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Canelo vs Mbilli: cinco lecciones del regreso de Canelo Álvarez y el dilema que plantea

Canelo Álvarez reafirma su vigencia a los 36 años

Saúl Canelo Álvarez volvió al ring este sábado para demostrar que, a sus 36 años, todavía conserva su nivel y puede superar a cualquier rival en la división supermediana. Christian Mbilli llevó el título mundial del WBC al Kingdom Arena, pero fue el mexicano quien salió con el cinturón tras imponerse con relativa facilidad.

1. Canelo dominó el implacable ataque de Mbilli

Mbilli llegó con fama de peleador incansable y físico, presionando sin descanso. Comparado con sus actuaciones previas contra Lester Martínez (2025) y Sergey Derevyanchenko (2024), Mbilli mostró un rendimiento muy inferior frente a Canelo.

  • Punches conectados por asalto: 10.6 contra Canelo, frente a 21.5 y 27.3 contra Derevyanchenko y Martínez respectivamente.
  • Precisión: cayó a 17.5% contra Canelo, desde 30.9% y 34.7% en combates anteriores.
  • Jabs por ronda: aumentó a 29.3 frente a 25 contra Derevyanchenko.
  • Golpes de poder: bajaron a 31.1 desde 44.6.

La producción de golpes de Mbilli subió en la segunda mitad (de 57.2 a 63.5 lanzamientos por ronda), pero la precisión no mejoró, aterrizando solo un golpe más que en la primera parte, a pesar de la urgencia evidente.

Canelo no permitió que Mbilli impusiera su ritmo agresivo; controló con su jab, buena defensa y contraataques que minaron al francés. Aunque no está en su apogeo, Álvarez sigue siendo inteligente y sabe resolver problemas en el ring.

2. Munguia, un caso diferente dentro del equipo Reynoso

Eddy Reynoso, entrenador y manager de Canelo, es conocido por la defensa y presión calculada de sus peleadores. Pero Jaime Munguia, otro de sus pupilos, mostró un estilo opuesto en su pelea contra Nikita Zon.

Munguia sobrevivió un susto en el sexto asalto, ganó por decisión unánime y conservó el título WBA supermediano. Es un peleador de alto volumen y defensa débil, que depende de su resistencia para superar dificultades creadas por su agresividad imprudente.

Zon dominó las primeras rondas con un combate áspero, pero Munguia logró herirlo en el quinto y resistió en el sexto a un ataque fuerte, casi perdiendo el combate. Luego tomó control en la segunda mitad, ganando aunque por puntuaciones que no reflejan lo ajustado de la pelea.

A pesar de entrenar con Canelo, Munguia mantiene vulnerabilidades claras: propenso a ser sorprendido por uppercuts, se expone en intercambios y descuida la defensa. Su próximo rival obligatorio es Bektemir Melikuziev, un oponente con potencial para aprovechar esas debilidades.

3. ¿Dónde están los verdaderos retadores de Canelo en 168 libras?

Munguia posee el cinturón WBA, pero como compañero de entrenamiento de Álvarez y con una derrota reciente ante él en 2024, parece improbable que sea un futuro oponente para Canelo.

Eddy Reynoso ha expresado preferencia porque Canelo siga en 168 libras, descartando cambios de categoría por ahora. Esto deja un panorama con nombres poco reconocidos o sin pruebas contundentes en la división supermediana.

  • Hamzah Sheeraz: británico de 6 pies 3, destrozó a Edgar Berlanga en 2025, pero luego apenas ganó por decisión mayoritaria a Simon Zachenhuber, mostrando dudas sobre su nivel actual.
  • Lester Martínez:/strong campeón interino del WBC, tiene camino natural hacia el título de Canelo. Sin embargo, su perfil internacional es limitado y un empate con Mbilli complica su imagen como retador fuerte.
  • Osleys Iglesias:/strong campeón IBF y zurdo peligroso, con 15 nocauts en 16 victorias. No tiene tanta fama comercial pero podría ofrecer un desafío distinto a Canelo.

Ninguno presenta una pelea que garantice un gran espectáculo inmediato ni un reto definitivo para Álvarez.

4. Dana White critica la producción de eventos en el boxeo

Dana White, CEO de UFC y cofundador de Zuffa Boxing, siempre ha cuestionado la forma en que se producen los eventos de boxeo. Sus críticas fueron especialmente visibles durante la transmisión del Canelo-Mbilli, donde las pausas largas y segmentos de estudio parecían más importantes que la acción misma.

"Estos tipos hacen una pelea y luego tienen un podcast de hora y media antes de la siguiente pelea", dijo White en 2024, comentario que ha repetido desde entonces.

El público de DAZN sufrió largos análisis en estudio, entrevistas repetidas, reportajes detrás del escenario y segmentos promocionales que dilataron el evento innecesariamente. La estructura rígida impide que la programación se adapte ante nocauts u otras sorpresas.

No solo fue Canelo-Mbilli; el evento de Anthony Joshua contra Kristian Prenga en julio también fue excesivamente largo pese a tener 10 peleas. Otros deportes de combate, como Real American Freestyle o Bare Knuckle Fighting Championship, respetan mejor el tiempo de los espectadores.

5. Un evento sin incidentes no significa ausencia de riesgos

Antes del combate, muchos en Riyadh recibieron mensajes alertando sobre amenazas aéreas hostiles, instando a permanecer en interiores por ataques de misiles dirigidos por los hutíes. Estos ataques ya habían causado víctimas fatales y heridos en el aeropuerto King Khalid.

Las advertencias oficiales recomendaron evitar multitudes y lugares públicos por el peligro latente. Que un evento deportivo prosiga en medio de esta situación resulta absurdo.

Aunque no ocurrió ninguna tragedia, el riesgo existía y pudo haberse evitado. En la era Turki Alalshikh, Riyadh aspiraba a convertirse en capital mundial de peleas, pero problemas de organización y seguridad mantienen lejos esa posibilidad. Las comparaciones con Las Vegas parecen aún lejanas.