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Bishop rescata a Portsmouth en empate 2-2 ante Blackburn

Un gol poco habitual de Colby Bishop rescató un punto para Portsmouth en un 2-2 frenético frente a Blackburn Rovers en Fratton Park, en un duelo de Championship con ritmo alto y errores caros.

Portsmouth golpeó primero casi antes de que el público se sentara. No se habían cumplido tres minutos y medio cuando Zak Swanson cazó un balón botando en la frontal y lo empalmó con precisión. El despeje de Sean McLoughlin cayó perfecto para el lateral, que colocó su volea lejos del alcance de un Balazs Toth tapado, incapaz de reaccionar.

Blackburn respondió de inmediato. El partido apenas encontraba su forma y ya estaba desatado. Harry Pickering encontró a Oladapo Afolayan en la esquina izquierda del área. El ex atacante de St Pauli encaró, se deshizo de Marlon Pack y soltó un derechazo raso que se coló por el primer palo de Daniel Bielica. El portero local, de nuevo señalado en su poste corto.

El aviso inicial lo había dado Todd Cantwell, que obligó a intervenir a Bielica a los 22 segundos con un disparo seco. Ese arranque marcó el tono: nadie iba a especular.

Bielica se equivoca, Morishita castiga

Tras el intercambio inicial de golpes, Portsmouth trató de asentarse. El joven cedido por Chelsea, Ryan Kavuma-McQueen, volvió a demostrar por qué está llamando la atención. A cuatro minutos del descanso, leyó un mal pase de Toth hacia su defensa, robó y soltó un zurdazo potente que el guardameta húngaro consiguió desviar con una buena mano. Era una ocasión clara para irse por delante al descanso.

La segunda parte arrancó con los locales de nuevo al frente. Kavuma-McQueen probó otra vez desde la frontal en el 54 y Toth rechazó como pudo; el rechace le cayó a Pack, cuyo remate se marchó desviado tras tocar en un defensor. Fratton Park empujaba, el equipo crecía.

Y entonces llegó el error que lo cambió todo.

En el 57, Bielica se complicó con los pies. Su despeje defectuoso fue interceptado por Kristi Montgomery en zona peligrosa. El balón terminó en la derecha del área, donde Ryoya Morishita no dudó: control, derechazo cruzado y balón pegado al palo largo. 1-2 y silencio incómodo en la grada. Blackburn, sin hacer demasiado por dominar, se encontraba por delante.

Bishop vuelve a aparecer

Portsmouth necesitaba una reacción y la encontró en un hombre que llevaba meses sin aparecer en las portadas. Colby Bishop, relegado al banquillo tras un año casi en blanco —solo tres goles en los últimos doce meses—, saltó al campo con la urgencia de quien sabe que se le acaba el crédito.

El impulso local volvió a pasar por las botas de Kavuma-McQueen. El canterano de Chelsea recibió en el costado derecho del área, giró sobre su marcador con potencia y armó un disparo violento. El tiro parecía ir directo a puerta, pero se cruzó la cabeza de Bishop. El desvío, lo justo para engañar a Toth y firmar el 2-2. Primer gol del delantero desde abril, y un rugido liberador en Fratton Park.

El empate devolvió la energía al partido. Portsmouth se volcó en busca de la remontada completa. Blackburn, más pragmático, se replegó y esperó su opción al contragolpe, pero sin demasiada claridad.

En el añadido, Jayden Meghoma rozó la victoria para los locales. Apareció desde la izquierda y conectó un disparo que amenazaba con convertirse en el 3-2, aunque Toth volvió a responder con seguridad y sostuvo el punto para los visitantes.

El 2-2 deja a Blackburn en la 16ª posición con nueve puntos, dos puestos y un punto por encima de Portsmouth, que además cuenta con un partido menos. Para los Rovers, un empate trabajado lejos de casa. Para Portsmouth, un recordatorio de que sus errores atrás siguen costando caro, pero también de que Bishop aún no ha dicho su última palabra esta temporada.