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El Barça se enfoca en Sevilla tras el 7-2

El 7-2 a Racing aún resuena en la cabeza de todos, pero en la Ciutat Esportiva no hubo tiempo para recrearse. La primera plantilla del FC Barcelona completó este lunes una sesión de recuperación con la mirada ya puesta en el duelo ante Sevilla, próximo examen en LaLiga.

Todos los jugadores disponibles saltaron al césped. Los que acumularon más minutos en la goleada se centraron en trabajo regenerativo, ejercicios suaves y estiramientos, mientras el resto apretó algo más el ritmo con balón. El mensaje es claro: el Racing ya pertenece al pasado, el foco competitivo se desplaza hacia un partido de mucho más colmillo.

Parte médico de Joan Garcia

No todo fueron buenas noticias. El club informó de que Joan Garcia sufre unas leves molestias en la rodilla derecha. No hay plazos cerrados: su evolución marcará la fecha de regreso. De momento, prudencia y seguimiento diario.

Un 7-2 para la historia

La goleada al Racing no fue solo un festival para la grada. El 7-2, con hat-trick de Raphinha, derribó hasta siete registros históricos tras las seis primeras jornadas de LaLiga. Un marcador descomunal, un atacante desatado y una estadística que coloca este arranque de campeonato en la vitrina de los grandes inicios del club.

Raphinha se llevó el balón a casa y buena parte de los titulares, pero el resultado encendió muchas más alarmas… en positivo. Siete tantos, una avalancha ofensiva y la sensación de que el equipo ha encontrado un punto de pegada que en otros cursos se echaba de menos.

João Cancelo, el cañón desde la frontal

Entre los focos, uno se repite jornada tras jornada: João Cancelo. Ver al lateral perfilarse en la frontal ya se ha convertido en una escena reconocible. Control, pequeño ajuste del cuerpo y disparo violento.

Sus tiros desde la media distancia se han convertido en una amenaza real. Hay imprevisibilidad en su juego, cambios de ritmo, diagonales interiores, pero hay algo que no cambia: cuando arma la pierna en la zona de tres cuartos, la portería rival tiembla.

El Barça sale de un 7-2 histórico con el vestuario en calma, el parte médico vigilando la rodilla de Joan Garcia y un objetivo inmediato: transformar la euforia en continuidad competitiva ante Sevilla, sin perder ni un gramo de filo ofensivo.