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Beattie exige renovar a Eckert en Southampton

James Beattie lo tiene claro: atar a Tonda Eckert debe ser “prioridad absoluta” en los despachos de Southampton. El antiguo delantero de los Saints, uno de los grandes goleadores recientes del club, ve una oportunidad perfecta tras el último capítulo del caso Spygate: el entrenador alemán ha sido sancionado, sí, pero podrá seguir en el banquillo. Y para Beattie, eso cambia el escenario.

El miércoles, una comisión independiente de la Football Association impuso a Eckert una sanción de seis semanas de suspensión, pero de carácter condicional, además de una multa de 28.000 libras por su papel en el escándalo de espionaje. Traducido al día a día del club: el técnico está libre para continuar dirigiendo al equipo desde la banda.

Con el ruido disciplinario aparcado, la conversación se desplaza hacia su futuro contractual. Eckert, de 33 años, termina acuerdo al final de la temporada. Desde que subió desde el equipo Sub-21 para asumir el cargo en noviembre de 2025, el balance es contundente: 30 victorias, 11 empates y solo 9 derrotas. Números de proyecto sólido, no de interino de paso.

Beattie pide decisión firme

Beattie, autor de 76 goles en 235 partidos con Southampton, no se esconde. En declaraciones a BBC Radio Solent, dejó entrever que en el club ya se mueven piezas para blindar a su entrenador.

“Estoy seguro de que un nuevo contrato está muy arriba en la agenda, si no está ya prácticamente hecho”, afirmó el exdelantero, subrayando la seriedad con la que, según él, se gestionan las cosas en St Mary’s: “Sé que el club se maneja de forma muy profesional entre bambalinas y estoy convencido de que muchas cosas están en marcha antes de que nosotros las conozcamos”.

El timing no es casual. El primer partido de Eckert tras el veredicto será nada menos que el derbi de la Costa Sur ante Portsmouth, este domingo a las 12:00 BST en St Mary’s. Un escenario cargado de tensión, donde cualquier detalle emocional pesa.

Un “impulso” antes del derbi

Para Beattie, la resolución del caso llega como un pequeño empujón anímico para el vestuario. “Creo que esta noticia será un pequeño chute de energía antes del derbi”, apuntó. Desde su experiencia, sabe lo que significa eliminar ruido en la previa de un partido así: “Como jugador piensas que es una cosa menos de la que preocuparte y eso te libera para centrarte en el partido”.

El exatacante también puso el foco en el lado más humano del grupo. “Los chicos son humanos al final del día y esto les habrá rondado la cabeza”, recordó. La incertidumbre sobre el futuro del entrenador, sumada al eco mediático del Spygate, no es precisamente el entorno ideal para preparar un duelo de máxima rivalidad.

Ahora, con la sanción definida y sin riesgo inmediato para el puesto de Eckert, Beattie cree que el equipo puede respirar. “Ahora que se ha resuelto, pueden mirar hacia adelante. El momento de la decisión no podría ser mejor y ojalá puedan firmar una gran actuación en St Mary’s”, remató.

El balón pasa, de nuevo, al césped. La directiva decidirá cuándo y cómo mover ficha con el contrato de Eckert. Mientras tanto, el alemán afronta un derbi que puede reforzar todavía más su posición… o convertir la renovación en un asunto todavía más urgente.