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Enzo Fernández y Rodri: La cuenta atrás que sacude el mercado

El reloj corre en Londres. Chelsea ha fijado las 17:00 BST de este viernes como hora límite para recibir ofertas por Enzo Fernández, tasado en 120 millones de libras. Al otro lado de la mesa, Manchester City mide cada movimiento, consciente de que se juega mucho más que un simple fichaje de alto coste.

El posible traspaso del centrocampista argentino no sería uno más. Lo reuniría de nuevo con Enzo Maresca, ahora técnico del City, con quien ya coincidió en Stamford Bridge. Una relación deportiva intensa, casi de confianza ciega.

En rueda de prensa, Maresca enfrió públicamente el ambiente: “No creo que vayamos a hacer algo hoy”, respondió cuando le preguntaron por movimientos inminentes. Puertas afuera, calma. Puertas adentro, nadie descarta que el City empiece a mover fichas en silencio.

Rodri, la pieza que lo condiciona todo

La operación Fernández está atada a un nombre: Rodri. Sin la salida del internacional español, en el City no contemplan lanzarse a por el argentino. Es así de simple.

Rodri no es un jugador cualquiera. Pivote clave en la era dorada reciente del club, pieza central en el triplete de 2022-23, autor del gol que decidió la final de la Champions ante Inter de Milán. Campeón del mundo con España en 2026, coronado mejor jugador de ese torneo y ganador del Balón de Oro. Números y peso deportivo que explican por qué su marcha sería un terremoto.

A sus 30 años y con 298 partidos a la espalda, el centrocampista quiere volver a casa. Su deseo es jugar en Barcelona, con Real Madrid ya fuera de la puja. El City pide 80 millones de euros (68,4 millones de libras). El Barça, de momento, ha arrancado muy por debajo: una primera oferta de 38,5 millones de libras por un futbolista que acaba contrato el próximo verano.

Según informa BBC Sport, las operaciones de Rodri y Fernández están conectadas, pero no necesariamente tienen que cerrarse al mismo tiempo. Si el City tiene la certeza de que el español se marcha, se sentirá legitimado para lanzar una ofensiva por Fernández. Incluso se contempla que el argentino pueda firmar antes de que Rodri vuelva a jugar tras un pequeño procedimiento en la espalda.

Maresca, el gran valedor de Enzo

El interés del City no nace de la nada. Maresca es uno de los grandes responsables del salto competitivo de Fernández en el Chelsea. Lo hizo capitán cuando Reece James cayó lesionado. Lo alineó en 79 de sus 92 partidos al mando. Y lo exprimió más allá de su etiqueta de mediocentro defensivo.

Por naturaleza, Fernández es un pivote. Sin embargo, el técnico italiano lo adelantó muchas veces la pasada temporada, sobre todo cuando Cole Palmer estuvo ausente. El resultado: 15 goles, su mejor registro goleador como profesional. Una versión más vertical, más llegada, más impacto en el último tercio.

Ese perfil híbrido encaja en varios huecos del tablero de Maresca en el City. El club, propiedad de Abu Dabi, ya ha invertido 116 millones de libras en Elliot Anderson, fichado del Nottingham Forest, otro centrocampista capaz de moverse tanto por delante de la defensa como en posiciones más avanzadas. Anderson y Fernández, por perfil, podrían convivir sin problemas en el mismo once y dar al entrenador una flexibilidad táctica notable.

El City, además, sigue vinculado a otro mediocentro defensivo: Ayyoub Bouaddi, del Lille, aparece en el radar. Señal de que el club no quiere quedarse corto en una zona del campo que ha sustentado su hegemonía reciente.

Ruptura con Chelsea y giro hacia Manchester

La relación entre Fernández y Chelsea se ha ido erosionando desde que Maresca salió del club en enero. El argentino no ha escondido su malestar. En marzo, tras una dura derrota ante Paris Saint-Germain en la Champions League, criticó públicamente al club. Poco después confesó que su sueño era jugar en Madrid. Ese comentario le costó dos partidos en la grada.

Real Madrid zanjó el asunto el mes pasado con un comunicado: no ficharía a Fernández. Con esa puerta cerrada, el City quedó como único candidato de peso en la pelea.

Chelsea ha marcado este viernes como fecha tope para recibir una oferta. No es el cierre del mercado —que llegará el martes 1 de septiembre a las 23:00 BST—, sino una línea roja interna. Según el reportero de BBC Sport Nizaar Kinsella, desde dentro del club insisten en que, si el City no se mueve hoy, la oportunidad se esfuma y Fernández seguirá hasta el verano que viene. Para los londinenses, el escenario es “ganar o ganar”: o retienen a un jugador de élite o ingresan 120 millones de libras.

