El susto de Safonov en el calentamiento del PSG
El susto de la noche en París: Safonov se desploma en el calentamiento y enciende las alarmas en el PSG
El plan de partido del Paris Saint-Germain saltó por los aires antes incluso de que rodara el balón ante Lille. Durante el calentamiento, Matvey Safonov se desplomó sobre el césped y congeló el ambiente en el estadio. De repente, el duelo clave de Ligue 1 pasó a un segundo plano: todas las miradas se clavaron en el guardameta ruso.
La escena fue tensa, silenciosa, casi irreal. Safonov cayó tras un fuerte impacto durante un ejercicio rutinario y no se levantó de inmediato. Según informó Foot Mercato, el portero chocó con su entrenador de porteros en plena sesión de trabajo previa al encuentro. No fue un desplome espontáneo, sino el resultado directo del golpe.
Desde la grada y a pie de campo, los testimonios coincidían en la preocupación. Imágenes en redes sociales y relatos de testigos describían rostros serios en el banquillo del PSG y jugadores parados, mirando de reojo hacia la zona médica. Uno de los presentes subrayó la dureza del choque y el temor inicial por el estado inmediato del guardameta.
El cuerpo médico del PSG reaccionó rápido. Atendió a Safonov y lo trasladó al vestuario para evaluarlo con calma. No hubo una decisión precipitada: los doctores querían descartar una posible conmoción o cualquier otra lesión que le impidiera jugar. Mientras tanto, el reloj corría y el inicio del partido se acercaba sin una certeza clara sobre quién defendería la portería.
En la banda, Luis Enrique y su equipo técnico se vieron obligados a improvisar. Conversaciones rápidas, miradas serias, alternativas sobre la mesa. La posible modificación del once inicial obligó a los porteros suplentes a acelerar su preparación, conscientes de que podían pasar del banquillo al foco principal en cuestión de minutos.
La onda expansiva del incidente se notó en todo el calentamiento. Varios jugadores interrumpían sus ejercicios para seguir con la vista la zona donde atendían a Safonov. El ambiente, por momentos, se espesó. Otros guardametas intensificaron sus movimientos, listos para entrar en acción si el diagnóstico del ruso era negativo.
El suspense se rompió poco antes del pitido inicial. Tras la evaluación médica, Safonov recibió el visto bueno, regresó al césped y ocupó su puesto bajo palos. El susto quedó atrás, pero la imagen del portero tendido en el césped durante el calentamiento dejó una advertencia clara: en una temporada tan exigente, el margen de riesgo para el PSG es cada vez más pequeño.






