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Futuro incierto de Jack Grealish y Tyrique George en Everton

En Goodison Park hay dos carpetas abiertas sobre la mesa de David Moyes y ninguna tiene todavía la palabra “aprobado” escrita en la portada. Jack Grealish y Tyrique George han llegado cedidos, han dejado sensaciones muy distintas, pero comparten ahora el mismo punto de incertidumbre: nadie en Everton sabe aún si seguirán más allá del verano.

Grealish, brillo, lesión y un regreso a un City diferente

Grealish aterrizó desde Manchester City el verano pasado con una temporada entera por delante para relanzarse. Y lo hizo. Hasta que el pie dijo basta.

Antes de la lesión, el internacional inglés había empezado a justificar la apuesta: dos goles, seis asistencias y 18 titularidades en la Premier League con la camiseta de Everton. Números que no deslumbran en frío, pero que cobran valor en un equipo que ha tenido que pelear cada punto.

La campaña del atacante de 30 años se cortó de golpe por una fractura en el pie, una lesión lo bastante seria como para pasar por quirófano y colocar una placa. Ahí cambió todo. Para el jugador, para Everton y también para City.

Mientras Grealish se recupera, en el Etihad se abre una nueva era. El club ha confirmado la salida de Pep Guardiola y el extremo regresará, en principio, a un vestuario bajo un nuevo entrenador y con contrato vigente hasta 2027. No es un detalle menor: cualquier decisión de Everton tendrá que medirse también con los planes del próximo técnico de City.

Moyes, sin embargo, ha querido subrayar el vínculo creado en estos meses. En su comparecencia previa al duelo contra Tottenham, el técnico explicó que el club ha seguido de cerca la rehabilitación del jugador y que las noticias son alentadoras. El cirujano, según relató, se muestra muy satisfecho con la evolución de la fractura y el estado del pie.

Lo llamativo es que Grealish ha continuado bajo el paraguas médico de Everton. En la mayoría de casos, un cedido con una lesión de larga duración vuelve a su club de origen para completar el proceso. Esta vez no. El cuerpo técnico y sanitario de Goodison ha optado por acompañarle hasta el final, un gesto que habla tanto del cuidado hacia el futbolista como del interés real en mantener abierta la puerta a una continuidad.

Aun así, Moyes fue claro: “Nos gustan Tyrique y Jack, pero todavía no hay respuesta”. El aprecio no se traduce, de momento, en compromiso.

Tyrique George, poco escaparate y buena impresión interna

La situación de Tyrique George se escribe con otros trazos. El joven delantero llegó procedente de Chelsea en el mercado de enero, con 20 años y un futuro por definir. El presente, de momento, apenas le ha dado margen para mostrarse.

Solo una titularidad en la Premier League y 182 minutos totales en la competición. Demasiado poco para que el gran público saque conclusiones, suficiente para que Moyes y su cuerpo técnico se formen una opinión de puertas adentro.

Y esa opinión es positiva. El entrenador describió a George como un chico “excelente”, elogió su ética de trabajo y dejó claro que en Finch Farm están contentos con lo que ven cada día, aunque el protagonismo en los partidos haya sido mínimo.

El caso del atacante es casi el reverso de Grealish: menos impacto en el césped, pero sin la carga de una lesión grave ni un salario de estrella ni un contrato largo con un gigante de la liga. Everton tiene más margen para maniobrar, pero también menos evidencias competitivas sobre las que basar una inversión definitiva.

Moyes lo resumió sin rodeos: los dos regresarán, en principio, a sus clubes cuando acabe la temporada. A partir de ahí, el verano marcará el camino.

Mykolenko, la certeza en medio de las dudas

En un escenario de interrogantes, hay al menos una noticia que se encamina hacia el sí. Moyes confirmó que Everton está “muy cerca” de cerrar un nuevo contrato con Vitalii Mykolenko, pieza clave en el sistema defensivo.

Mientras el club se toma su tiempo para decidir si convierte en permanentes las apuestas por Grealish y George, la renovación del lateral ucraniano apunta a convertirse en el primer movimiento firme del verano. Un mensaje de estabilidad en una plantilla que ha vivido meses de tensión deportiva e institucional.

Un verano de decisiones fuertes

Everton se asoma a un mercado lleno de matices. Grealish ha demostrado que puede marcar diferencias cuando está sano, pero arrastra una lesión importante y pertenece a un City que cambia de jefe. George ilusiona por carácter y proyección, aunque apenas ha tenido minutos en la élite. Mykolenko, mientras tanto, se encamina a sellar su futuro en azul.

Moyes lo ha dejado en pausa: “A medida que avance el verano, decidiremos qué camino tomar con los dos”. El reloj, sin embargo, ya ha empezado a correr. Y en Goodison tendrán que decidir cuánto vale exactamente el talento que han tenido prestado esta temporada.

Futuro incierto de Jack Grealish y Tyrique George en Everton