Gattuso celebra la remontada de la Lazio y se prepara para el Milan
La Lazio salió del borde del precipicio y Gennaro Gattuso no ocultó su orgullo. Su equipo remontó un 2-1 agónico ante el Udinese, un triunfo que el técnico leyó como algo más que tres puntos: una señal de carácter en plena reconstrucción.
El partido se torció con el gol de Jesper Karlstrom en la segunda parte. La Lazio venía tocada por la eliminación en Coppa Italia ante el Mantova en agosto, el tipo de tropiezo que deja cicatriz en un vestuario que todavía se acostumbra a un nuevo entrenador, a nuevas ideas, a una nueva piel táctica.
La respuesta, sin embargo, fue de equipo grande. Davide Frattesi apareció para igualar el marcador y Albert Gudmundsson culminó la remontada, desatando el alivio en el entorno biancoceleste y dándole a Gattuso la primera gran prueba de que su mensaje empieza a calar.
“Desmantelamos todo”
El técnico no maquilló el proceso. Al contrario, lo subrayó con crudeza y satisfacción contenida.
«La mentalidad y las ganas», destacó Gattuso en declaraciones a Sky Sport, recogidas por TuttoMercatoWeb. «Lo hemos desmantelado todo respecto al año pasado, cuando había un maestro del 4-3-3, y estamos intentando hacer algo diferente. Los chicos están haciendo bien las cosas. Lo que intentamos proponer no es fácil, pero el equipo está vivo».
Esa palabra, “vivo”, define bien el momento. La Lazio no es todavía un producto acabado, ni mucho menos. Pero el giro de guion ante el Udinese, después del golpe sufrido ante el Mantova en el Stadio Olimpico el 16 de agosto, ofrece a Gattuso algo de lo que alimentarse: la certeza de que el grupo no se derrumba a la primera sacudida.
Agradecimiento a Lotito y Fabiani
En medio de la reconstrucción táctica, Gattuso quiso poner en primer plano a quienes han manejado los hilos del mercado.
«Con gran dificultad, hemos hecho un mercado que no pensábamos poder hacer», admitió. «Tengo que dar las gracias tanto a él como a Fabiani; merecen un mérito enorme por los jugadores que han llegado».
El “él” al que se refiere es Claudio Lotito, presidente de la Lazio, acompañado en cada operación por el director deportivo Angelo Fabiani. Entre todos han tratado de dar al técnico las piezas para acelerar una transición compleja: despedirse de un modelo muy definido y abrazar el fútbol agresivo y emocional que siempre ha acompañado a Gattuso.
Los nombres ya están sobre la mesa. Ahora, el reto es convertirlos en un once reconocible, en un bloque que responda como lo hizo ante el Udinese cuando el partido parecía escaparse.
El Milan en el horizonte
Y justo cuando la Lazio empieza a enseñar colmillo, el calendario le coloca delante al club que marcó la vida de Gattuso. El Milan. Doce años de carrera, títulos, noches europeas, una identidad forjada a fuego en San Siro.
El propio técnico lo recordó con un punto de nostalgia: «De niño, recuerdo el desfile después del partido contra el Steaua con mi padre. Para mí siempre fue un honor y un sueño que duró 12 años».
Ese pasado no se borra. Pero Gattuso dejó claro que, al menos por 90 minutos, quedará aparcado.
«Todo el cariño y la alegría no se pueden olvidar, pero hoy tengo otro trabajo y el domingo espero quitarle puntos al equipo de mi corazón», sentenció.
La frase marca el tono de lo que viene: un entrenador que no reniega de su historia, pero que ahora se debe a una Lazio que empieza a creer. La remontada ante el Udinese fue el primer rugido. El examen emocional, y quizá el más revelador, llegará frente al Milan. Ahí se verá si este equipo está simplemente vivo… o preparado para morder en serio.






