Inglaterra se prepara para cuartos de final del Mundial ante Noruega
Inglaterra respira antes de tiempo. A 24 horas de su duelo de cuartos de final del Mundial ante Noruega, la selección de Thomas Tuchel recibió un triple impulso médico que cambia el tono de la previa: Declan Rice, Marc Guehi y Reece James volvieron al césped con el grupo.
Rice y Guehi se apuntan a los cuartos
Rice había encendido las alarmas tras la victoria en octavos frente a México. Un cuadro vírico le obligó a aislarse del resto de sus compañeros y puso en duda su presencia en Miami, donde se disputará el choque ante Noruega. Sin embargo, el mediocentro participó con normalidad en la sesión del viernes en las instalaciones de Inter Miami, dejando una imagen que en Inglaterra se interpretó casi como un gol adelantado.
Guehi también reapareció. El central se había perdido el entrenamiento del jueves en Kansas City por unas molestias en los isquiotibiales que preocupaban al cuerpo técnico. El hecho de que se ejercitara con el grupo en Miami rebaja la tensión alrededor de la línea defensiva, clave para intentar contener a Erling Haaland.
La sesión del viernes, en pleno calor de Florida, devolvió a Tuchel dos piezas que parecían en el aire. Y, de paso, cambió el ambiente de un vestuario que había pasado de la euforia por el triunfo ante México a la inquietud por la lista de tocados.
Reece James vuelve… pero con freno de mano
La tercera buena noticia tuvo matices. Reece James se sumó al entrenamiento colectivo por primera vez en casi tres semanas tras su lesión muscular en los isquiotibiales. Su regreso fue medido al milímetro: carga controlada, muchos ojos encima y cero riesgos.
Todo apunta a que el lateral no estará en condiciones de ser titular ante Noruega. Su vuelta se interpreta más como un paso importante de cara al resto del torneo que como una opción real para el once en Miami. Inglaterra recupera un arma, pero todavía guardada en la funda.
Henderson, la nota negativa; Quansah, sancionado
No todo fueron sonrisas. Jordan Henderson fue el único de los 26 convocados que no saltó al césped. El centrocampista se fracturó muñeca y brazo en plena celebración del triunfo contra México, una escena tan insólita como preocupante para Tuchel, que pierde experiencia y jerarquía en la sala de máquinas justo en la fase decisiva.
A la baja de Henderson se suma la sanción de Jarell Quansah. El defensa cumplirá el primero de los dos partidos de castigo que recibió por la tarjeta roja en el último encuentro, por lo que no estará disponible frente a Noruega. Menos fondo de armario atrás, justo el día en que enfrente espera Haaland.
Visita de Beckham y aire de gran cita
El entrenamiento tuvo un invitado de lujo. Sir David Beckham se dejó ver con la expedición inglesa en el centro de entrenamiento de Inter Miami, club del que es propietario. El icono de la selección inglesa charló con jugadores y cuerpo técnico, aportando ese toque de peso histórico que suele rodear las grandes noches de Mundial.
El escenario no puede ser más simbólico: Miami, sol, calor húmedo y una selección que empieza a oler a tramo final de torneo. Entre bromas y fotos con Beckham, el grupo encontró un respiro en medio de la tensión competitiva.
Carragher avisa: “Noruega será más dura de lo que muchos piensan”
Mientras el parte médico mejoraba, la voz de la prudencia llegó desde Jamie Carragher. El analista de Sky Sports pronostica un triunfo inglés, pero ajustado: 2-1 ante Noruega. Confianza, sí, pero sin un gramo de exceso.
Carragher no ahorró elogios para Erling Haaland, al que ve como “el mejor goleador de todos los tiempos”. Sin embargo, insistió en que reducir a Noruega al delantero de Man City sería un error grave. Recordó su actuación ante Brasil: un partido en el que, a su juicio, los nórdicos “fueron fantásticos” y “dominaron la posesión en la segunda parte”, hasta merecer la victoria.
El mensaje es claro: Noruega tiene más argumentos que los goles de Haaland. Calidad, personalidad y un plan de juego que ya hizo sufrir a una potencia como Brasil.
Carragher lo resumió con una frase que marca el tono de la previa: es un partido que Inglaterra puede ganar… pero no uno que pueda permitirse tomar a la ligera.
Con Rice y Guehi de vuelta, James asomando en el horizonte y Henderson fuera de combate, Tuchel ya tiene casi todas las piezas sobre la mesa. La cuestión, ahora, es si esta Inglaterra está preparada para domar a Haaland bajo el sol de Miami y seguir caminando hacia la final del Mundial.






