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Carrigaline sorprende al campeón St Finbarr’s: Eanna Desmond brilla

El McCarthy Insurance Premier Senior Football Championship arrancó con un trueno en Ballinhassig. El campeón St Finbarr’s, tan acostumbrado a marcar el tono de estas noches de verano, salió esta vez del campo aturdido, superado y sin excusas ante un Carrigaline desatado: 1-20 (1-3-14) a 2-15 (2-4-7).

Probablemente ante una asistencia récord para este coqueto escenario, el guion previsto saltó por los aires. El equipo de la corona jugó con una apatía que contrastó con la convicción de un Carrigaline que creyó desde el primer balón y mantuvo la fe hasta el último suspiro.

En el centro de todo, un nombre: Eanna Desmond. Nueve puntos desde el juego abierto, incluyendo un brillante “two-pointer” en el minuto 58 que prácticamente sentenció la contienda. Cada vez que el partido pedía un golpe de calidad, el dorsal de Carrigaline aparecía en el ángulo correcto.

Un campeón que empezó mandando… y se durmió

El arranque pareció confirmar la jerarquía del campeón. Apenas 15 segundos y St Finbarr’s ya enseñaba colmillo: Cillian Myers-Murray se abrió hueco, buscó el palo y su disparo se fue rozando el poste. Aviso serio. Dos minutos más tarde, la defensa de Carrigaline se abrió en canal y Bill O’Connell cruzó el campo en solitario para firmar el primer punto con un tiro cómodo, sin oposición.

En esos instantes iniciales, Carrigaline pareció tambalearse. Pero no se rompió. Kevin O’Reilly calmó los nervios con un punto de pura clase, y ese golpe cambió el aire del partido. De repente, el equipo que parecía sometido empezó a jugar con soltura.

La presión se transformó en recompensa con una acción que encendió a la grada. Balón alto de Desmond hacia el square, salto de Kieran McCarthy y toque sutil de puño a la red mientras el guardameta de los Barrs reaccionaba tarde en su salida. Golazo. Y golpe psicológico.

El impulso continuó. La figura de Cork Brian O’Driscoll añadió otro punto y, en el minuto 9, el campeón ya estaba cuatro abajo y con la sensación de ir a rebufo.

St Finbarr’s, fiel a su carácter, no iba a rendirse tan pronto. Recompuso líneas, ajustó la posesión y dejó hablar al talento. Brian Hayes, estrella dual de Cork, recordó su potencia con un gol tremendo en el minuto 12, demostrando que su pegada no entiende de códigos ni de deportes. El partido se equilibró y el campeón pareció recuperar su tono.

Steven Sherlock se sumó a la reacción con el primero de sus “two-pointers” a mitad de la primera parte. Su bota afinada volvió a aparecer a seis minutos del descanso, esta vez desde balón parado, para estirar la ventaja a tres puntos. El campeón ya mandaba en el marcador y en el ritmo.

Cuando el dominio de los Barrs parecía asentado, Desmond volvió a asomar para clavar el último punto del primer acto. Al descanso, St Finbarr’s se marchaba por delante, 1-10 a 1-7, pero la sensación de superioridad no era tan firme como el tanteo sugería.

Carrigaline no se rinde y castiga la sequía de los Barrs

La segunda parte arrancó con otra señal de autoridad del campeón. Primera posesión, primera marca: Ricky Barrett abrió la cuenta y alargó la brecha. Pero Carrigaline se negó a aceptar el papel de comparsa. Desmond respondió de inmediato con un punto oportunista que frenó el intento de despegue.

Sherlock completó su triplete de “two-pointers” en el minuto 35. Parecía el preludio de una tarde cómoda para el hombre de Cork. Fue, en realidad, su último impacto en el marcador. A partir de ahí, St Finbarr’s se apagó.

Catorce minutos sin anotar a este nivel son una eternidad. Carrigaline olió la sangre y atacó sin piedad. Niall y Brian Coakley encadenaron dos “three-pointers” consecutivos que cambiaron por completo el paisaje del encuentro. El campeón, que había controlado el marcador, se vio de repente atrapado por la ola verde.

William Buckley, uno de los pocos de los Barrs que mostró energía constante, se ganó su recompensa con una carrera devastadora que devolvió la igualdad al marcador cuando restaban 11 minutos. El partido entraba entonces en territorio de nervios, donde cada balón dividido pesaba toneladas.

Desmond y O’Driscoll se encargaron de inclinar de nuevo la balanza del lado de Carrigaline con dos puntos seguidos que parecían definitivos en el contexto emocional del choque. Pero St Finbarr’s aún guardaba un truco.

Un balón alto cruzó el square de Carrigaline, apareció el puño de Thomas Egan y la red tembló. Gol de puro instinto y el campeón, contra todo pronóstico, volvía a mandar por la mínima en el minuto 55. El oficio de los grandes amenazaba con imponerse una vez más.

El tramo final, propiedad de Desmond

Quedaban cinco minutos más añadido. Cinco minutos en los que Eanna Desmond decidió que la noche llevaría su firma.

Primero, el empate. Un punto rápido, sin dudar, un minuto después del gol de Egan. Luego, la obra maestra: un “two-pointer” magnífico que no solo volteó el marcador, sino que cambió el lenguaje corporal de ambos equipos. Carrigaline creció. St Finbarr’s encogió.

Hayes, siempre competitivo, casi rescata al campeón con un disparo feroz que besó el larguero y se fue por encima, solo para sumar un punto. Demasiado poco, demasiado tarde.

Ya en el tiempo añadido, con el estadio en tensión y cada pase midiendo el pulso, Desmond apareció por última vez. Otro punto, limpio, decidido, para cerrar una actuación de hombre del partido que derribó el cartel de favorito de los Barrs y ridiculizó la etiqueta de “underdog” que acompañaba a Carrigaline.

El pitido final confirmó lo que ya se sentía desde la grada: victoria merecida de un Carrigaline valiente, 1-20 a 2-15, y un aviso serio al resto del campeonato. Si este es el nivel del supuesto tapado en la primera jornada, ¿quién se atreve ahora a subestimarlo?

Anotadores

Carrigaline:

  • E. Desmond 0-9 (1 “two-pointer”)
  • N. Corkery 0-5 (1 “two-pointer”, 0-2 f)
  • K. McCarthy 1-0
  • B. O’Driscoll 0-3
  • B. Corkery 0-2 (1 “two-pointer”)
  • K. O’Reilly 0-1

St Finbarr’s:

  • S. Sherlock 0-6 (3 “two-pointers”)
  • B. Hayes 1-3 (1 “two-pointer”)
  • T. Egan 1-0
  • C. Myers-Murray 0-2
  • E. Dennehy, B. O’Connell, R. Barrett, W. Buckley (0-1 cada uno)

Alineaciones

Carrigaline: S. Mellett; B. Murphy, C. O’Herlihy, K. Kavanagh; C. Barrett; C. Barry, K. McCarthy; P. Mellett, J. McCarthy; N. Coakley, B. O’Driscoll, C. Kearney; K. O’Reilly, B. Coakley, E. Desmond.
Suplente: S. Andrews por C. Kearney (49’).

St Finbarr’s: D. Newman; S. Ryan, A. O’Connor, E. Dennehy; B. O’Connell, J. Burns, C. Doolan; I. Maguire, B. Hayes; J. Wigginton-Barrett, S. Sherlock, T. Egan; C. Myers-Murray, W. Buckley, R. Barrett.
Suplentes: L. Hannigan por C. Myers-Murray (46’), C. Scully por B. O’Connell (53’).

Árbitro: Pat O’Leary (Kilmurry).