Chelsea considera fichar a Emiliano Martínez tras errores de Sánchez
Chelsea se plantea un golpe de efecto bajo palos. En las últimas horas, el club londinense está valorando seriamente un movimiento tardío por el guardameta de Aston Villa, Emiliano Martínez, después de que su entorno lo haya ofrecido directamente a la entidad de Stamford Bridge.
El contexto no es casual. Robert Sánchez, actual número uno del Chelsea, quedó en el ojo del huracán tras su error en la victoria del lunes ante Fulham. Un fallo que reabrió un debate que llevaba semanas latente: si este proyecto puede aspirar a la élite europea sin un portero de nivel absolutamente indiscutible.
Un campeón del mundo en el escaparate
La situación de Emi Martínez en Aston Villa ha cambiado de forma drástica. El club de Birmingham acaba de cerrar el fichaje de Zion Suzuki desde Parma por casi 30 millones de libras, un movimiento que empuja al argentino hacia la puerta de salida y obliga a su entorno a buscar un nuevo destino de primer nivel.
Durante este mercado, Juventus sondeó seriamente su incorporación, pero finalmente optó por Guglielmo Vicario, procedente de Spurs. Ese giro dejó al campeón del mundo en 2022 en un limbo inesperado para un portero que, en los últimos años, se ha consolidado como uno de los mejores del planeta.
Desde que llegó a Villa en 2020 procedente de Arsenal, Martínez ha disputado 256 partidos con el club. En ese periodo ha sido una pieza central del crecimiento del equipo bajo el mando de Unai Emery: levantó la Europa League en mayo de este año y ayudó a clasificar al conjunto villano para dos campañas de Champions League. No es solo un especialista bajo palos; es un líder competitivo que ha cambiado la mentalidad del vestuario.
Su impacto con Argentina ha sido igual de demoledor. Campeón del mundo en 2022, subcampeón en la edición de 2026, dos Copas América (2021 y 2024) y la Finalissima de 2022 completan un palmarés que lo sitúa en la cúspide de su posición. En los momentos de máxima presión, su figura se ha agigantado una y otra vez.
Sánchez bajo la lupa
Mientras tanto, en Londres, el margen de error de Robert Sánchez se estrecha. Ante Fulham, Chelsea dominaba el encuentro con claridad. Con 1-0 en el marcador, el partido pedía sentencia. Parecía cuestión de tiempo que llegara el segundo, quizá el tercero. Pero un gol barato, fruto de un error del guardameta, cambió el guion. De repente, el choque se abrió y dio vida a un rival que parecía tumbado.
Paul Merson, analista de Sky Sports, no se mordió la lengua al evaluar la situación. Para él, Emi Martínez “es uno de los mejores porteros del mundo” y, si Chelsea quiere volver a codearse con la élite, necesita precisamente ese tipo de figura bajo los palos. Merson reconoce que Sánchez suele ser un buen parador y que en cualquier fin de semana puede firmar una actuación espectacular, con intervenciones de esas que arrancan un “wow” desde la grada. Pero el problema, subraya, es la frecuencia del error.
Según su análisis, Sánchez comete prácticamente un fallo por semana, aunque no siempre termine en gol: un saque mal ejecutado, un balón regalado a la banda, una entrega comprometida que mete al rival en el partido. El ejemplo ante Fulham fue claro: atrapa bien un córner, pero decide jugar rápido con un mal saque hacia Cole Palmer. Ese tipo de acciones, insiste Merson, se repiten “semana tras semana” y abren puertas que el rival no había conseguido forzar por sí mismo.
El exjugador va más allá y establece una comparación con David Raya en Arsenal: le cuesta recordar la última vez que el español cometió un error grave, quizá en febrero ante Wolves, y solo una vez. Esa estabilidad, para Merson, es la base de cualquier equipo campeón: “Nunca he visto a un equipo ganar algo importante sin un gran portero”, sentencia.
¿Solución inmediata o paso intermedio?
La posible llegada de Martínez, sin embargo, no se presenta como la llave mágica al título de la Premier League. Merson lo deja claro: incluso con un portero de talla mundial, este Chelsea aún está lejos de la solidez estructural de Arsenal. En el conjunto de Mikel Arteta, cambiar una pieza apenas debilita al equipo; cada posición está blindada. En Stamford Bridge, en cambio, la plantilla es amplia, pero el nivel baja demasiado cuando se rota.
El objetivo, por tanto, no pasa por soñar con la corona de la liga a corto plazo, sino por algo más pragmático: volver a la Champions League. Después de terminar décimos la temporada pasada, la prioridad es simple y contundente: acabar este curso entre los cuatro primeros y recuperar el billete a la máxima competición europea.
En ese plan, la portería se convierte en un punto neurálgico. Un error de un atacante se olvida con el siguiente ataque. Un fallo del portero, como recordó Merson, pesa como cincuenta pérdidas de balón de un jugador de campo. Y Chelsea ya ha visto demasiados partidos complicarse desde su propia área.
Emi Martínez está en el mercado. Chelsea duda entre proteger a Sánchez o dar un giro radical a su jerarquía bajo palos. La ventana se estrecha. La pregunta es si el club se atreverá a dar el paso que, para muchos, separa a un aspirante europeo de un verdadero contendiente.





