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El gigante croata que agita el mercado de invierno

Los despachos de la Premier League ya miran hacia enero y un nombre empieza a repetirse en demasiadas reuniones como para ser casualidad: un delantero croata de 195 centímetros, voraz en el área y con cifras que obligan a tomar nota. Según informa TEAMtalk, Manchester United, Tottenham y Everton se han metido de lleno en la carrera por el ariete de 24 años, convertida ya en una pugna abierta antes incluso de que se abra el mercado.

No es una moda pasajera. Sus números hablan con una contundencia que pocos pueden igualar: 12 goles en sus últimos 14 partidos, 10 de ellos en apenas siete encuentros de liga doméstica. Racha encendida, confianza desatada. Y, como suele ocurrir, la Premier huele sangre.

De Zagreb a la agenda de media Premier

El impacto del delantero no se limita al campeonato croata. Su forma se ha trasladado también al escenario internacional: en su tercera aparición con la selección de Croacia, estrenó su cuenta goleadora en un duelo de UEFA Nations League ante España, un 4-1 que dejó poco margen competitivo para los balcánicos pero que, a nivel individual, sirvió como carta de presentación seria.

Lo que está haciendo este curso tiene raíces muy claras. La temporada pasada ya firmó 38 goles en 48 partidos en todas las competiciones. Ese registro no es el de un goleador ocasional, sino el de un futbolista que vive instalado en el área y que convierte ocasiones en cifras de delantero de élite.

No solo los gigantes tradicionales se han fijado en él. El mismo informe de TEAMtalk apunta que Brentford, siempre atento al mercado de atacantes, también sigue de cerca su evolución. A ese grupo se suman City Football Group y BlueCo, el grupo propietario de Chelsea, que monitorizan al croata con la vista puesta en proyectos multiclub y a largo plazo.

El contexto añade picante: en el pasado, el propio delantero mencionó a Newcastle United y Leeds United entre sus clubes favoritos de la Premier League. Dos equipos que ya han sido vinculados con él y que, aunque hoy no parecen en primera línea de la puja, permanecen en el telón de fondo de una carrera cada vez más concurrida.

Tres necesidades urgentes, un mismo objetivo

La batalla deportiva y económica arranca en Old Trafford. En Manchester United quieren otro delantero que apriete a Benjamin Sesko y Matheus Cunha, y que les permita planificar con menos incertidumbre ante el futuro todavía difuso de Joshua Zirkzee. El club necesita gol, necesita presencia en el área y necesita alternativas. El perfil del croata encaja en las tres casillas.

En el norte de Londres, Tottenham vive su propio rompecabezas ofensivo. La ausencia de Richarlison en los planes de Roberto De Zerbi ha dejado al equipo dependiendo en exceso de Dominic Solanke y Omar Marmoush. Dos opciones útiles, pero cortas para un calendario que no perdona. Un ‘9’ que llega en plena explosión goleadora siempre resulta tentador cuando el margen de error es mínimo.

Everton, por su parte, se mueve directamente en el terreno de la urgencia. El cierre del mercado de verano dejó a David Moyes con una situación límite: tras la salida de Beto rumbo a Fiorentina, solo Thierno Barry quedó como delantero centro sénior reconocido en la plantilla. Un escenario frágil para un club que no puede permitirse una temporada más coqueteando con el abismo.

Un contrato largo, una puja cara

Por ahora, todos miran, analizan datos y llenan informes. Nada ha pasado todavía del seguimiento a la acción concreta. Pero enero se acerca y el margen para la contemplación se reduce. El problema es que sacar al delantero de Zagreb no será ni barato ni sencillo.

El ariete está ligado al club croata con un contrato de larga duración, hasta junio de 2030. Eso coloca a su equipo en una posición de fuerza evidente a la hora de negociar: quien quiera al goleador tendrá que pagar, y pagar bien. No hay cláusula liberatoria fácil, ni urgencia por vender. Solo la presión del mercado y la voluntad del jugador podrán inclinar la balanza.

Mientras tanto, él sigue a lo suyo. Marcar, semana tras semana, en Croacia. Alimentar una estadística que ya ha llamado la atención de media Premier y que puede disparar su precio con cada gol que añada a su cuenta.

Los teléfonos sonarán en enero. La cuestión es quién se atreverá a hacer el primer movimiento fuerte por un ‘9’ que parece listo para dar el salto… y cuánto estará dispuesto a arriesgar por adelantarse al resto.