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Borussia Dortmund cede un empate inesperado ante Werder Bremen

Al Borussia Dortmund se le escapó una victoria que parecía cerrada con candado. Ganaba 2-0 en casa, con el reloj ya oliendo a tiempo añadido, y terminó empatando 2-2 ante un Werder Bremen que se negó a morir en el arranque de la quinta jornada de la liga alemana.

En el 80', Daniel Svensson abrió el marcador y desató el alivio en la grada. Cinco minutos después, Nico Schlotterbeck amplió la ventaja y el Signal Iduna Park se permitió creer que la noche estaba resuelta. Dos golpes, partido encarrilado, liderato reforzado. O eso parecía.

La respuesta de Bremen fue un acto de rebeldía pura. En el 88', Ludovit Reis cazó el 2-1 y encendió todas las alarmas. El Dortmund, que hasta entonces había manejado el balón y el ritmo con autoridad, empezó a encogerse. Y el castigo llegó en el 90+2: Niclas Füllkrug firmó el 2-2 y silenció al estadio. De un paseo hacia una victoria madura a un empate que sabe a derrota.

Dominio estéril y un muro llamado Karl Hein

Los números cuentan una historia muy distinta al marcador. El Dortmund monopolizó el juego con un 69% de posesión, atacó con insistencia y acabó el partido con 18 remates, 11 de ellos entre los tres palos. Suficiente, en teoría, para cerrar la noche con tranquilidad.

El problema tuvo nombre propio: Karl Hein. El guardameta de Bremen completó una actuación sobresaliente, frustrando una y otra vez a los delanteros locales. Sus intervenciones mantuvieron con vida a un equipo que, durante muchos minutos, solo pudo resistir y esperar su momento. Cuando Dortmund bajó una marcha, Bremen atacó.

El desplome final no borra la superioridad en el juego, pero sí deja una sombra incómoda: un líder que controla, genera y golpea… pero no remata los partidos.

Un liderato frágil y la amenaza de Bayern y Freiburg

El punto deja al Borussia Dortmund con 13 puntos en 5 jornadas. Sigue en lo más alto de la tabla, pero su trono tiembla. Bayern Munich, segundo con 10 puntos en 4 partidos, tiene este sábado una oportunidad de oro: si vence a Augsburg por cualquier marcador, alcanzará a Dortmund y le arrebatará el liderato por diferencia de goles.

La matemática es sencilla. Bayern llegó a esta jornada con un +12 en el balance goleador frente al +7 del Dortmund. El tropiezo amarillo no movió esa brecha. Una victoria bávara, sin necesidad de goleada, bastaría para cambiar el orden en la cima.

Freiburg, tercero también con 10 puntos en 4 encuentros, entra en la ecuación. Recibe a Schalke el domingo y, si gana, se subirá al mismo escalón de puntos que Dortmund y Bayern. La clasificación, en apenas un fin de semana, puede pasar de un líder cómodo a un triple empate en la cumbre.

Werder Bremen, mientras tanto, se marcha con un botín enorme: 8 puntos y la cuarta plaza. Un premio que parecía inalcanzable a cinco minutos del final.

Dortmund conserva el primer puesto, sí. Pero después de una noche como esta, la pregunta ya no es cuántos puntos tiene, sino cuánta fiabilidad le queda para aguantar ahí arriba.