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Por qué los fichajes de verano del Tottenham podrían ser uno de los peores en la historia de la Premier League

Un inicio de temporada que advierte problemas

El primer fin de semana de la Premier League ofreció a los aficionados un espectáculo lleno de sorpresas y momentos para disfrutar del fracaso ajeno. La temporada arrancó mostrando rápidamente las dificultades de varios clubes en plena transición.

Entre ellos, Tottenham Hotspur destaca por tener una ventana de fichajes que podría quedar marcada como una de las peores de la historia del campeonato inglés, comparable con el desastre tras la salida de Gareth Bale en 2014.

Un verano caro y poco efectivo

Se han invertido aproximadamente 350 millones de libras en nuevos jugadores, pero la mayoría de estas incorporaciones parecen decisiones equivocadas. No fue necesario ver la pobre actuación ante Brentford para llegar a esa conclusión.

  • Sandro Tonali: Buen futbolista que puede mejorar el mediocampo, aunque 60 millones de libras debería ser el máximo valor por él.
  • Jan Paul van Hecke: Tiene experiencia con De Zerbi y puede cubrir la baja de Christian Romero, pero cambiarlo por un jugador del Brighton suele ser un error.

Estos dos podrían considerarse aciertos relativos, pero el resto de fichajes deja dudas.

Incertidumbre y rendimiento irregular

  • Omar Marmoush: Solo mostró un periodo destacado de seis meses en Frankfurt, sin consolidarse aún en un puesto fijo.
  • Savinho: Ha tenido momentos esporádicos sin demostrar constancia ni la garra necesaria.
  • Mateus Fernandes: Su paso por la Premier League ha sido poco convincente, con descensos en sus últimos dos años.
  • Andrew Robertson: Llegó para reemplazar a Djed Spence, pero no parece estar a la altura.
  • Marcos Senesi: Destaca más por el buen trabajo táctico de su entrenador que por su calidad individual.

En total, se gastaron más de 360 millones en jugadores que no mejoran al equipo anterior, muchos con antecedentes poco confiables y cuyo valor actual es alrededor de 200 millones, sin contar los salarios altos que seguramente perciben.

El desafío de De Zerbi

El técnico italiano es el entrenador mejor pagado del mundo, una apuesta arriesgada por parte del club pese a sus limitados logros previos y su temperamento complicado, evidente tras la dura derrota contra Brentford cuando criticó la falta de lucha de su equipo.

“El equipo no peleó de la manera correcta”, dijo De Zerbi tras el encuentro.

Tottenham mostró una actitud débil, con posesión lenta, pases imprecisos y sin dirección clara. El resultado pudo haber sido mucho peor si no hubiera fallado un penalti.

El club necesita urgentemente un buen arranque para que el proyecto de De Zerbi funcione y para superar la fragilidad mental que ha sufrido en las últimas temporadas. Cualquier tropiezo más podría generar un ambiente negativo similar al vivido cuando Frank enfrentó presión en otoño pasado a pesar de buenos resultados iniciales.

Presión y expectativas

Al no disputar la Champions League, De Zerbi tiene tiempo para trabajar tácticamente durante la semana, lo cual puede ser positivo o aumentar la presión según cómo se mire. Pero todo depende de la calidad del plantel, que ha consumido tres años de presupuesto en una sola ventana.

En su afán por mostrar que la salida de Daniel Levy significa un cambio radical y para satisfacer a sus seguidores, la directiva ha caído en la ilusión de que gastar grandes sumas garantiza calidad inmediata. Los nombres de Tonali, Fernandes, Marmoush y Savinho son jugadores promedio con precios de élite.

No es tan catastrófico como gastar todo el dinero de Bale en Soldado, Paulinho y Lamela, pero si De Zerbi no logra mantener la estabilidad esta temporada, el daño podría ser aún mayor y durar años.