Mercado de fichajes: Arsenal busca a Guimarães y Barcola, Tottenham se lanza a la acción
El Mundial no frena nada. Mientras las selecciones se juegan el honor, los despachos de la Premier League viven un verano desatado, con Arsenal, Tottenham, Manchester United, Chelsea y Liverpool empujando sus límites económicos y deportivos.
Arsenal, entre el golpe de efecto y las salidas incómodas
En el norte de Londres, Arsenal se mueve como un club campeón que quiere seguir mandando. El nombre que más ruido genera es el de Bruno Guimaraes. En Newcastle empiezan a temer que al capitán se le haya “girado la cabeza” ante el interés gunner.
El club londinense ya mantuvo conversaciones iniciales con los representantes del brasileño para conocer su situación. Después llegó una propuesta informal de alrededor de 55 millones de libras. Newcastle la rechazó sin titubeos, pero la sensación que deja la operación es otra: el jugador ya sabe que Arsenal va en serio.
En paralelo, el club explora el mercado de extremos zurdos. Bradley Barcola se ha colado en la lista prioritaria. Paris Saint-Germain, que al principio se negaba a escuchar ofertas, empieza a aflojar. El francés, reacio a renovar al no sentirse titular indiscutible, abre una puerta que Arsenal quiere cruzar. Informes apuntan a que cifras por encima de los 116 millones de libras que Manchester City pagó por Elliot Anderson podrían hacer dudar a los parisinos. El club londinense incluso planificó un seguimiento específico durante el 3-0 de Francia ante Suecia, partido en el que Barcola firmó el segundo tanto de Les Bleus.
Mientras sueña con grandes nombres, Arsenal también limpia plantilla. Leandro Trossard, pieza útil pero prescindible en el nuevo escenario, tiene una oferta aceptada por parte del club: 17 millones de libras de Besiktas. Falta lo más importante: el sí del belga. Llegó en 2023 desde Brighton por 20,6 millones, suma 36 goles y 34 asistencias en 174 partidos y ahora disputa el Mundial con Bélgica, con dos goles en tres encuentros antes de medirse a Senegal en octavos. Él decidirá si da un giro a su carrera en Turquía o pelea por un hueco en un campeón que no se detiene.
Y en el horizonte, otra bomba: Barcelona estudia la posibilidad de ir a por William Saliba. El central francés es objetivo prioritario para el club azulgrana, según Ekrem Konur, pero la operación se asoma a lo imposible. Arsenal solo se sentaría a negociar por una cifra cercana a los 130 millones de libras. Hablamos de un potencial récord mundial para un defensa. El interés existe; la viabilidad es otra historia.
Tottenham, chequera desatada y un mensaje a toda la liga
Al otro lado del norte de Londres, Tottenham ha decidido dejar de mirar por el retrovisor. El club ha roto su propio récord de traspaso dos veces en cuestión de días.
Primero, cerró el fichaje de Sandro Tonali desde Newcastle por 100 millones de libras. Un golpe directo a un rival de la zona alta y una declaración de intenciones en el centro del campo. Y ahora llega Mateus Fernandes desde West Ham por 85 millones, nuevo récord del club y un contrato de seis años para un futbolista de solo 21.
Roberto De Zerbi, técnico spur, no escondió su fascinación por el centrocampista: lleva tiempo admirando a un jugador que mezcla calidad con balón, intensidad e inteligencia táctica, justo lo que exige su modelo. Destaca su experiencia previa en Premier, su capacidad para jugar bajo presión, progresar la jugada, trabajar sin balón y atreverse en los momentos complicados. Para De Zerbi, Tottenham es el entorno ideal para que Fernandes dé el siguiente salto.
El propio jugador, en su presentación, subrayó el papel decisivo del entrenador y la sintonía en la idea de fútbol: un equipo agresivo, con energía, que sale a ganar cada partido. Llega con hambre y con el peso de un fichaje histórico sobre los hombros.
Y no es el último movimiento. Tottenham quiere a Eli Junior Kroupi, delantero de Bournemouth, como siguiente gran apuesta. El club del sur de Inglaterra pide más de 80 millones de libras, y la puja promete ser feroz: Arsenal y Paris Saint-Germain también lo quieren. De Zerbi, que ha pedido tener la plantilla cerrada antes del inicio de la pretemporada la próxima semana, aprieta para acelerar.
