Henry Winter critica sanciones de FIFA a AFA tras Mundial
El castigo llegó tarde, más de un mes después de la final del Mundial en la que España venció 1-0 a Argentina en la prórroga. Y cuando por fin se conocieron las sanciones, el foco no cayó sobre la Asociación del Fútbol Argentino, sino sobre dos jugadores concretos.
Leandro Paredes se llevó la peor parte: 10 partidos de suspensión con la selección y una multa de 90.000 dólares. Nahuel Molina, siete encuentros de sanción y la misma cantidad a pagar. Dos penas durísimas a nivel individual.
En paralelo, la AFA recibió una multa de 321.000 dólares por varias infracciones disciplinarias: la exhibición de una pancarta sobre las Islas Malvinas tras la semifinal ante Inglaterra, conducta impropia del equipo y cánticos y gestos discriminatorios de parte de sus aficionados. Además, deberá disputar sus próximos dos partidos oficiales como local con el estadio al 50% de su capacidad, aunque una de esas restricciones queda en suspenso. Lo mismo ocurre con 100.000 dólares de la multa, condicionados a un periodo de prueba.
Ahí es donde Henry Winter ve el desajuste.
El prestigioso periodista escribió en X: «Probablemente lo que esperábamos del castigo de FIFA a Argentina por sus excesos en el Mundial: relativa indulgencia para la federación argentina y sanciones contundentes para dos jugadores muy propensos a la pelea».
El contraste es evidente cuando se mira el contexto económico. Argentina habría ingresado alrededor de 33 millones de dólares por su participación en el torneo. Frente a esa cifra, los 321.000 dólares de sanción apenas rozan la superficie. El golpe real, por ahora, recae sobre los futbolistas.
No solo Paredes y Molina aparecen en la lista. Thiago Almada fue sancionado con un partido, Roberto Ayala con tres, y del lado español Gavi también recibió un encuentro de suspensión.
Paredes, lejos de agachar la cabeza, estalló contra la decisión. Acusó a FIFA de favorecer a España y denunció que el castigo se centra en su reacción, no en lo que, según él, la desencadenó.
«Me dan 10 partidos y 90.000 dólares después de que me defendí», declaró. «Es obvio que no les interesó saber qué me dijo el tipo, solo les importa cómo reaccioné».
Y fue más allá: «Si fuera al revés, todos dirían que FIFA está ayudando a Argentina, pero ahora todos están mudos».
La AFA tampoco piensa dejar el tema cerrado. La federación pedirá los fundamentos completos de las resoluciones, recurrirá ante la Comisión de Apelación de FIFA y, si es necesario, llevará el caso al Tribunal de Arbitraje Deportivo.
Por ahora, el veredicto se mantiene. La discusión, en cambio, recién empieza: ¿puede considerarse castigo serio una multa de 321.000 dólares para una federación que salió del Mundial con unos 33 millones en el bolsillo? Winter ya lanzó la pregunta. Falta saber si alguien en Zúrich está dispuesto a responderla.