La gran incógnita es si realmente rechazarían una de las mayores ofertas de la historia si llegara unos días más tarde. Hay precedentes de clubes que se han mantenido firmes. En 2020, Manchester United pensó que Borussia Dortmund solo presionaba cuando fijó el 10 de agosto como fecha límite para fichar a Jadon Sancho. Los ingleses subieron la oferta después… y el Dortmund la rechazó. United tuvo que esperar un año.

Un traspaso que reescribiría las cifras

Si el City llega a los 120 millones de libras, el fichaje de Fernández sería el cuarto más caro de la historia. Colocaría al club de Manchester con dos de las seis operaciones más elevadas de todos los tiempos este mismo verano.

Por encima solo quedarían el traspaso de Alexander Isak de Newcastle a Liverpool por 125 millones el verano pasado y las dos bombas de Paris Saint-Germain en 2017: Neymar y Kylian Mbappé. Anderson ya figura quinto en la lista, y el propio Fernández entró en el top 10 con los 107 millones que pagó Chelsea al Benfica en febrero de 2023.

La incorporación del argentino empujaría el gasto del City este verano por encima de los 250 millones de libras, sumando también a los jóvenes Pierce Charles, Jeremy Monga, Mathys Detourbet y al guardameta suplente Geronimo Rulli. Contando el desembolso de enero —82,5 millones por Antoine Semenyo y Marc Guehi—, el acumulado de 2026 se acercaría a los 350 millones.

El balance, sin embargo, se aligera con varias salidas. Jugadores con contratos importantes como Bernardo Silva y John Stones se han marchado libres, y James Trafford ha sido traspasado al Leeds por hasta 45 millones. Además, el centrocampista Tijjani Reijnders está a punto de firmar por el Al-Qadsiah de la Saudi Pro League en una operación de 52 millones.

Chelsea también juega su propio partido

Si Fernández se marcha, Chelsea no se quedará quieto. El margen que le da su propia fecha límite —más de dos semanas antes del cierre oficial del mercado— le permitiría buscar sustituto. Hace tres semanas, el club vio cómo el Bournemouth rechazaba una oferta de 64 millones de libras por el centrocampista Alex Scott.

Los londinenses han sido uno de los grandes animadores del verano. Rompieron su propio récord con la llegada del mediapunta Morgan Rogers desde Aston Villa por 117 millones. Su gasto ya supera los 300 millones, con 52 millones destinados al defensa de Crystal Palace Maxence Lacroix y 47 millones al lateral derecho de Atalanta Marco Palestra. Vender a Fernández elevaría los ingresos por ventas por encima de los 250 millones.

Heridas abiertas entre clubes

Todo este pulso se cocina sobre un trasfondo de tensión entre Chelsea y City. El origen: la salida de Maresca de Stamford Bridge y su aterrizaje en el Etihad.

Durante sus 18 meses al frente del Chelsea, el italiano chocó con los propietarios en repetidas ocasiones. El 1 de enero dejó el cargo. El equipo era quinto en ese momento y terminó décimo, con Xabi Alonso ya instalado este verano como sustituto del sustituto de Maresca, Liam Rosenior.

En su día se habló de una salida “de mutuo acuerdo”, pero el propio Maresca ha reconocido después que dimitió y que esa decisión “abrió un camino” para su llegada al City. Siempre se le había señalado como principal candidato a relevar a Pep Guardiola cuando el catalán abandonara el club, después de haber sido su asistente. Al final de la temporada, el movimiento se consumó. El City tuvo que pagar una fuerte compensación a Chelsea, pese a que el técnico ya no era su entrenador.

Kinsella lo resume con claridad: por culpa de Maresca, hay “mala sangre” entre Chelsea y Manchester City, y perder a Fernández a manos de los Sky Blues añadiría otro capítulo a la historia. La salida del italiano a mitad de curso desestabilizó al vestuario, incluido el propio Fernández, y desembocó en un largo litigio que terminó con Chelsea recibiendo 17,2 millones de libras en compensación. El técnico, que ya había despertado el interés del City en dos ocasiones antes de marcharse, acabó logrando su objetivo… pero tuvo que disculparse en Instagram y abonar una cantidad no revelada al club londinense.

Ahora, el mismo entrenador puede ser el imán que arrastre a Enzo Fernández hacia Manchester. La pregunta es si el City se atreverá a pulsar el botón antes de que el reloj marque las 17:00. Y, si lo hace, si Rodri será el precio deportivo a pagar por uno de los movimientos más ruidosos que el mercado haya visto en años.

Enzo Fernández y Rodri: La cuenta atrás que sacude el mercado