Chelsea en la clasificación mundialista: triunfos y retos
La jornada de clasificación al próximo Mundial dejó una radiografía nítida del peso que tiene hoy Chelsea en el fútbol femenino europeo: muchas protagonistas, muchos focos… y sensaciones muy distintas.
España atropella a una Inglaterra con fuerte acento blue
Sarina Wiegman apostó fuerte por el bloque de Chelsea en su once inicial con Inglaterra. Hannah Hampton bajo palos, Lucy Bronze en el lateral derecho, Keira Walsh como capitana en el centro del campo y Lauren James en la punta del ataque. Cuatro piezas clave para sostener a unas Lionesses que llegaban lanzadas: cuatro victorias seguidas en la fase de clasificación y liderato del Grupo A3.
El contexto era ideal para reafirmar poderío. Pero España no compró el guion.
En Mallorca, el equipo campeón del mundo salió a mandar y golpeó pronto. Patri Guijarro y Alexia Putellas firmaron los dos primeros tantos antes del descanso y desmontaron la seguridad inglesa en apenas 45 minutos. Dos zarpazos, dos recordatorios de jerarquía. Inglaterra, desbordada.
Tras el intermedio, el vendaval no aflojó. Putellas marcó su segundo gol en el minuto 55 y, con Inglaterra ya abierta y herida, Claudia Pina apareció desde el banquillo para cerrar una goleada tan contundente como simbólica. España no solo ganó; impuso distancia.
Hampton y Walsh completaron los 90 minutos, obligadas a resistir el asedio español. James se marchó sustituida en el 59, sin poder cambiar el rumbo del choque, y Bronze dejó su sitio a Niamh Charles en el tramo final. Aggie Beever-Jones, directamente, ni siquiera entró en la convocatoria. Para el bloque blue con Inglaterra, fue una noche dura, de las que dejan preguntas.
Sjoeke Nüsken, brazalete, autoridad y billete al Mundial
Mientras Inglaterra sufría en Mallorca, Sjoeke Nüsken vivía una noche mucho más amable. La jugadora de Chelsea capitaneó a Alemania en un duelo de máxima presión ante Noruega, rival directo en el Grupo A4. El escenario era sencillo: ganar significaba estar en Brasil el año que viene.
Alemania entendió el mensaje y lo tradujo en un inicio implacable. Marie Müller abrió el marcador antes del minuto 20, Carlotta Wamser amplió la ventaja poco después y, aunque Noruega generó ocasiones para meterse en el partido, el conjunto alemán no soltó el control ni el resultado. Sin alardes finales, pero con una solidez que pesa más que cualquier goleada.
Objetivo cumplido: billete al Mundial asegurado y Nüsken levantando la vista hacia Brasil con el brazalete en el brazo.
Cuthbert brilla en la goleada… y enmudece al final
En Escocia, la noche empezó como un sueño para Erin Cuthbert y terminó con un nudo en la garganta. El combinado escocés firmó un contundente 6-0 ante Israel en la clasificación mundialista, y la centrocampista de Chelsea fue el motor de la exhibición… hasta que el cuerpo dijo basta.
Cuthbert abrió el marcador en el minuto 17 con un disparo precioso desde la frontal, unos 20 metros, directo a la red desde el borde del área. Golazo para encender el partido y marcar territorio.
En la segunda parte, siguió repartiendo juego y daño. Primero, asistió el segundo tanto de Caroline Weir, el tercero de Escocia en el encuentro. Después de que Weir completara su hat-trick, Cuthbert volvió a aparecer, esta vez para servir el pase de gol a Lauren Davidson. Dominio total, influencia absoluta.
Kirsty Hanson puso aún más maquillaje al marcador, pero la imagen final fue otra: una acción aparentemente inocua, un choque sin mala intención… y Cuthbert tendida en el césped, rodeada de compañeras y médicos. Larga atención, silencio en la grada y, finalmente, la camilla. La goleada escocesa dejó una preocupación muy seria alrededor del estado físico de la jugadora de Chelsea.
Francia golpea con la clase de Sandy Baltimore
En otro escenario de clasificación mundialista, Francia se abrió camino a base de paciencia y talento ante Polonia. El 2-0 final no refleja del todo lo que costó romper el partido.
El combinado francés chocó una y otra vez con la resistencia polaca hasta que Melvine Malard encontró el hueco al inicio de la segunda parte. Ese primer gol liberó piernas y cabezas. A partir de ahí, apareció la chispa de Sandy Baltimore.
Pasada la hora de juego, la extremo de Chelsea se desmarcó con astucia, se escapó de su marca, combinó con Malard y se metió en el área con decisión. Control, mirada rápida y disparo firme para cerrar el triunfo de las visitantes. Un gol de jugadora grande, de las que deciden cuando el partido pide calma y precisión.
Gol de Rytting Kaneryd, pero triunfo danés con firma Harder
En Dinamarca, Johanna Rytting Kaneryd también dejó su sello, aunque su tanto no bastó para evitar la derrota de Suecia por 2-1.
Cecilie Floe adelantó a Dinamarca en la primera parte. Tras el descanso, Rytting Kaneryd apareció cerca del área pequeña para empatar con un remate cercano, de delantera atenta. El impulso sueco duró poco.
En el minuto 65, Pernille Harder, vieja conocida de la afición de Chelsea, se erigió en heroína local. La delantera danesa marcó el 2-1 definitivo y dejó a Suecia sin premio, recordando por qué sigue siendo una de las atacantes más determinantes del continente.
Peng sostiene a Suiza; la dupla neerlandesa sufre en Cork
La noche fue mucho más plácida para Livia Peng. La guardameta de Chelsea disputó los 90 minutos en la cómoda victoria de Suiza por 6-1 ante Malta. Un marcador amplio, una actuación sólida y un dato que pesa: tras cinco jornadas, las suizas mandan en su grupo con tres puntos de ventaja sobre Turquía. Camino bien encarrilado.
Muy distinto fue el guion para las neerlandesas Veerle Buurman y Wieke Kaptein. Ambas arrancaron como titulares con Países Bajos en Cork, frente a la República de Irlanda, pero no pudieron evitar una derrota por 3-2 en un partido loco.
Kyra Carusa abrió el marcador para las irlandesas. Cuando Dominique Janssen empató a falta de 20 minutos, todo apuntaba a un desenlace controlado para las visitantes. Error. Abbie Larkin devolvió de inmediato la ventaja a las locales, Victoria Pelova volvió a igualar con diez minutos por jugar… y entonces llegó el golpe definitivo.
Cuando el empate parecía firmado, Amber Barrett apareció en el área pequeña para empujar el 3-2 y desatar la euforia en Cork. Un final cruel para Países Bajos y una noche amarga para Buurman y Kaptein.
Entre goleadas, sustos físicos, billetes al Mundial y derrotas sobre la bocina, el contingente de Chelsea dejó claro algo más que una presencia masiva: su temporada internacional no va a conceder respiro.






