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Eddie Howe deja Newcastle: Matthias Jaissle como sucesor del proyecto PIF

El jueves amaneció con un golpe inesperado en St James’ Park. Eddie Howe, el hombre que cambió la cara de Newcastle United y lo devolvió a la élite, está a punto de dejar el cargo de manera inmediata. No es un simple relevo de banquillo: es el final de una era que había redefinido las expectativas del club.

Según Fabrizio Romano, la decisión ya está tomada y el club, respaldado por el Public Investment Fund (PIF) de Arabia Saudí, se mueve rápido: Matthias Jaissle, actual técnico de Al-Ahli en la Saudi Pro League, es el gran favorito y se encuentra en negociaciones avanzadas para convertirse en el nuevo entrenador.

El arquitecto del renacer de Newcastle

Howe aterrizó en noviembre de 2021 en un club que coqueteaba con el abismo. Se va casi cinco años después como uno de los entrenadores más exitosos de la historia moderna de Newcastle.

Bajo su mando llegó el ansiado trofeo que el norte de Inglaterra llevaba décadas esperando: la Carabao Cup 2025, el primer título en 70 años. A eso se suman dos clasificaciones para la Champions League, un escenario que parecía ciencia ficción cuando asumió el cargo. Su gestión del vestuario, su capacidad para exprimir al máximo a sus jugadores y su convicción en un proyecto a largo plazo redefinieron el techo del equipo.

Pero el contexto ha cambiado. Y, esta vez, no a su favor.

Un proyecto desangrado por las salidas

La tormenta se venía gestando desde hace meses. El verano pasado, Alexander Isak forzó su salida rumbo a Liverpool en una operación de 125 millones de libras tras una larga y desgastante negociación. Este año, la sangría ha continuado: Sandro Tonali y Anthony Gordon ya se han marchado, mientras Bruno Guimarães empuja también para salir.

En un club que aspiraba a consolidarse entre los grandes de Inglaterra y Europa, perder de golpe a varias de sus estrellas ha dejado cicatrices profundas. La temporada que terminó con un decepcionante duodécimo puesto en la Premier y dos derrotas ante Sunderland ya había encendido todas las alarmas. Graeme Bailey adelantó en marzo que el futuro de Howe estaba sobre la mesa. En abril, Fraser Fletcher explicó que el técnico peleaba por su puesto mientras un grupo de jugadores clave buscaba la puerta de salida.

Todo eso ha desembocado en el escenario actual.

El giro de Howe: de la continuidad a la despedida

De acuerdo con David Ornstein en The Athletic, Howe había decidido continuar en St James’ Park al final de la pasada temporada. Sin embargo, cambió de opinión. Tras casi cinco años al frente, ha comunicado al club que quiere tomarse un descanso del fútbol.

No hay ruptura ni guerra fría. Ornstein subraya que la situación es “amistosa” y que Newcastle está preparado para la transición. El club ya trabaja con el relevo muy avanzado, con Jaissle en primera línea de sucesión.

Las palabras recientes de Howe, ahora vistas con perspectiva, parecían un intento de reafirmarse en medio de la tormenta. El 1 de mayo, ante la prensa, defendía su visión a largo plazo:

Decía que debía mantener la confianza, que no servía a nadie renunciar a una mirada de futuro. Hablaba de gestionar el día a día pensando a la vez en el siguiente partido, en el verano y en la próxima temporada. De cuidar los intereses a largo plazo del club mientras se perseguían los objetivos inmediatos. De poner siempre al Newcastle por delante de todo.

En materia de fichajes, admitía que habría “un elemento de cambio” en la plantilla y defendía una evolución progresiva, una “entrada por goteo” de refuerzos, en lugar de una revolución con seis caras nuevas de golpe como la del verano anterior. Recalcaba que la clave del éxito sostenido estaba en el reclutamiento inteligente. “Recruitment is our big focus”, remató entonces.

Hoy, esas frases suenan casi como una despedida en diferido de un entrenador que veía cómo el proyecto se desdibujaba ante sus ojos.

Jaissle, el técnico del PIF para la siguiente fase

Mientras Howe se aparta, el foco se clava en Matthias Jaissle. Romano ha sido tajante en su mensaje: el alemán es “top candidate” y las conversaciones están muy avanzadas. Es el número uno en la lista para sustituir a Howe, con el acuerdo “close”.

Jaissle, de 38 años, llega con un aval que pesa mucho en los despachos de PIF: ha ganado dos veces la Asian Champions League con Al-Ahli, club que, como Newcastle, está controlado mayoritariamente por el fondo saudí. Conoce la estructura, entiende la forma de trabajar del propietario y ha demostrado que puede manejar proyectos con grandes expectativas y presión constante.

Para PIF, se trata de un movimiento coherente: mantener el control estratégico del proyecto a través de un técnico alineado con su visión global. Para Newcastle, supone un cambio de registro: del entrenador inglés que reconstruyó el club desde la urgencia y la emoción, al técnico alemán asociado a la nueva generación de entrenadores de pizarra afilada y mentalidad de proyecto.

Un adiós que deja huella… y preguntas

Howe se marcha con el respeto del vestuario y el agradecimiento de una afición que volvió a creer. Deja un título histórico, noches europeas en St James’ Park y la sensación de que Newcastle puede y debe aspirar a más que a sobrevivir.

Pero también deja un club en plena encrucijada: sin varias de sus figuras, con un nuevo entrenador a punto de aterrizar y con la exigencia intacta de un propietario que no concibe pasos atrás.

El próximo movimiento será clave. Si Jaissle firma, heredará un banquillo pesado, un estadio exigente y un proyecto que ya no admite excusas. La pregunta es simple y brutal: ¿podrá el nuevo Newcastle de PIF mantener el listón que dejó Howe mientras reconstruye, otra vez, casi desde cero?