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FIFA prohíbe botellas reutilizables a una semana del Mundial

A solo siete días del inicio del Mundial, previsto para el 11 de junio, Fifa ha dado un giro brusco a una de sus normas de acceso a los estadios: los aficionados ya no podrán entrar con botellas de agua reutilizables, ni siquiera vacías y transparentes, por “motivos de seguridad”.

Hasta ahora, el código oficial de conducta en los estadios era claro: se permitía el acceso con botellas de plástico reutilizables, transparentes, de hasta un litro de capacidad. Esa línea ha desaparecido. En su lugar, una prohibición tajante que incluye botellas, vasos, tarros y latas. Todo fuera.

La justificación de Fifa se centra en el riesgo de incidentes. El organismo asegura que la medida “reducirá el riesgo de lesiones” provocadas por objetos lanzados desde la grada. El mensaje es inequívoco: menos posibles proyectiles, menos problemas.

“Fifa está comprometida con la protección de la salud y la seguridad de todos los jugadores, árbitros, aficionados, voluntarios y personal”, señaló la organización en un comunicado. Seguridad por encima de comodidad. Esa es la línea oficial.

Agua sí, pero pasando por caja

Los aficionados podrán comprar agua dentro de los estadios. Fifa se ha apresurado a prometer que no se cobrará por encima de los precios habituales de cada recinto. Es decir, no habrá un “recargo Mundial” sobre las botellas que ya se venden en esos estadios durante otros eventos.

“Dentro del perímetro del estadio, el precio de las botellas de agua para la Fifa World Cup 2026 se mantendrá en línea con otros eventos celebrados en cada estadio”, afirma el comunicado. El matiz es importante: se habla de coherencia con los precios habituales del recinto, no de precios bajos.

La marcha atrás llega en un contexto especialmente sensible. Aficionados de distintos países ya habían denunciado entradas “exorbitantes” y billetes de tren disparados para desplazarse entre sedes. El veto a las botellas personales se suma a una sensación creciente de que el coste de seguir el torneo no deja de aumentar.

Calor extremo y medidas en entredicho

El cambio de política estalla además en medio de las advertencias de la comunidad científica. Expertos en salud y clima han calificado de “inadecuadas” las medidas de seguridad térmica diseñadas para este Mundial, con previsiones de temperaturas peligrosas en 14 de las 16 sedes.

Fifa asegura que trabaja “estrechamente” con los comités organizadores de cada ciudad y con las autoridades locales para mitigar el impacto del calor en los aficionados. En su lista de recursos aparecen estaciones de nebulización, ventiladores, puntos de hidratación, carpas de refrigeración y otras zonas de alivio repartidas alrededor del perímetro de los estadios.

En teoría, el aficionado tendrá opciones para refrescarse y beber agua sin necesidad de llevar su propia botella. En la práctica, la duda es obvia: ¿será suficiente cuando el termómetro apriete?

La sombra de Qatar y el enfado de las peñas

No es la primera vez que Fifa bloquea el acceso con botellas. En el último Mundial, celebrado en Qatar, los aficionados tampoco pudieron entrar con recipientes propios a los estadios. Aquella decisión ya generó malestar, aunque el contexto político y organizativo del torneo acaparó entonces la mayoría de los focos.

Esta vez, el rechazo se ha hecho notar de inmediato. El grupo de aficionados ingleses Free Lions calificó la decisión de “cambio extraño y tardío”. En un comunicado difundido en X, recordaron que en todas sus conversaciones con Fifa la disponibilidad de agua gratuita dentro de los estadios fue “un punto clave” y que se les aseguró que los aficionados podrían llevar su propia botella.

El giro de última hora ha encendido las sospechas. “Naturalmente, el pensamiento inmediato de los aficionados es que se trata de la última maniobra para sacar más dinero”, denunciaron. El mensaje va al corazón del malestar: en estadios muy calurosos, muchos de ellos al aire libre, el simple gesto de permitir una botella vacía parece, para las peñas, una concesión mínima.

Free Lions remató con una petición tan simple como contundente: que las fuentes de agua dentro de los estadios sigan siendo gratuitas y que no aparezca, ni siquiera, la tentación de cobrar por usarlas. “Esperamos que las fuentes de agua en los estadios sigan siendo gratuitas, ojalá no te cobren ni en la cola”, ironizaron.

Entre la seguridad y la desconfianza

Fifa se blinda en la narrativa de la seguridad. Los grupos de aficionados, en cambio, leen la medida con el prisma del bolsillo y del calor. Entre ambos discursos se abre una brecha que el torneo pondrá a prueba desde el primer día.

Las próximas semanas dirán si las estaciones de hidratación, las carpas de refrigeración y las promesas de precios “habituales” bastan para calmar a unas gradas que llegan al Mundial con ilusión, pero también con la sensación de que cada sorbo cuesta un poco más caro.