Logotipo completo Cancha Firme

De Zerbi critica a Tottenham tras la derrota en Brentford

Tottenham empezó la temporada como terminó la anterior: con miedo, dudas y una goleada que duele. El 3-0 encajado en el Gtech Community Stadium ante Brentford no fue solo un marcador abultado. Fue una advertencia. Y Roberto De Zerbi no intentó maquillarla.

“Todavía no somos un equipo por muchas razones”, lanzó el técnico italiano después del encuentro. Directo. Sin red.

Un proyecto de 300 millones que se desmorona en 90 minutos

El plan del club era claro: dejar atrás el sufrimiento del curso pasado —cuando coqueteó peligrosamente con el descenso— y relanzarse con una inversión que se espera supere los 300 millones de euros este verano. Sobre el césped, sin embargo, nada de eso se vio.

Brentford dominó, corrió más, chocó más fuerte y jugó con una convicción que Tottenham ni olió. Los de De Zerbi fueron superados en cada duelo, en cada balón dividido, en cada segundo balón.

“Podíamos haber peleado más fuerte de lo que lo hicimos hoy”, admitió el entrenador. “Perdimos demasiados duelos. Llegamos segundos a los balones divididos. No ganamos ni un segundo balón, ni un duelo, ni una entrada”.

No fue una frase al aire. Fue la radiografía de un equipo que aún no se reconoce.

La pretemporada bajo la lupa: “En Australia no trabajamos de la manera correcta”

De Zerbi no escondió su preocupación por el estado físico de sus jugadores. Señaló varios factores: futbolistas que regresaron tarde del Mundial, una preparación veraniega irregular y un viaje que, según él, no ayudó.

“No estamos en la condición física adecuada por muchas razones. Algunos jugadores volvieron tarde del Mundial. En Australia no trabajamos de la manera correcta, pero no son excusas. Es una situación normal cuando se construye un proyecto nuevo”, explicó.

El italiano, eso sí, evitó pedir paciencia de forma explícita: “No quiero tiempo, pero tenemos que pasar por estos problemas. No puedo perder la confianza en mis jugadores. Creo en mis jugadores, en mi club, en mí mismo. Estamos trabajando bien. Tenemos que mejorar rápido”.

El mensaje fue doble: autocrítico, pero desafiante. El problema está claro, la solución no tanto.

Debuts, millones y cero alma colectiva

Sobre el papel, Tottenham presentó novedades ilusionantes. Andy Robertson, Jan Paul van Hecke, Marcos Senesi, Mateus Fernandes y Sandro Tonali disputaron sus primeros minutos oficiales con el club. Una columna vertebral prácticamente nueva.

El mercado no se detiene ahí. El club está cerca de reforzar el ataque con Omar Marmoush y Savinho, procedente de Manchester City. Fichajes, nombres, dinero.

Pero De Zerbi bajó el balón al suelo: “Hay pasos para mejorar. Ahora el objetivo es convertirse en un equipo. No puedes convertirte en un equipo desde el mercado de fichajes, sobre el papel. Te conviertes en un equipo cuando los jugadores encuentran una conexión, un espíritu, un alma. Es un proyecto”.

Sin esa “alma”, lo de Brentford fue un recordatorio brutal de que las individualidades no sostienen una temporada.

Bajas importantes, pero pocas coartadas

El técnico también recordó las ausencias. No pudo contar con Pedro Porro, Kevin Danso ni Micky van de Ven, piezas clave en su estructura defensiva. Rodrigo Bentancur, que empezó en el banquillo, se incorporó tarde a la pretemporada.

Son argumentos que ayudan a contextualizar, pero no a tapar lo que se vio en el césped: un equipo blando, desconectado y superado por un Brentford mucho más hecho.

Brentford se estrena a lo grande bajo Keith Andrews

Mientras Tottenham se busca, Brentford ya sabe perfectamente quién es. En su segundo año con Keith Andrews al mando, el equipo arrancó la temporada con una actuación sólida y contundente.

Keane Lewis-Potter, Vitaly Janelt y Michael Kayode firmaron los goles de una tarde perfecta para los locales. El Gtech Community Stadium disfrutó de un equipo agresivo, ordenado y clínico.

En el centro del campo brilló un debutante: Mamadou Sangaré, fichado por 39 millones procedente de Lens. El mediocentro dominó zonas, ganó metros y dio sentido al juego de Brentford desde el primer minuto.

“El club merece mucho crédito por cerrar ese fichaje”, elogió Andrews. “Hoy habéis visto de lo que es capaz, los atributos que tiene. Aporta a un centro del campo ya talentoso. Disfruté mucho su actuación. Se ha adaptado muy bien. Es un chico humilde y con muchísima hambre”.

Mientras Sangaré se adueñaba del mediocampo, Tottenham perseguía sombras.

¿Cuánto tarda en nacer un equipo?

El discurso de De Zerbi fue coherente con la imagen de su equipo: un proyecto en construcción, piezas nuevas, baja condición física, ausencias clave. Todo cierto. Pero la Premier League no espera a nadie.

“Ahora el objetivo es convertirse en un equipo”, repitió el técnico. La pregunta, tras el golpe de Brentford, es otra: ¿cuánto tiempo puede permitirse Tottenham antes de que la temporada vuelva a torcerse?