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Everton y Tottenham: movimientos estratégicos en el mercado

Everton y Tottenham movieron ficha con fuerza en el mercado, en dos operaciones que dicen mucho de hacia dónde quieren ir ambos clubes. Una mirada al futuro, pero con exigencia inmediata.

Hackney, el nuevo motor del proyecto de Everton

Hayden Hackney ya es jugador de Everton. El club de Merseyside ha cerrado con Middlesbrough un acuerdo que puede alcanzar los 25 millones de libras, con un pago inicial de 16,5 millones y variables que dependen, entre otras cosas, de que el centrocampista llegue a jugar con la selección absoluta de Inglaterra.

No es un fichaje menor. Hackney, de 24 años, fue elegido mejor jugador de la Championship la pasada temporada. Le quedaba solo un año de contrato, pero Middlesbrough resistió. Rechazó varias ofertas de Everton, se aferró a su tasación y se apoyó en el interés firme de Crystal Palace para mantener el precio. Aun así, el jugador tenía clara su decisión: quería Goodison, quería Everton.

El acuerdo incluye un contrato de cinco años para el mediocentro, que aterriza en un club en plena transición, con nuevo estadio en el horizonte y una exigencia creciente en la élite. La operación encaja con el siguiente paso que pretende dar la entidad: rejuvenecer, invertir con criterio y encontrar valor en la segunda categoría.

Hackney lo explicó sin rodeos. En cuanto habló con el entrenador, supo que ese era el paso. Le sedujo el tamaño del club, el nuevo estadio y, sobre todo, la trayectoria de su técnico a la hora de convertir jugadores de Championship en futbolistas sólidos de Premier League. Quiere ser el siguiente en esa lista.

Su propio autorretrato encaja con lo que Everton necesita: un centrocampista capaz de abarcar campo, con llegada al área, compromiso defensivo y personalidad para conducir la pelota. Aún no ha debutado en la Premier, pero se ve con margen de crecimiento y confía en que, una vez se adapte al ritmo de la liga, su rendimiento dé un salto.

No llega de la nada. Hackney fue pieza del combinado inglés que conquistó el Europeo sub-21 en 2025. Ese título y su impacto en Middlesbrough lo pusieron en el radar de varios clubes, entre ellos un Everton que ya lo quiso el verano pasado.

David Moyes, que buscó su fichaje hace un año antes de priorizar otras posiciones, por fin lo tiene a sus órdenes. El técnico escocés, que ha construido parte de su reputación detectando talento en la Championship y elevándolo en la máxima categoría, ve en Hackney otro proyecto con potencial y valor de mercado. Lo quiere para subir el nivel de la competencia en el centro del campo desde ya.

Everton, además, está cerca de cerrar la llegada del extremo Tyrique George desde Chelsea, lo que refuerza la idea de un verano orientado a juventud, proyección y hambre. Hackney es el símbolo central de ese giro.

Tottenham se lanza a por el talento de Mateus Fernandes

Mientras en Merseyside se celebraba una operación estratégica, en el norte de Londres Tottenham firmaba un golpe de efecto. Mateus Fernandes ya es jugador de Spurs en un traspaso de 85 millones de libras procedente de West Ham, una cifra que marca un nuevo récord en la historia del club.

El internacional portugués, de 21 años, ha seguido un camino acelerado. Formado en Sporting, dejó su sello en la temporada 2024-25 con Southampton antes de llegar a West Ham el pasado agosto. En poco tiempo se ganó un nombre en la Premier por su mezcla de calidad técnica, energía y lectura del juego.

Roberto De Zerbi, entrenador de Tottenham, llevaba tiempo siguiéndolo. Lo ve como un centrocampista hecho a la medida de su idea de juego: pelota al pie, valentía para recibir bajo presión, ritmo alto con y sin balón, y la inteligencia necesaria para interpretar espacios y tiempos. Lo considera una pieza clave para elevar el nivel del equipo en partidos grandes, donde el margen de error es mínimo.

El propio Mateus subraya el papel del técnico en su decisión. Para él, Spurs es un club enorme, pero la conversación con De Zerbi fue determinante. Coinciden en una visión de fútbol agresiva, con un equipo que entra al campo para mandar, competir cada duelo y buscar la victoria en cada jornada. El portugués llega con el discurso de quien no quiere esconderse: dice que viene a darlo todo por el club y que tiene prisa por empezar, conocer a la afición y asentarse en el vestuario.

De Zerbi insiste en un perfil muy concreto: un jugador que no se asusta cuando el partido se enreda, que sabe progresar la pelota, que trabaja para el colectivo y que se atreve a asumir responsabilidades en momentos complicados. Tottenham quiere un centro del campo que domine, no que sobreviva. Fernandes encaja en esa ambición.

El salto económico es evidente. Pagar 85 millones por un mediocentro de 21 años es una declaración de intenciones. Spurs apuesta por un futbolista que ya ha demostrado consistencia en la Premier y que todavía tiene margen de mejora. El club confía en que el entorno, el estilo de juego y la exigencia competitiva sean el caldo de cultivo perfecto para que dé ese siguiente paso.

Entre la apuesta calculada de Everton por Hackney y el golpe de autoridad de Tottenham con Fernandes, la Premier vuelve a dejar claro dónde se juega hoy la batalla: en el centro del campo y en el mercado. La pregunta es quién habrá elegido mejor cuando la temporada entre en su tramo decisivo.