Hibernian inicia pretemporada con derrota y buenas noticias
El primer partido de la era veraniega de Hibernian dejó un marcador adverso, pero también motivos para el optimismo. El conjunto de David Gray cayó 1-0 ante Shamrock Rovers en el Tallaght Stadium, en Dublín, en el estreno de su pretemporada, decidido por un solitario tanto de Luke O’Regan en la primera parte.
El resultado, eso sí, contó menos que el contexto. Hibs se presentó como lo que es ahora mismo: un equipo con piernas cargadas tras siete días de trabajo intenso, frente a un rival que lleva meses compitiendo y que se mueve ya a ritmo de temporada. Se notó en los duelos, en la frescura, en la precisión con balón.
Gray aprovechó la cita para mirar al futuro inmediato del club. Dio minutos a varios canteranos: Zach Bruce, Lewis Gillie, Josh McDonald, Joseph McGrath y Jacob MacIntyre tuvieron su oportunidad en Dublín, en un escenario y ante un rival que exigen carácter. Para muchos de ellos, un primer examen serio con la camiseta de Hibs.
El técnico no escondió la exigencia del choque. Fue un partido físico, de contactos, de golpes. Hubo “algún que otro golpe y moratón”, pero nada grave, según explicó a los medios del club. Justo el tipo de prueba que se busca en este punto de la preparación: intensidad real, sin concesiones. Porque, como recordó Gray al vestuario, no existe tal cosa como un amistoso cuando se representa a Hibernian.
El once estuvo marcado por ausencias de peso. Los internacionales Martin Boyle, Grant Hanley, Jamie McGrath y Jordan Obita no participaron. Tampoco estuvieron Josh Campbell, Owen Elding ni Callum Wright. Un bloque muy condicionado, pero con espacio para que otros ganen metros en la consideración del cuerpo técnico.
La mejor noticia del día, sin embargo, llegó lejos del marcador. Rudi Molotnikov, ausente de larga duración, dio por fin un paso importante en su recuperación. Gray habló de “noticias realmente positivas”: el centrocampista se entrenó al completo por la mañana con el pequeño grupo de internacionales y terminó la sesión sin problemas. Si todo sigue el plan previsto, a finales de semana estará plenamente integrado en la dinámica del equipo.
El entrenador enfrió cualquier expectativa de verlo ya este fin de semana ante Cliftonville. Es pronto, no se va a forzar. Pero su presencia de nuevo en el grupo y la posibilidad de que complete una pretemporada fuerte cambian el paisaje para Hibs a medio plazo.
El marcador en Dublín quedará pronto en el olvido. Las piernas cargadas, los jóvenes sumando minutos y el regreso de Molotnikov dibujan un mensaje más claro que el 1-0: esta pretemporada va a ser dura, competitiva y sin concesiones para quien quiera hacerse un sitio en el once.





