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La eliminación de Brasil en el Mundial genera dudas sobre si son más una marca que un equipo

Brasil queda fuera del Mundial y plantea una pregunta: ¿son más una marca que un equipo?

El equipo brasileño mostró poca brillantez durante el torneo. Parecía inseguro y distante de la gloria que alguna vez los definió. Conseguir un sexto título mundial parece ahora algo muy lejano.

Cuando Brasil iba perdiendo 1-0, algunos aficionados con camiseta amarilla comenzaron a abandonar las gradas, resignados ante la posibilidad de que su nación no levantaría nuevamente el trofeo. En ese momento, una corriente constante de seguidores se dirigió hacia las salidas. Sabían cómo terminaría todo: Brasil quedaría eliminado en los octavos de final, la primera vez desde 1990 que no superan esa fase. Sería su sexto Mundial consecutivo sin título, la racha más larga sin conseguirlo.

El gol doble de Erling Haaland selló el destino de Brasil. El penal de Neymar en tiempo de compensación fue solo un consuelo sin peso real. Al sonar el pitazo final de Ismail Elfath, los jugadores brasileños permanecieron en el campo, atónitos o sentados, como si no quisieran aceptar que el torneo había terminado para ellos.

¿Qué sucedió realmente?

Brasil falló un penal y varias oportunidades claras. Pero también apareció Haaland, cuyo doblete dejó a Brasil fuera con un marcador de 2-1.

Vinícius Júnior fue la mayor amenaza ofensiva, pero no tuvo la oportunidad de patear el penal en el primer tiempo, que podría haber cambiado el rumbo. Ese disparo fue para Bruno Guimarães, quien falló estrepitosamente frente al portero noruego Ørjan Nyland.

El joven prodigio Endrick tampoco pudo ayudar. Entró en el segundo tiempo, recibió un pase perfecto de Vinícius y no logró concretar, enviando el balón desviado. Neymar regresó para animar a la afición y anotó un penal tardío tras un intercambio verbal con Nyland, pero su esfuerzo no bastó para evitar la derrota.

El entrenador Carlo Ancelotti logró que Brasil ganara algunos partidos con autoridad, pero no pudo ir más allá. Tras un empate inicial contra Marruecos y victorias sobre Haití y Escocia, el equipo mostró debilidades evidentes contra Noruega.

Noruega merece avanzar

Noruega nunca había perdido ante Brasil en cuatro encuentros previos y ya les había ganado en el Mundial de 1998. Esta victoria no fue casualidad; supieron aprovechar sus oportunidades y merecieron pasar a cuartos de final por primera vez en su historia. De hecho, estuvieron cerca de abrir el marcador al inicio, pero Sørloth quedó en fuera de juego antes de asistir a Patrick Berg, quien falló una ocasión clara.

Ahora queda la incógnita de si Brasil es realmente un equipo competitivo o simplemente una marca. Siguen siendo el referente histórico del fútbol mundial y un símbolo de buena vibra y popularidad global. No obstante, hace años que no logran cumplir con esas expectativas. Su título en la Copa América 2019 rompió una sequía de doce años, pero desde entonces han quedado fuera de semifinales en tres Mundiales consecutivos, incluyendo uno poco decoroso.

Esta selección brasileña parecía incompleta y dubitativa en Norteamérica. Endrick, con solo 19 años, no estaba preparado para este nivel, y eso dejó a Brasil sin un delantero confiable. El mediocampo mostró signos de desgaste y escasa creatividad. Después del partido, Ancelotti reconoció la necesidad de renovar la plantilla con jugadores jóvenes y de alto nivel.

El plan de Ancelotti era aprovechar errores noruegos, pero incluso cuando surgieron, Brasil no supo capitalizarlos. Falta de urgencia y momentos de apatía marcaron el desempeño. La defensa se desconcertó cuando Andreas Schjelderup habilitó a Haaland para el gol decisivo en el minuto 79.

Los noruegos celebraban mientras los brasileños abandonaban el campo cabizbajos. Ancelotti admitió la decepción, calificando la campaña como "buena pero no espectacular" y mencionó que esto marca el inicio de un nuevo ciclo. Dijo que deben gestionar la tristeza y comenzar de nuevo desde mañana.

Para Brasil, quedan casi 1500 mañanas antes de poder competir en otro Mundial.