Atubolu silencia a Mainz y sorprende a Klopp
Con Jürgen Klopp sentado en la grada, bloc de notas en mano, el derbi se convirtió en el escenario perfecto para una candidatura. El Eintracht Frankfurt se llevó un 3-1 de peso del campo de 1. FSV Mainz 05, pero el resultado cuenta solo una parte de la historia. La otra la escribió Noah Atubolu desde el punto de penalti.
El penalti que cambió el partido
Minuto 43. El marcador ya sonreía a los visitantes gracias a un viejo conocido de la casa: Jonny Burkardt, ex del Mainz, había adelantado al Eintracht. El estadio buscaba reacción y la encontró en forma de pena máxima. Nadiem Amiri, capitán, balón bajo el brazo, responsabilidad máxima.
Parecía el momento del 1-1. Parecía.
Frente a él, un guardameta de 24 años con una especialidad muy concreta. Amiri terminó como los cinco lanzadores anteriores que se habían atrevido desde los once metros contra Atubolu en la Bundesliga: falló. Otro penalti detenido. Otra muesca en una racha ya histórica.
Con esa parada, Atubolu encadenó su sexto penalti detenido consecutivo en la Bundesliga. Antes que Amiri ya se habían estrellado Romano Schmid, Andre Silva, Florian Wirtz, Kevin Volland y Josip Juranovic. En Mainz, el portero no solo sostuvo a su equipo: amplió su propio récord en la liga alemana.
De un extremo al otro: el golpe de Uzun
El castigo para el Mainz fue inmediato. Todavía digiriendo el penalti fallado, el conjunto local encajó el segundo. Casi sobre el descanso, Can Uzun firmó el 2-0 para el Eintracht y hundió el ánimo del estadio. En cuestión de segundos, el partido pasó de poder igualarse a quedar cuesta arriba.
Tras el descanso, lejos de aflojar, Frankfurt remató la faena. En el minuto 60, de nuevo Uzun apareció para marcar el 3-0 y sentenciar el derbi. La defensa del Mainz no encontró forma de frenarle y el encuentro se encaminó hacia un cierre plácido para los visitantes.
Solo en el 89, Phillip Tietz maquilló el resultado con el 3-1, un gol que sirvió de consuelo mínimo para los locales y poco más.
Un verano agitado, una noche perfecta
La actuación de Atubolu llega después de un verano en el que su futuro pareció apuntar lejos de Frankfurt. Su intención era dar el salto a la Premier League, pero el movimiento se enredó durante semanas y solo el último día de mercado se cerró su llegada al Eintracht. Fichaje de Deadline Day, dudas externas… y ahora, un récord que obliga a mirarle de otra manera.
Ante los ojos de Klopp, el guardameta firmó una noche que suena a recomendación directa para la selección. El próximo parón internacional, el 17 de septiembre, asoma como una fecha marcada en rojo para el técnico de la DFB.
Atubolu no es infalible desde los once metros, y la estadística completa lo recuerda: en 2023 y 2024, Julian Weigl, Lois Openda y Marvin Ducksch lograron batirle en sus tres primeros penaltis en la Bundesliga. Pero desde entonces, nadie ha conseguido superarle. Seis penaltis seguidos detenidos, una marca que pesa y que empieza a definir su perfil.
En Mainz, el Eintracht se llevó el derbi. Atubolu, algo más: la sensación de que su próxima gran cita podría no ser en un estadio de club, sino bajo el escudo de Alemania. Y esa decisión ya no se juega desde los once metros, sino en el despacho de Klopp.






