Ferran Torres cerca de París: acuerdo de 50 millones entre Barça y PSG
El futuro de Ferran Torres se aleja del Camp Nou y apunta con fuerza al Parque de los Príncipes. Barcelona y Paris Saint-Germain ultiman un acuerdo cercano a los 50 millones de euros por el atacante, campeón del mundo, en una operación que entra ya en su recta final.
Según informa MARCA, las conversaciones entre Barça y PSG están muy avanzadas después de que el jugador diera el visto bueno definitivo al proyecto parisino. Ferran ya ha aceptado las condiciones del contrato que le ofrece el vigente bicampeón de Europa, paso clave para que las negociaciones entre clubes se aceleraran.
En estos momentos, el acuerdo se cocina en los detalles más delicados: la estructura de los pagos y los posibles bonus. En Barcelona confían en cerrar un paquete global de 50 millones por un futbolista que termina contrato dentro de un año. Una venta que, en el contexto económico azulgrana, tiene un peso evidente.
El propio Ferran abrió la puerta a su salida a comienzos de semana, con unas declaraciones que encendieron las alarmas sobre su continuidad. Ese gesto fue la señal que esperaba el PSG. En cuanto recibió la confirmación del interés del jugador en mudarse a París, el club francés se movió con rapidez.
La necesidad en el Parque de los Príncipes es clara. Tras las salidas este verano de Gonçalo Ramos y Randal Kolo Muani, el PSG buscaba un nuevo delantero suplente con capacidad para ofrecer gol, movilidad y versatilidad en ataque. Luis Enrique no dudó: pidió específicamente a Ferran Torres, a quien conoce bien de su etapa en la selección y de su paso por el Barça.
El calendario también está marcado. La intención de todas las partes es que el traspaso se haga oficial la próxima semana, cuando Ferran regrese de sus vacaciones posteriores al Mundial. Será entonces cuando el jugador pueda cerrar formalmente su adiós al Barcelona y empezar a preparar su aterrizaje en un vestuario que no deja de reinventarse.
Si nada se tuerce en las próximas horas, Ferran cambiará el azulgrana por el azul parisino en una operación que dice mucho del momento de ambos clubes: uno obligado a vender para cuadrar cuentas; el otro, decidido a seguir reforzando una plantilla que no se conforma con dominar Europa.