El radar spur también señala a Rafael Leao, de AC Milan, y a Savinho, de Manchester City. Después de años de dudas, el mensaje es claro: Tottenham ha dejado de ser un espectador de lujo en el mercado.
Manchester United, obligado a reaccionar
Mientras Tottenham se lleva a Mateus Fernandes y Sandro Tonali, Manchester United vuelve a sentir ese déjà vu tan conocido: llegar tarde a los grandes objetivos. Michael Carrick y la estructura liderada por INEOS han tenido que rehacer la hoja de ruta en tiempo récord.
El nuevo foco está en el centro del campo. Alex Scott, de Bournemouth, se ha convertido en prioridad. El problema es que su club no quiere vender. El contrato del inglés va hasta 2028 y en la costa sur lo valoran en torno a los 80 millones de libras. United, sin embargo, no se limita a un solo nombre.
En la lista aparecen Felix Nmecha, de Borussia Dortmund, el francés Aurelien Tchouameni, de Real Madrid, Carlos Baleba, de Brighton, y Sander Berge, de Fulham. Un abanico amplio, con perfiles distintos, para reforzar una zona que debe sostener el regreso del club a la Champions League.
Scott está muy arriba en las preferencias, según Ben Jacobs, pero la negociación se anuncia áspera. Baleba y Berge siguen también en el radar. Tonali, pese a ser muy apreciado internamente, ya está en conversaciones avanzadas con Tottenham. Otro tren que parece escaparse.
PSG y el caso Barcola: del “no se vende” al “depende del precio”
En París, el caso Bradley Barcola resume bien cómo cambia el mercado en cuestión de semanas. Paris Saint-Germain había cerrado la puerta a su salida. Hoy, la cerradura ya no parece tan firme.
La postura del jugador, reacio a firmar una renovación sin garantías de protagonismo, ha modificado el escenario. Arsenal, que lo tiene en su lista junto a Morgan Rogers y Christos Tzolis para reforzar la banda izquierda, huele la oportunidad. Informaciones apuntan a que cifras muy elevadas, por encima de los 116 millones que City pagó por Elliot Anderson, podrían abrir una negociación real.
Arsenal ha recibido señales de que un acuerdo no es imposible. Y cuando un club con el músculo económico y el momento deportivo de los gunners se convence de que puede ir a por un futbolista, el mercado entero toma nota.
Movimiento de banquillos: Forest rompe con Pereira y apunta a Glasner
No solo se mueven jugadores. En Nottingham Forest, el terremoto llega al banquillo. Vitor Pereira ha confirmado su destitución como entrenador, una decisión que, según él mismo, le ha pillado “por completa sorpresa y sin ningún aviso”.
El portugués firmó en febrero un contrato de 18 meses, salvó al equipo del descenso y lo llevó hasta semifinales de la Europa League. En su acuerdo existía una cláusula de ruptura en junio, y el club le comunicó su decisión de cambiar de rumbo apenas dos minutos antes de que expirara.
Pereira se marcha dolido, pero con orgullo por el trabajo realizado. Forest, por su parte, se prepara para un giro radical: Oliver Glasner, recientemente desvinculado de Crystal Palace, está llamado a tomar el relevo. Un movimiento que puede redibujar también el mapa táctico de la Premier.
Juventus mira al Mundial y apunta a Brobbey
Fuera de Inglaterra, Juventus afina su puntería en el Mundial. Brian Brobbey, delantero de Sunderland, ha llamado la atención del club turinés tras un torneo notable con la selección de Países Bajos.
Según Tutto Mercato, el ariete de 24 años aparece como alternativa a Randal Kolo Muani, prioridad de la Juve. El francés, sin sitio en Paris Saint-Germain y tras una cesión gris en Tottenham, ya conoce Turín de una etapa anterior a préstamo. Si la operación por Kolo Muani se complica, el foco bianconero se girará con fuerza hacia Brobbey.
Un mercado sin freno
Con grandes fichajes cerrados, operaciones imposibles sobre la mesa y entrenadores cambiando de acera en plena élite, la sensación es inequívoca: este verano no entiende de límites. Tottenham gasta como nunca, Arsenal tienta a pilares ajenos, Manchester United busca recomponerse sobre la marcha, y Barcelona se asoma a un fichaje de récord.
La pregunta ya no es quién se moverá, sino quién se atreverá a quedarse quieto.





