El Barça viaja a París con dudas en defensa: Cantera al rescate contra el PSG
El vuelo de FC Barcelona hacia París despega esta tarde con más dudas en defensa que asientos libres en el avión. Mañana, en el escaparate de la UEFA Champions League, espera el PSG de Luis Enrique en uno de los duelos más atractivos de esta fase de grupos. El contexto es mayúsculo, el margen de error mínimo y la enfermería, llena.
Hansi Flick ya ha hecho pública la lista de convocados y el parte de bajas golpea con fuerza, sobre todo atrás. Eric Garcia y Jules Kounde se caen tras lesionarse el pasado fin de semana ante el Real Betis. Dos titulares, fuera de combate justo antes de una cita de élite. Andreas Christensen tampoco llega: sigue inmerso en su proceso de recuperación y ni siquiera entra en la expedición.
El resultado es un agujero evidente en la línea defensiva. Y ahí aparece la primera gran apuesta del técnico alemán: Alex Campos. El central de 18 años, pieza de Barça Atlètic, sube al primer equipo para un viaje que puede marcarle la carrera. No es una convocatoria de trámite; con tantas ausencias, su presencia en el banquillo no será simbólica. Si el partido lo exige, puede tener minutos en uno de los escenarios más exigentes del continente.
No todo son malas noticias. Gerard Martin, también tocado en el duelo ante el Betis, sí entra finalmente en la lista. Su inclusión apunta a que las sensaciones físicas han mejorado lo suficiente como para que Flick lo contemple como opción real frente al vigente campeón de Europa. En un contexto de urgencia defensiva, cada cuerpo disponible cuenta.
En el centro del campo y en ataque, el panorama es algo más alentador. Raphinha y Frenkie de Jong, que reaparecieron el fin de semana tras superar sus respectivos problemas físicos, repiten convocatoria y se consolidan de nuevo en la dinámica del equipo. Dos regresos clave para dotar de creatividad, pausa y desequilibrio a un Barça que necesitará personalidad con balón en el Parque de los Príncipes.
El técnico también vuelve a mirar hacia el filial para reforzar la parte ofensiva. Hamza Abdelkarim, que jugó con Barça Atlètic este fin de semana y vio puerta, regresa a la disciplina del primer equipo. Llega con confianza, con gol reciente en las piernas y con la sensación de que el escalón hacia la élite puede acortarse en una sola noche.
Entre lesiones, regresos y apuestas por la cantera, el plan de Flick queda claro: un Barça mezclado, con pesos pesados obligados a tirar del carro y jóvenes llamados a responder sin red en París. La Champions no espera a nadie. La pregunta es si este Barça, mermado atrás pero cargado de talento emergente, está preparado para sostener el pulso ante el campeón de Europa en uno de los exámenes más duros de la temporada.






