Everton busca prolongar su buen momento ante Ipswich
Everton afronta su segundo partido de la semana en Hill Dickinson Stadium con la sensación de que algo empieza a encajar. El sábado, el recién ascendido Ipswich Town llega a Liverpool para medir el verdadero alcance del buen arranque de los hombres de David Moyes en la Premier League.
El impulso viene fresco. El miércoles, los Blues se metieron en la cuarta ronda de la Carabao Cup con un 1-0 trabajado ante Wolverhampton Wanderers. Un zurdazo de Charly Alcaraz, culminando una pared inteligente con Tyler Dibling, decidió una eliminatoria cerrada y confirmó que los jugadores de rotación también quieren su cuota de protagonismo.
El premio del triunfo llegó horas después: sorteo de la siguiente ronda y cruce en casa ante Newcastle United, con los partidos fijados para la semana que comienza el 26 de octubre. Otro gran escenario en Goodison… y otra prueba para una plantilla que empieza a oler la competencia interna.
Un Everton sólido y con fondo de armario
En liga, el panorama también es alentador. Everton sigue invicto en la Premier League, con una victoria y tres empates que no deslumbran, pero sí transmiten solidez. No han arrancado arrollando, pero tampoco han concedido derrotas. Y eso, en septiembre, suele ser una buena base para construir.
Ahora llegan dos recién ascendidos en fila: primero Ipswich, después Hull City tras el parón internacional. Sobre el papel, la calidad de los de Moyes debería imponerse ante ambos. El matiz está en el banquillo: varios futbolistas “de fondo de armario” aprovecharon la oportunidad en la Copa y han obligado al cuerpo técnico a replantearse jerarquías.
Alan Irvine, segundo entrenador, lo dejó claro tras el triunfo ante Wolves. Contó que antes del partido desafió directamente a Tyler Dibling: “Tienes tu oportunidad; asegúrate de rendir bien y así le das al míster una gran decisión que tomar sobre si entras en el equipo la próxima vez”. El joven respondió con personalidad: asistió el gol de la victoria y se llevó el premio a mejor jugador del encuentro.
Irvine también confesó estar “absolutamente encantado” por Alcaraz, al que describió como un futbolista “enormemente decepcionado” cada vez que no aparece en el once inicial. Con 23 años y un gol decisivo en la mochila, el argentino empuja la puerta. Y Moyes, poco a poco, empieza a tener un auténtico dolor de cabeza… del tipo que todo entrenador quiere.
Ipswich no viene de paseo
El contexto invita a pensar en un partido cómodo. La realidad no tanto. Ipswich Town, recién ascendido tras terminar segundo la temporada pasada, se está adaptando con más oficio que miedo a la máxima categoría. El equipo de Gary O’Neil se mueve en mitad de tabla con dos victorias y dos derrotas, un balance que, visto su calendario, habla bien del grupo.
Los datos de Opta apuntaban a uno de los inicios de temporada más duros del campeonato para los Tractor Boys. Aun así, han respondido. Su último capítulo en liga fue una declaración de carácter: 2-3 a domicilio frente a Crystal Palace, con un gol de Zian Flemming en el minuto 90 en Selhurst Park. Una victoria de las que se recuerdan en el vestuario y que alimenta la confianza de un recién llegado a la élite.
No llegan como víctimas. Llegan crecidos.
Dudas, retornos y un once con mensajes
En la previa, David Moyes confirmó que Harrison Armstrong está disponible, aunque todavía no al cien por cien para ser titular. Rohl, en cambio, seguirá fuera, con un parte médico que continúa siendo poco concreto.
La gran incógnita es cuánto peso tendrán los héroes de la Carabao Cup. Alcaraz y Dibling sueñan con entrar en el once, pero las bandas y la medular son, probablemente, las zonas con mayor competencia en la plantilla. Ganarse un hueco ahí no será sencillo, por mucho que el miércoles hayan levantado la mano.
En defensa sí se esperan movimientos claros. Jarrad Branthwaite, recién convocado con la selección de Inglaterra, apunta a regresar al eje de la zaga junto a James Tarkowski, tras el descanso que ambos disfrutaron a mitad de semana. Jake O'Brien acompañó a Michael Keane en el triunfo ante Wolves, pero el regreso de la pareja titular parece casi cantado.
La alineación prevista de Everton en un 4-3-2-1 dibuja un equipo reconocible y con bastante peso creativo:
Pickford; Maitland-Niles, Tarkowski, Branthwaite, Mykolenko; Hackney, Garner, Dewsbury-Hall; Grealish, Barry, George.
Un bloque que mezcla jerarquía atrás, piernas en la sala de máquinas y talento entre líneas. Si a eso se le suma el hambre de los que esperan su oportunidad desde el banquillo, el escenario para Moyes es ideal: nadie puede relajarse.
Horario, escenario y una grada que quiere más
El choque se disputará el sábado 19 de septiembre de 2026, a las 15:00 (BST), en Hill Dickinson Stadium, en Liverpool. Un horario clásico, de fútbol de sábado por la tarde, pero con una limitación conocida: el partido no será retransmitido en directo en el Reino Unido por el embargo que afecta a los encuentros de Premier League en esa franja.
Para los aficionados locales, la única forma de vivirlo en tiempo real será en el estadio o siguiendo las actualizaciones minuto a minuto en espacios como el foro en directo de ToffeeWeb. La sensación, en cualquier caso, es que la grada llega con ganas de comprobar si este Everton invicto en liga sabe también imponerse cuando el cartel lo señala como claro favorito.
Porque ahí está el siguiente paso para este equipo: no solo competir ante rivales de entidad, sino aprender a dominar, a mandar y a resolver partidos como este sin dejar la puerta abierta a sobresaltos. Ipswich, con su energía de recién ascendido y la moral alta tras lo de Selhurst Park, llega dispuesto a comprobar si los de Moyes ya están preparados para eso.






