Cheltenham Town pierde a Joe Tomlinson hasta enero
Cheltenham Town se queda sin uno de sus laterales clave en pleno tramo exigente de la temporada. Joe Tomlinson estará fuera de los terrenos de juego hasta, como mínimo, enero, después de pasar por el quirófano por una grave lesión de isquiotibiales.
El defensa de 26 años se lesionó hace dos semanas en la derrota ante Accrington. Se marchó cojeando al inicio de la segunda parte. Entonces parecía un contratiempo más dentro de un mal resultado. Era bastante más que eso.
De “estoy bien” al quirófano
Steve Cotterill explicó que el problema comenzó ya en la primera mitad en Accrington. Tomlinson notó algo, pero no levantó la mano.
En el descanso, el lateral entró al vestuario, habló con el cuerpo técnico y dio luz verde para seguir. Nada de molestias, nada de alarmas. Volvió al césped.
El desenlace fue inmediato. En cuanto fue a golpear el balón, sintió el pinchazo definitivo. Se tiró al suelo. Ahí se acabó la noche y, durante un tiempo, también su temporada.
Las pruebas posteriores revelaron la gravedad: el tendón de los isquiotibiales se había desprendido del hueso. Sin medias tintas. Lesión mayor, operación obligatoria.
Cotterill dejó claro que el hecho de que jugara la segunda parte no agravó el daño. No había indicios médicos en el descanso que aconsejaran frenarle. El diagnóstico fue el mismo antes y después: una lesión que, una vez producida, exige bisturí y paciencia.
Doce semanas fuera y un vacío en el once
El técnico de Cheltenham Town calcula un periodo de baja de 12 semanas. Tres meses largos. Un calendario entero sin uno de sus titulares más utilizados desde el inicio del curso.
Tomlinson llegó este verano procedente de MK Dons y se había asentado con rapidez en el esquema de los Robins: nueve partidos de liga disputados, ocho de ellos como titular. Regularidad, recorrido por banda y una adaptación exprés que ahora se ve interrumpida en seco.
Para Cheltenham, la pérdida no es solo numérica. Es estructura. Es salida de balón por el costado, es profundidad, es energía. Cotterill deberá rearmar la línea defensiva y ajustar automatismos justo cuando el equipo necesitaba estabilidad.
Tomlinson ya ha pasado por el quirófano. Ahora empieza la cuenta atrás de la rehabilitación. Doce semanas de trabajo silencioso, lejos del foco, mientras sus compañeros pelean por puntos cada fin de semana.
La pregunta es clara: cuando el lateral esté listo para volver en enero, ¿en qué tipo de batalla estará metido Cheltenham Town?





