apuesta grande

Mientras tanto, en Villa Park se mira aún más alto. El club está decidido a ir con todo a por Rafael Leao. El portugués ha mostrado apertura a la idea de mudarse a la Premier League y a trabajar con Emery, y tanto Aston Villa como AC Milan ya están en contacto para negociar un acuerdo antes del cierre del mercado el 1 de septiembre.

Leao, de 27 años, puede actuar como delantero centro o partir desde la banda izquierda. La temporada pasada firmó nueve goles y tres asistencias en 29 partidos de Serie A. No son cifras deslumbrantes para su talento, pero sí suficientes para recordar que, con contexto y confianza, sigue siendo un futbolista capaz de desequilibrar partidos.

Villa lo ve como algo más que un fichaje de relumbrón: una solución táctica. Su versatilidad le permitiría ocupar varias posiciones del frente de ataque y cubrir el vacío de Morgan Rogers, traspasado este verano, tanto en producción ofensiva como en flexibilidad posicional.

Una plantilla desarmada y la urgencia de refuerzos

La goleada encajada ante Brighton dejó al descubierto la fragilidad actual de la plantilla. Ante la ausencia de Watkins y las lesiones de Tammy Abraham y del joven Brian Madjo, Emery se vio obligado a alinear a Emi Buendia y Ross Barkley como delanteros improvisados. Un parche, no un plan.

El técnico vasco ha visto cómo la base de su equipo, campeón de la Europa League, se ha ido deshaciendo en cuestión de semanas: Youri Tielemans, Morgan Rogers, Lucas Digne y Ezri Konsa ya han salido. Y todavía planea la amenaza de perder a Watkins y al guardameta Emiliano Martínez antes del final del mercado.

En ese contexto, el club necesita refuerzos de nivel y los necesita ya. Leao no sería “un cuerpo más” en la plantilla, sino una pieza estructural: alguien capaz de arrancar desde la izquierda, aparecer como segundo punta o fijar centrales como referencia ofensiva, atacando defensas y generando peligro desde cualquier zona.

Su cotización ha caído respecto a hace un par de años. Pero esa caída abre precisamente una ventana para un club como Aston Villa, que puede ofrecerle algo que pocos pueden igualar ahora mismo: Champions League, un rol protagonista en el once y el escaparate de la Premier League.

El efecto Emery y el escaparate de Villa

El argumento deportivo es poderoso. Bajo la batuta de Emery, jugadores como Morgan Rogers u Ollie Watkins han dado un salto evidente en sus carreras. No es casualidad que el nombre del técnico aparezca una y otra vez cuando se habla del potencial de Leao en Inglaterra.

Asmir Begovic, exguardameta de AC Milan y Chelsea, lo dejó claro en Sky Sports al valorar la posible operación: para él, Leao sería un fichaje “increíble” para Aston Villa. Habló de su potencia, su velocidad, su calidad técnica y recalcó que, por características físicas y estilo de juego, encajaría de lleno en la Premier League. Recordó también que en Milan su progresión se vio condicionada por los constantes cambios de entrenador y de roles dentro del equipo. Estabilidad y un plan claro, justo lo que Emery suele ofrecer a sus atacantes.

En Birmingham están convencidos de que pueden darle ese entorno: un técnico con un proyecto definido, un vestuario que ha demostrado competir al máximo nivel y un escenario europeo de primer orden.

Nicolas Jackson, otra carta en la baraja

En paralelo, Aston Villa mantiene desde hace tiempo un seguimiento sobre Nicolas Jackson. El delantero de Chelsea apunta a salir antes del cierre del mercado y cuenta con interés de Napoli y de otros clubes. Sky Sports News ya avanzó que Villa tenía previsto lanzar una ofensiva por Jackson si Watkins terminaba fichando por Al Hilal.

De momento, el movimiento decisivo no ha llegado. Pero la línea es clara: si Watkins se marcha, el club quiere tener preparada una respuesta inmediata, ya sea con Mateta, con Jackson o con un golpe de efecto como Leao.

El reloj del mercado corre, las salidas han dejado un vacío de estrellas y la exigencia de la Champions no permite titubeos. Aston Villa está en una encrucijada: o convierte esta ventana en un punto de inflexión hacia arriba con fichajes de peso, o verá cómo el proyecto que llevó de vuelta a la élite se deshilacha justo cuando el escenario es más grande que nunca.